Thursday, March 12, 2009

Post largo para compensar

Les ofrezco una sentida disculpa por mi ausencia, pero es que mientras no estaba, tuve un reencuentro escolar, me caí de las escaleras, vi una señora encuerada en la calle, un señor con una torunda de carne en la cabeza, regresé a los escenarios, hice amigos, deshice enemigos, comí carne y comí verduras, me retiré de los escenarios y más. Pero mejor comienzo por el principio porque esto ya parece un soneto de Shakespeare o una canción de Calle 13 o algo así.

Pues que tuve un reencuentro escolar y descubrí que tuve una cosa que yo pensé que nunca había tenido. Un mote, un sobrenombre, un alias, remoquete, apodo.

Sucede que a todo lo largo y ancho de mi carrera escolar, me dediqué a destrozar las autoestimas de compañeros y cuerpo docente con bonitos y oportunos sobrenombres que a todo mundo caían en gracia, menos a los susodichos apodados.

Y es que a nadie le gusta que le agarren sus defectos físicos y se los devuelvan transformados en apodo. Pero en fin, que yo no conocía otra forma de demostrar mi amor y en ese entonces no me daba cuenta del daño que hacía, además de que me divertía mucho haciéndolo. Acúsome Padre. Me arrepiento, ya déjenme en paz.

Entonces ahí tienen que había una niña. Muy alta ella. Muy flaca ella. Y que lloraba a la menor provocación ella. Fue mi pareja en un ballet y me odió porque dentro de la bella coreografía, debía yo tomar su cintura al tiempo que ella saltaba en puntas para dar la impresión de que era ligera como una pluma. Un trabajo en equipo. O eso pensaba yo, pues ella juraba por la Vírgen del Rayo que yo debía sacar fuerza de no sé dónde y levantarla por los aires. Así que me odió por flaco, entelerido, debilucho y bailó haciéndome caras de principio a fin.

Para el cierre del espectáculo, usábamos unas horribles máscaras con unas más horribles pelucas mientras cargábamos unas no tan horribles antorchas. Porque claro, en una escuela de arte no se conocen las leyes de la física y a nadie se le ocurrió que ardiente-llama-con-peluca-de-zacate igual a desastre infierno en la torre.

Pero después de unos cuantos chispazos de nuestras latas de alcohol para boy scout, todos salimos ilesos. Todos menos mi susodicha pareja, cuya peluca se prendió en llamas provocando la risa generalizada, el susto de su vida y claro, ríos de llanto interminable. A pesar de las llamas y todo, solía ser nuestra amiga. Mas de repente, nos dejó para volverse inseparable con otra chica. Muy bajita ella, de grandes ojos ella y muy malhumorada ella, según mis estándares de sana diversión.

Así que con una flaca y grandota, y otra petisa y malhumorada, pareció natural comenzar a llamarlas:

Pinky y Cerebro.



¿Qué quieren? Era un colegio de Artes y Humanidades, pero nuestra creatividad ya había sido hecha atole, lentamente absorbida por la televisión y luego subsidiada por el Gobierno Federal.

Bueno, el chiste es que aquella noche del reencuentro ella me recordó su apodo. Yo me hice el tonto, pero claro que me acordaba, es sólo que mis carnes luchan contra la flacidez, mi frente se ha poblado de arrugas, mis orejas de pelos y en pocas palabras, he madurado y dejádome de niñerías y guasas, soy una persona muy seria y responsable. Así que después de pedirle una disculpa por haber arruinado su vida, me dijo:

¡Pero yo también te puse un apodo!

¡Qué! Toda la vida pensando que nunca había tenido uno y ahora resulta que podré responder cuando me entrevisten en el New York Times para que mi historia suene sufriente y dolorosa ¡I was bullied! Así que no resistí más y dije:

¡Cuál era mi apodo! ¡Lo quiero, es mío!

Y llena de gozo, respondió:

¡Los Gemelos Greñas!

?
...

En esa época mi cabellera era larga porque había interpretado a Juan el Bautista en una obra y luego ya no me lo quise cortar porque ah, qué chulo que me veía. Solía usarla limpia, pero sin peinar. Y pasaba mis tardes con una niña que tenía el mismo tipo de cabello y tampoco se peinaba, aunque era más güera.

