Wednesday, February 25, 2009

Pollo y segunda adolescencia

Soy un ejecreativo tan importante y encumbrado y me cuidan tan sobremanera, que buscan consentirme a la hora de comer. Miren nada más:



Cuando terminen de deleitarse con la belleza de la vajilla, dense un momento para apreciar el menú: Pechuga al Miguelito, con ensalada al Miguelito y arroz al Miguelito. Y un vaso de agua que no podría ser más amarilla si viniera de las profundidades de un riñón. Una caricia para cualquier gastritis. El Miguelito es ese polvo de ácido cítrico y chile y cianuro y raticida tan sabroso él. En realidad no lo incluía la receta, pero yo se lo eché para que no me supiera tan de plano a pellejos. Y abajo de todo, el periódico Soy Mujer, que una vieja imprudente me entrega todas las mañanas afuera de la agencia la muy mentecata.

Y yo no sé qué daño le habré hecho a la vida pero cada vez que pido que me traigan algo de un restaurancillo cuyo nombre no mencionaré que se llama La buena Tierra, se les olvida el elemento más importante. Si les pido que me traigan sopa de tortilla, no me traen la tortilla. Si les pido una maravillosa ensalada china, se les olvida el aderezo y me sabe a pura pastura y estiercol.

En ese mismo lugar el menú tiene una leyendita que dice así:

Si quieres que tu platillo sea preparado con pollo orgánico libre de hormonas + 29 .00

¿Quiere decir que si no pago los 29 pesos mi pollo vendrá con hormonas y en unas pocas comidas deberé usar un corpiño para sostener unas redondas y turgentes chichis que cual botón de rosa en primavera me comenzarán a brotar? ¡Me niego!



Creo que el negro me viene bien.

Monday, February 23, 2009

Yo quiero demostrar mi educ.



Siempre pensé que la onomatopeya del gruñido del marrano era oinc oinc.



Viví en el error.

O tal vez es sólo que el letrero está en frente del Au pied de Cochon. Y lo escribió un francés y coing signifíca membrillo en español y los marranos franceses son tan finos que en lugar de decir oinc-oinc dicen membrillo-membrillo.

Nuestros marranos son una vergüenza.

Deberíamos enseñarlos a decir alguna cosa. Propongo liberté, egalité, fraternité ou la mort! Sería una cachetada con guante blanco para los marranos sabelotodo de Francia, tan soberbios y sabrosos ellos.

¿Qué proponen que digan los puercos mexicanos?

Thursday, February 19, 2009

¿Mi lengua o los Pingüinos?



Yo no sé pero se me figura que Marinela tiene un tiempo haciendo recortes de presupuesto y en lugar de ahorrar en las pestañas postizas del ese oso Bimbo despilfarrador, están quitándole un huevo a sus recetas o sustituyendo harina por yeso o agua por leche o el cariño de siempre por rencor y odio y encono, pero el chiste es que por ejemplo, las Barritas Marinela, que solían ser de galleta tan suave y cremosita, tienen hoy textura de zacate y estropajo ¿Cierto?

Además de que merecen nuestro repudio por algo que les confesaré a continuación. Agárrense.

Existen ricas Barritas sabor Guayaba:



y Manzana Canela:



¿Lo sabían? Claro que no, sus bocas chimuelas jamás las probarán porque se venden únicamente en Estados Unidos. Sólo en el primer mundo tienen papilas gustativas capaces de apreciar tan ricos sabores.

Y qué decir de los Pingüinos, que de ser esos ricos pastelillos de chocolate y crema, se han transformado en una masa horrible y reseca rellena de una matería sebuda e indefinida. Todavía los recuerdo cuando venían en paquete de tres y hacían las delicias de mis compañeros a la hora del recreo, parecían inmensos en mis pequeñas manos libres de toda mácula y pecado.
Lo que provoca la eterna pregunta:

¿Qué cambió? ¿Nuestra lengua o los Pingüinos? Yo aseguro que los pingüinos, los invito a hacer la prueba, yo ya la hice y miren nada más:





Textura de cartón húmedo corrugado, pero al mismo tiempo secos.



Minúsculos, insignificantes.



Relleno que parece papel del baño hecho bolas.



¿Quién cambió?

