Friday, March 28, 2008

No falten



Imprímanlo, digan mi nombre a Su Majestad y los dejarán pasar.

Este era uno de esos posts crípticos y sin comments, pero mientras re-escaneaba la invitación de arriba en un enfermo afán perfeccionista, alguien tuvo a bien comentar. Su comment y su osadía quedarán atrapados para siempre en la noche de los tiempos y en esa función de blogger que dice:

No permitir, mostrar existentes.

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UPDATE.

Mientras escribía esto de arriba y sometía a ese pobre comment a las llamas eternas del encierro, alguien más comentó, lo que me obliga en medio de este post que no es post, a confesarles lo extraño que fue que hace un rato que me conecté al messenger no hubiera un solo contacto conectado. Nunca me había pasado. Ya sé que son las cuatro de la mañana, pero siempre hay alguien en Holanda o Mónaco o Australia dando señales de vida, además de unos cuantos desvelados crudos mexicanos llenos de culpa. Hoy no. Ni siquiera sabía que cuando eso sucede, aparece la palabra ninguno abajo de el letrero de En linea, más o menos así:


En linea

Ninguno

El messenger me ninguneó. Desde el lunes que la gente regresó de vacaciones, me pareció que las calles estaban vacías por la noche y en internet no había tanta gente conectada. Pero justo cuando pensé confirmada mi teoría acerca de como la dosmilochava resurrección del Hijo del Hombre había curado de insomnio a los hombres de buena voluntad y creí podría subir una mejor imagen antes de cerrar los comments, me he llevado tremenda sorpresa. 

Ahora no sé si cerrarlo o seguir escribiendo aquí lo que venía a escribir, que evidentemente no era esto.

En fin, siguiendo con las sincronicidades, desde muy pequeñito este blog, o tal vez debo decir, desde recién nacido, pues aún es pequeño, tuve la extraña fortuna de encontrarme con gente en la calle que me reconocía. Personas que me leían y por las fotos y esta inconfundible belleza que me caracteriza me identificaban. Y le llamo extraña fortuna porque en esta ciudad de 20 millones, suena imposible que ese tipo de casualidades tengan lugar, pero así es. 

Y algo que siempre me llenó de curiosidad, era saber qué había pasado por sus cabezas en ese encuentro y cómo había correspondido la imagen que frente a sus ojos tenían, con la que en sus mentes habían construído a partir de lo que aquí leían. Desde lo más sencillo, como la altura, color, edad, complexión, estructura ósea  e impresionante masa muscular, hasta los oscuros recovecos del alma o la ausencia de ella que pudieron percibir a través de mis ojos.

Mauricio es aquel hombre que conocí una mañana en el metro Polanco sólo días después de que empezara a comentar aquí como anónimo y que entonces se acercó a mí y preguntó:

Oye ... ¿Tú te llamas Gonzalo? ... ¿Y escribes un blog?

Y sí era.  Y ahora él tiene blog. Y a partir de entonces seguimos en contacto, como con la bella Di, aquella que encontré en la Cineteca Nacional el mismo día que había comentado aquí por vez primera, pero con la que sólo pude cruzar una mirada incrédula frente a un aparador lleno de pastelillos de zanahoria. No podía ser. Pero sí era.

 Y por eso desde entonces les pedí que cuando acaso me cruzase en su camino, apretaran fuerte el crucifijo y se animaran a pronunciar mi nombre, aunque nunca tres veces juntas, sopena de muerte o desaparición. Y que después de hablarme, me contaran sus impresiones. Entonces, después de mucho tiempo, Mauricio escribió:

Qué tal Gonzalo, he andado de vacaciones y no me he dado rondas por tu blog para saludar siquiera, sin embargo me topé con este video y no pude evitar acordarme de usted y de la pregunta que me hizo una vez:

¿Cómo me ve, me imagina, la gente que me lee? ... en mi caso es algo muy parecido a esto:



Qué risa que me dio. 

Monday, March 24, 2008

La verdad sobre los perros y los gatos

Ya hay que bautizar a esa perra. Porque ahora con tanta película de tema bíblico por la Semana Santa, estaba la cachorra durmiendo y en eso empezó a retorcerse justo cuando en la película decían la palabra de Dios Nuestro Señor.



Tamaño susto que me llevé cuando le vi los ojos en blanco y la oí ladrar en lenguas extrañas. Vaya, que le tuve que ladrar un exorcismo.