¿Entienden? Los Gemelos Greñas. ¿Cómo explicas eso cuando te entrevistan en el New York Times?

Disclaimer: Ni mi frente tiene arrugas, ni mis orejas pelos, ni mi carne lucha contra la flacidez.

24 comments:

Sole said...

ja, ya te habías tardado. La vdd es triste enterarme de que eras el niño que pone apodos, yo odie al de mi escuela y es el momento en que aun no supero mi apodo. Fue traumente!!!

YO SOY EL QUE YO SOY said...

No te sientas triste. Pido perdón a toda la gente que herí y confieso que desarrollé mi habilidad re-bautizadora como un arma en contra de las agresiones. Era demasiado flaco para inflingir temor y soy el blanco perfecto para mil apodos. Soy el apodero vengador.

Chefis! said...

con que tu eras el de los apodos?


Ahora veras, llevo 3 años en terapia y aun me despierto por las noches sudando frio...

Pimiento Rosado said...

TÓMALA!!!

:p esa si que no te la esperabas.

z.z.z. said...

no bueno... definitivamente la niña era pinky y no cerebro...propongo que te busquemos un apodo más ingenioso...con más caché y alcurnia.algo que impacte a las masas.
eso de el greñas me suena más a taller automotriz que a biografía en el times no??

Yalicita said...

jajajaja, yo era la de los apodos también, ahora que lo veo en retrospectiva estaba yo loca con los apodos que ponía :P a mí intentaron ponerme uno o dos en secundaria, pero ninguno perduró porque los miraba bien feo cuando me llamaban por esos nombres,a menos que todos me llamaran por un apodo secreto que nunca conoceré pq acá nadie hace reuniones ni de secundaria ni de la U.(ya hasta me dieron ganas de hacer una lista con los nombres jocoso que ponía).

Ya para no aburrirte con este comment modalidad testamento nada más dejame preguntarte: piensas volver a dejar crecer tu sedosa melena?

YO SOY EL QUE YO SOY said...

¡Claro que no sé!

Es que como dicen las señoras fodongas que se lo cortan y se hacen base, es muy cómodo tenerlo corto.

Oigan, gracias a todos por todo. No saben cuánto los quiero y aprecio sus comentarios.

Clauminara said...

Creo que soy de esas personas afortunadas que nunca tuvieron apodo, o tal vez de esas afortunadas que nunca supieron que tenían apodo. En fin, eso de greñas definitivamente no te queda.

Vivienne said...

Odio los apodoooooos... bueno ecepto los que de verdad son de cariño aunke suene cursi...

Lizet said...

Hola!! es la primera vez que escribo un comentario aquí... pero tiene como un año que todos los días entro a tu blog a saber de ti... y es que, he leído todos tus posts y ya hasta siento que te quiero y estaba preocupada por ti jeje.

De hecho empecé a leerte en Oaxaca, ahora vivo en el DF y hasta he imaginado que te veo en la calle, cuando en verdad lo haga, creeme que te saludaré =)

Qué retebonito sentí hoy al entrar a tu blog y ver que ahí estabas con un nuevo post =)

yo también fuí la niña gandalla en la escuela, la que ponía los apodos y se reía de todos, pero precisamente era por lo que dices... para protegerme de lo mismo..

Anonymous said...

1.- mmm la otra ninia era "mas" guera?? !!!pero si tu no eres guero!!

2.- mas bien el apodo no serian las "gemelas" grenias?

cris said...

oseaaaa que onda con el anonimo, no quiere que se sepa de él, por que seguramente era otro apodado tuyo !!!

en fin . . .


yo también era apodada, y apodadora algunas ocaciones, solo que los mios si era más originales y chistoso que loq ue me ponian a mi, no se por que a mi nunca me hicieron daño los apodos, me causaban bastante risa . . .

Chileprieto said...

Nooo, te hubiera dicho como te decían o te dicen realmente...

Lorena said...