Ustedes dijeron

Yo no quiero Twitter

Tuesday, February 17, 2009

Yo no quiero Twitter

Preguntábame yo si de regalo de cumpleaños para el blog, sería justo hacerle un hermanito. Pero no se asusten ni llenen su cabeza de puercas imágenes del momento de la procreación, nunca incursionaría en la pornografía gratis. Lo que pasa es que ora resulta que no era MySpace, ni Hi5, ni Orkut, ni Facebook. El verdadero grial, la panacea, la solución a la crisis, la hambruna y el sobrepeso es el Twitter.

Y la premisa básica del Twitter es responder a la pregunta ¿Qué estás haciendo? en menos de 140 caracteres, nada más que para eso tengo mi blog y entonces para qué diantres quiero Twitter. Tengo miedo de que por atender a uno, el otro se me vuelva en una cosa fea, resentida y respondona que se exprime los barros y se quita las costars como hago yo como hacen los niños sin amor.

Estoy escribiendo en Word y el tonto word no me deja escribir costras, él piensa que es mejor que diga costars.

¡Eureka!

Ya entendí para qué diantres sirve Twitter. Para esas cosas que son muy pequeñas para un post como eso de allá arriba. O para acordarme y luego hacer uno. Además puedo escribir por SMS, así que no necesito ser un burócrata atrapado en la oficina o estar todo el día frente al monitor.

¿Qué opinan?

¿Debo entrar a Twitter?

¿Me acompañarán en esta empresa?

¿Twitter es sólo para celebridades estúpidas cuyo cerebro no da más que para 140 caracteres?

¿Soy una celebridad estúpida?

Friday, February 13, 2009

4to Aniversario - Yo no quiero blog

Es hora de que tomen a su primogénito y a la última vírgen de la aldea, los cubran de oro, incienso, mirra y fruti lupis y me los entreguen como una bonita ofrenda.

Todavía no puedo creerlo, pero hoy hace cuatro años nació este blog que todo me ha dado. Y yo que me sigo sintiendo la novedad. Si fuera un hijo ya estaría en edad de hacerme berrinchitos en el súper, gritarme ¡Te odio! ¡Ojalá te mueras! Y esas dulzuras que dicen los niños de hoy tan despiertos ellos. Pero no, es un blog que antes que pedirme nada o despertar llorando en las noches orinado hasta las orejas, me ama y me cuida y me respeta y me alimenta el espíritu y el ego hasta el punto de la obesidad mórbida.

Cuatro años. Qué impresión. Siento que me desguanzo. Me agarra un vahido. Se me va el color.

Gracias a todos por sus miles de visitas y comentarios y correos electrónicos y anónimos y propuestas. Gracias.

Y cómo un bonito presente por sus atenciones, les dejo lo único que podría mejorar este blog tan colmado de virtudes.


Tocino.

Así que ya, déjense de andar felicitando perras y felicítenme a mí.

Por lo pronto y con los poderes mágicos que me envisten:

"Declaro formalmente inauguradas las celebraciones del cuarto año de este blog"

México D.F. febrero 2009

Thursday, February 12, 2009

Vayan a ver mi post cultural.

Sorpréndanse descubriendo lo serio y formal que puedo llegar a ser.

N'ombre, de aquí derechito al canal 22, la cultura también se postea, qué carambas.


¡Corran!

Tuesday, February 10, 2009

Señorita Felicidades por la Sonrisa Llena de Dientes

Esa es la letra de una canción estúpida que habla de una señorita con sonrisa llena de dientes que sólo tendría sentido durante una epidemia de escorbuto que te obligara a felicitar a cualquiera que tuviera la boca llena de dientes porque todos los demás están chimuelos. Pero
es sólo que no me la puedo quitar de la cabeza pues...

¿Se acuerdan de La Señorita Teschmacher?



Ese capullito de pelos que alegra mis días y come mis zapatos y mis muebles y mis tareas. Pues el día de la corretiza aquí en la agencia era su cumpleaños número uno y yo venía con mucho ánimo celebrador. Pero no es de buenos cristianos eso de celebrar cuando tus colegas están dando el último adiós.

Así que para festejar su cumpleaños atrasado, tomen sus manos y demos juntos un rápido viaje por su álbum de recuerdos.

Como yo, la Señorita lucha contra el crimen. Su archienemigo desde chiquilla, es el malvado Chilito Verde:



Cada que lo muerde, el malvado Chilito le ataca con su picosa ponzoña. Y como ella no se deja de nadie, lo torea y lo ataca hasta que se rinde.





Señorita, nunca entendí que eran los chiles toreados hasta que te conocí.