Respecto a los gatos, ellos están acostumbrados a la presencia de perros. Creo que ustedes no lo saben pero con nosotros vive la mamá del Cachu. No se los había dicho porque al pobre le da pena que lo consideren un perdedor por seguir viviendo con sus papás. Un día les he de contar del papá de Cachu porque él ya se murió, pero Micha, la viuda, no recibió muy bien a la desnombrada perra. En cuanto al gato no estoy muy seguro. ¿Qué opinan?



Así como los adolescentes se encierran en su habitacíon, el Cachu se encierra en una cajita de estambres que se robó de quién sabe dónde porque mía no es, yo dejé de tejer en cuanto salí de prisión.  Y antes de que alguien empiece a protestar y a decir que seguro yo metí al gato y lo drogué y lo embarré de kola loka para que se quedará ahí, he aquí muestras de todo lo que el Cachu hace en su cajita:



Comer estambre


Bañarse


Soñar que es chofer de microbús


Practicar el autoerotismo


Dormir

Y sí, la perra sigue sin nombre. Entiéndanme, no es una decisión fácil. Síganme sugiriendo nombres que se les aparezcan en sueños a ver si uno de esos es chicle y pega. 

Friday, March 21, 2008

1000 posts 1000

Pues sí, iba yo a postear sobre otra cosa pero acabo de darme cuenta de que éste es mi post número mil. 

¡¡¡Rejoice!!!

¡Suenen mil trompetas en el cielo y disparen mil cañones!

¿No creen que es grandioso, increíble y una hazaña inalcanzable que merece celebrar?

 Yo no. 

Si me dieran un millón de dólares por cada post, apenas llevaría mil millones, lo que me dejaría muy detrás de Bill Gates, Rupert Murdoch, Carlos Slim y sí, hasta Ricardo Elektra Corazón de León, el príncipe de los abonos chiquitos, así que tampoco es la gran cosa.

Tendrían que darme alrededor de treinta millones por post y así apenas ajustaría para el gasto. Entonces sí estaría conmovido al borde del llanto.

Pero vaya, he recibido de vosotros tantas cosas que el dinero puede comprar, pero sería ilegal y reprobable, que no me queda más que agradecerles y celebrar por este lugar que existe y no existe, pero que a pesar de su intangibilidad ha materializado las cosas más extrañas y me ha traído más cosas que Santa Claus.

Querido Santa Claus:

Te pido perdón, pues aunque eso es técnicamente cierto, a ti sólo debía escribirte una vez al año y este monstruo traga letras me exige una ofrenda cada tercer día o 35 comments, lo que ocurra primero. 

Ahora que lo pienso, lo mereces, me traías pura ropa y un solo juguete cuando no me importaba la moda y el buen vestir. Tenía que esperar al 6 de enero para que los Reyes Magos me cumplieran mis caprichitos. Ahí tienes.

Bueno igual y sí hay que celebrar.

999

Wednesday, March 19, 2008

Gracias por las sugerencias

Pero la pobre perra sigue sin nombre. Antes de pedir su ayuda había revisado incontables posibilidades e incluso había considerado ya algunos de los nombres que me pasaron. No quería el típico nombre de perra como Osa, Princesa, o Pelusa. Puaj. Revisé los panteones griegos, celtas, romanos, mesoamericanos, orientales y escandinavos buscando nombres de dioses, pero de pronto recordé que las deidades merecemos respeto y desistí.

Mi idea original era ponerle Cilantro, como el hierbajo ese que se pega en los dientes cuando quieres quedar bien. Después pensé en Culantra, una versión femenina del mismo, y luego en Arroz. Me gustaba como sonaban todas esas cosas fuera de contexto y que arroz y cilantro no tienen el género apropiado para una chica. Oh. Y también la idea de salir a la calle gritando ¡Arrozzzzzz!

Siguiendo con las ganas de fastidiar con el género, quería ponerle Peter, porque siempre me ha fascinado como pronuncian a los Peteres en alemán: Peta.  Pero ya me veía explicándole a todo mundo que no se llamaba Peta, sino Peter, pero que se pronunciaba Peta. Y lo mismo pasa con todos esos magníficos nombres franceses que requieren de una buena pronunciación y que invariablemente iban a degenerar en una cosa horrible. Me gusta por ejemplo, Henri y Henriette, pero la gente pensaría que mi perro se llama Anguí y eso me haría pasar jocosos ratos de diversión no solicitada.