Que cagado... no sabía a quien describías y en cuanto leí: Pinky y cerebro, las ubiqué perfecto. He de confesar que jamás supe sus nombres, las conocía por su apodo y hasta ahora me entero que tú les pusiste así, ¡les quedaba perfecto!.
Ahora que lo pienso... existe la maldita posibilidad de que me hubieras puesto uno... sabía de uno que otro que me pusieron dos mujeres que me odiaban y después terminamos llevándonos chido, pero... mmmm
El apodo que te pusieron está de hueva, se hubiera quebrado + la cabeza Pinky (perdón, la chica que no sé como se llama).
Espero al próximo reencuentro poder asistir.

Saludos

Eduardo / Joselite said...

En mi busqueda casi desesperada por tener el mío, terminé usando uno que me puso un amigo por el motivo menos lógico.

Joselito: dícese de personaje que aparece en una película de la revolución en Nicaragua, el cual jura el; es mi doble.

Mi blog que es joselite en realidad es por que sucedió en un momento de mi vida que a todo lo que terminaba con vocal A y O le ponia una E al final.

Perrite
Fresite
Pedite
Concatenacioncite

Ahora un grupo como de 3 personas me dice Joselite.

Lo se, es bien triste, siempre quise uno descente asi padre y creativo.

urs said...

¿Dónde te metes?
La buena noticia es que tienes mucho que contar, o eso confiesa tu primer párrafo ^^
A mí me dan gracia los apoderos ingeniosos e inofensivos, lo cual parece ser que no fuiste, ásí que sólo pasaré de ti :P
Yo tuve, conocidos, sólo un par de apodos que a-Dios-gracias no perduraron porque la verdad eran bastante malos, sin embargo, los que yo he puesto, simpáticos ellos, jocositos y colmadores de dotes fantasiosas a los portadores, han pasado a la posteridad :) lo malo es que los que participan de ellos juran que son como los refranes, de autor anónimo o de invención popular.

Anonymous said...

apodos? porque no les dices que te provechaste de mi y me enamoraste y ahora tienes un hijo del que no te encargas! Diles que nos conocimos en una fiesta y que me llenaste de mentiras hasta que conseguiste lo que querias

Tiene tu misma cara pero mis ojos verdes y eso es lonque no soportas

Anonymous said...

Para mí que el alcohol del reencuentro hizo que se sacara de la manga eso de "los gemelos greñas" para hacerte sentir un gusano miserable, porque de ese yo ni me enteré.

Segurito que lo hubiera sabido en aquellos tiempos de Dios. Y es que el de Pinky y Cerebro fue legendario.

Besitos.

Abril Mora said...

JAJAJAJAJA! Tienes ke admitir ke aunke carente de ingenio es muy gracioso.

Y esa descripción de maduréz embona a la perfección con un ex director teatral. Juar!

*aLicE* said...

jijijijijijiji... los gemelos greñas... jejejeje... muy divertido...

pero Pinky y Cerebro... maravilloso!! jajaja

Hasta ahorita (12 años después) me enteré como me decía mi marido y su mejor amigo en primaria... me decian "la pulguita"...

de ahi en fuera no tuve mas apodos hasta q empecé a trabajar... pero ese no lo diré xq vas a pensar q q mamooons...

jijiji

Cuidate!! Y un guuuuusto vover a saber de tiiiii!!!

melissa said...

WOW lo q mas me impresiona esq despues de 56487 dias, contestas los comentarios jeje
q feo apodo ese de los gemelos greñas, nada original, aunq la vdd me rechokan los hombres de cabello largo, giak

YO SOY EL QUE YO SOY said...

Y ya ven, apenas vengo a comentar y hasta me enjaretan hijos perdidos productos del reventón, casi me siento a llorar, yo que quiero cambiarle los pañales a todos mis niños y alimentarlos de mi pecho que no es bodega. Snif.

EzKarma said...

A mi los que me traumaban poniendome apodos eran los "amigos" de mi Colonia. Aunque todavia no lo supero porque me lo recuerdan todos los dias...

DX

Existe un mundo mejor, yo ya me lo compré. said...

Yo también te quiero Gonzalito

y eso que no te conozco en persona