Ella piensa que además de los chiles, los limones, las naranjas, el jabón y cualquier cosa picosa o que suelte jugo, es su enemigo y son picosos para molestarla y hacerla desesperar. Su lucha es agotadora, así que cuando puede, descansa.



Siempre quise a la Señorita por ser como una pequeña salchicha de carne apretada y con un rico aroma a perrito ¡Irresistible! También por ser neurótica e incontrolable como un Chihuahua, pero más gordito. Cosa que resultó muy simpática hasta que comenzó a crecer.



y brincar de sillón a sillón...



y crecer...



Y crecer. Hasta que se transformó en un Chihuahua de 40 kilos que quiere meterse a tu bolsillo y gusta de comer árboles de Navidad.



Fue el gato.



Ahora sí, digan todos juntos:

¡Feliz Cumpleaños Señorita Teschmacher!

Atrás de mí acaba de pasar el CEO de Ogilvy mundial para despedirse, tan amable él. Para los que no saben qué significa CEO, básicamente quiere decir papi de todos, príncipe de Eternia y defensor de los secretos del castillo Grayskull. Y porqué no, yo posteaba sobre mi perra cumpleañera.

Creo que eso de mi transferencia a Nueva York va a retrasarse un poquito.

Friday, February 06, 2009

Acabo de descubrir la cosa más horrible acerca de trabajar

Tengo un barro. Uno como no había tenido en años. Uno como siempre soñé. Muy feo él. Tan grande y feo que a punto estuve de tomar un bolígrafo y volverlo un lunar, pero no cargo bolígrafo porque soy muy moderno. Es de esos que pertenecen a la flor de la adolescencia. De esos que deforman, duelen, castigan y hacen pomada la autoestima. Ansío reventarlo, saber qué tiene dentro, escucharlo dar el último grito frente al espejo.

Pero no puedo.

Porque no puedo andar por ahí con la cara reventada, mi belleza mancillada y supurante frente a clientes y colegas.

¿Dónde renuncia uno en este lugar?


Hablando de traiciones y adolescencias perdidas en la noche de los tiempos, si ustedes hacen clic en mi perfil notarán que soy un arrrrtista.

Qué necedad la mía, lo habrán notado ya por la belleza de mis sonetos y endecasílabos.

Pertenezco a una generación entrenada en las más oscuras de las bellas artes para ser mercenarios y asesinos del aburrimiento. Y antes de que la publicidad me arrancara de sus dulces brazos, vivía yo una vida bohemia jugueteando por el bosque con las musas y esperando al Festival de la Ciudad de México para irme de pinta patrocinado por el INBA.

De la escuela escapábamos con la venia del director y todos los maestros para vivir días que no se irían de nuestras memorías hasta que el Alzheimer comenzó a devorar nuestros cerebros. ¡Oh Bellas Artes, cómo pagar la afrenta de mi olvido si no hago otra cosa que bloguear!

Ya viene el Festival y este año no faltaré. Y limpiaré mi culpa blogueando sobre todos sus eventos aquí y por primera vez fuera, en un cuartito de azotea que me están prestando en el blog oficial del festival.

Ya les contaré.

Monday, February 02, 2009

Que me subo al Metrobús y que me encuentro con esto


Sí, está chimuelo y no le acompleja y ya se acostumbró y entendió que los chimuelos también tienen derecho a sonreír. Pero de eso a que goce con encontrar su cara sonriente en todas las estaciones del Metrobús, hay una distancia larga.

Y estaba tomando la foto cuando una señora me dijo:

-Está prohibido tomar fotos.

Supuse sería una de esa policías chiquitas, caderonas y de ropa apretada que aparecen cuando uno menos se lo espera. Así que viré con cara de "es primera vez que salgo de mi casa y quiero una foto de todo por si no vuelvo a salir" y mis ojos se toparon con una señora equis, sin uniforme y con dos chamacos amarillentos al lado.

¿Y usted quién es?

Pensé. Y no estaba siendo altanero, de verdad quería saber qué la dotaba de autoridad para cuestionar mis movimientos. Pero cómo decírselo sin sonar como un patán ¿Quién era ella? ¿Marcela Ebrard? ¿La secretaria de obstaculización bloguera?

Y veía a sus hijos y me preguntaba porqué se ocupaba de mis asuntos y no en buscarles un peluquero que no les dejara la cabeza mordisqueada que traían, o una ropa más combinadita, unos brackets, o un dentista. Pero entonces vi de nuevo al señor chimuelo de la foto y ya mejor me aguanté. Todo es culpa del inexistente servicio odontológico del Distrito Federal.