Me gustó Jägermeisterette, pero saldría igual la cosa ¿Qué?  iega - qué o cómo?, porque aquí en México para los borrachos que no saben de umlaut y diptongo, el bebedizo ese es "la Yagermaster"

Revisé entonces nombres de artistas y escritores, pero recordé que es una perra, no una tortuga ninja y que yo ni leo, así que sería un insoportable gesto pretencioso. Pasé a la tabla periódica y encontré nombres como Estroncia, Sodia, Platina y Potasia, maravillosos todos pero que no me convencían. De ahí me gustó Bora por el boro y Yoda por el yodo. Pero no quiero tener que explicar que el primero no es por el entrenador ese, ni el segundo porque soy un fan insoportable de Star Wars.

Me recomendaron otros como Xanadú. Muy bueno, pero tengo que pensar en que un día caminando por el Parque México no faltará el tipo mamado y de ceja depilada que me pregunte ¿Cómo se llama tu perro?  Y no quiero darle elementos para que me invite a tomar un café, así que olviden los nombres de musicales de Broadway y de grandes divas del espectáculo. No Cher, no Barbra, no Judy, no Britney, no por favor no.

Los números me parecieron una muy buena opción: Noventa, Siete, Cincuenta. Lo malo es que aquí las posibilidades son literalmente infinitas y nomás no me decido.

También las monedas emergentes llamaron mi atención. Me gusta el Euro, pero con diptongo alemán. Mas en ese caso no faltará el niño baboso que me diga:

¿Porqué tu perro se llama Oigo?

Así que sean unos buenos cristianos, musulmanes o judíos sefaradí y sigan recomendándome nombres porque esta perrita subió tres kilos en una semana y si sigue sin nombre se me va a pasmar. Aunque no ir al limbo, que ese ya lo borró el Pastor Alemán del Vaticano de un plumazo.



Amo los comments largos

y los cortos también

Monday, March 17, 2008

La vida no cesa

Así como quiero a los gatos, también quiero a los perros y a los hombres. Y con hombres me refiero a la humanidad entera, no a los vejetes calentones que te cierran el ojo desde su coche. Entiendo el inmenso dolor que provoca su pérdida porque yo mismo lo he vivido. Mas siempre he tenido la impresión de que los hombres comparten un alma, una energía en común que los une y que no permite que mueran nunca. 

Creo lo mismo de gatos y perros. Cada uno es único pero al mismo tiempo es el perro con el que creciste y el que pateas en la calle, el tuerto de la carnicería y ese que ladra desde la azotea. Y nunca se va, aunque un día salga de paseo y no regrese. O caiga atropellado bajo las llantas de un cafre.  O parezca no despertar del sueño más profundo. Porque todos son uno. Porque tú y yo somos uno mismo, guo-o. 

Cada pequeña cosa que haces por uno, lo haces por todos. No hay nada que no hagas por un hombre que no estés haciendo por tu padre, por tu madre y por ti mismo. Viéndolo así, lastimar al otro no tiene sentido. Ni sentir envidia, porque tu triunfo es mío. Sólo amar tiene sentido, como un secreto acto egoísta, pues al amarte no estoy amando a nadie más que a mí mismo.

Pasa igual con los perros, ni siquiera la muerte puede arrebatarte el impulso de amar a lo que queda de ese que fue tuyo en cada uno de los otros.
 
Y qué curiosa es la vida y su sincronicidad, precisamente hace días que debía compartir una noticia, pero la falta de una computadora y la imposibilidad de subir fotos desde el teléfono me había impedido hacerlo. Y menciono a la sincronicidad porque esa noticia que ansiaba darles y para la que necesitaba su ayuda es ésta:




Esta es una perra y se llama... más bien no se llama porque no tiene nombre, por eso necesito su ayuda, para bautizarla. Anden sugieran. Ella gusta de sentarse en sillones de cuero porque son lo más parecido a una mamífero de gran tamaño a su alcance, aunque capitonados y un tanto indiferentes.




Y no gusta de los personajes de Walt Disney.


Nuevo Comienzo

En vista de la probada ineficiencia y constante interrupción de mi sagrada expresión artística debido a sus fallas técnicas y con los superpoderes que me envisten:

Declaro formalmente mi independencia de Bill Gates y el inicio de una nueva etapa desde Mac.





México D.F. marzo 2008

Friday, March 14, 2008

Tengan miedo

Cualquiera que me conozca sabe que en mis muñecas no existe corte alguno o cicatriz que pruebe un fallido intento por arrebatarme la vida y huir de esta existencia fútil pero tan divertida. Sí hay en cambio dos pulseras, una en cada muñeca, ambas mágicas, roja en la izquierda, de milenaria tradición cabalística y que ha estado ahí desde antes que naciera el blog, y otra verde en la derecha, de esas que te amarran en Brasil con tres nudos y tres deseos que se te cumplirán al momento en que la pulserita caiga, siempre por sí sola y sin mañosa intervención humana.

Estas pulseritas brasileñas están hechas de un listón de frágil textura que pareciera estar creado para deteriorarse y caerse pronto, prometiendo una rápida satisfacción de tus deseos. Me la amarró Catarina, mi amiga de Brasil, e inmediatamente después le tomé una foto con mi celular y la volví un post de esos cientos que se me han quedado guardados en el tintero. Debo publicar esa foto, pero sigo escribiendo desde el iPhone y no tengo acceso a la computadora en que se quedaron esas imágenes.

Una de las razones por las que no hablé al respecto, fue el rapido desgaste de la pulsera, que comenzó como un listón verde y pronto se convirtió en una hilacha que colgaba lastimera de mi muñeca. Y como pensé que caería en cualquier momento, asumí pronto sería noticia vieja. Y así pasó un año y medio. La gente me mira con lástima pensando que necesito pulseras de colores para diferenciar entre derecha e izquierda y de un casco para no darme de topes con las paredes. Golpes, pleitos y zafarranchos sobrevivió ilesa. Y haciendo mis cosas violentas y sanguinarias estaba yo ayer, cuando sentí uno de tantos jalones con los que se enfrenta uno como yo en la jornada diaria. Mas al voltear vi a mi muñeca libre al fin después de tanto tiempo y en el suelo el triste hilillo verde que conmigo había estado tanto tiempo.

Ayúdenme a decir adiós a mi pulsera y dar la bienvenida a la realización de mis oscuros y descabellados deseos de efermizo poder y dominación universal.

Gg

Tuesday, March 11, 2008

Cigarro

Me divierte mucho la ley esta anti tabaco, sobre todo en el apartado anti gorrones en el que dice que te ganarás una multa si te pones generoso y compartes un cigarrito, no pudieron encontrar cosa más jocosa ni mejor antídoto contra los pedigüeños. Y la gente me dice: ¿Pero qué va a pasar con el flirteo y el arte del ligue? Y yo digo: ¡Qué bueno! Ya iba siendo hora de que los mexicanos desarrollaran habilidades sociales y dejaran de refugiarse en un pobre pitillo. Sólo me duele por esas señoras que abundan afuera de los antros y que habían amasado inmensas fortunas a fuerza de vender cigarros sueltos. Qué será de ellas y sus pura sangre.

Mas no crean que tengo algo en contra de los fumadores, muchos hay a los que quiero a pesar de su olor a cenicero, dientes amarillo verdosos y piel reseca como pergamino, así que a propósito de esta legislación que los obliga a refugiarse en escondrijos lo suficientemente ventilados para satisfacer su pulsión de muerte, les contaré una breve y linda historia. Hace mucho tiempo, cuando era yo pequeño ambos mis padres fumaban, ella de manera esporádica y él, igual que esos mocosos con los que hoy me junto, fumaba sin parar y sin tener la menor idea de porqué lo estába haciendo.

En ese tiempo él también era un mocoso, y me provoca inmensa ternura verlo a la distancia sintiéndose capaz de ser mi papá sólo porque fumaba y me había encontrado en el cráter de aquel meteorito. A tal grado llegaba su afición, que gozaba haciéndolo en todo lugar y como todo fumador, desarrolló habilidades para cosas tan importantes como hablar con el cigarro en la boca, acabárselo hasta la colilla, hacer figuritas de humo y todos esos talentos a los que seguramente se refería Darwin cuando hablaba de evolución.

Y así un día, en aquella época en que dejaba la basinica y comenzaba a aventurarme en los terrenos de la inmensa y fría taza de cerámica, avisé a mi papá que debía hacer pipí y él, tan solícito como siempre, corrió a acompañarme, pues además consideraba muy importante enseñarme la más apropiada técnica para hacerlo de manera exitosa y sin salpicar, porque aunque a las chicas les cueste creerlo, eso es algo que también se enseña.

El punto es que llegó en mi auxilio con su inseparable cigarro. Corriendo lo puso en su boca y desabrochó mis pantalones para que pudiera hacer lo mío. Y en eso estaba, cuando tomó el cigarrillo con una mano al mismo tiempo que yo levanté la mía buscando ayuda y lo que encontré fue una punta al rojo vivo que me hizo gritar y que a él lo llenó de culpa al pensar me habría dejado marcado de por vida. Pero no, estaba ileso. Lo malo es que se me hizo tan interesante, que salí contándole a todo mundo que mi papá me había quemado con su cigarro cuando iba a hacer pipí. Y así terminé con un brillante futuro enterrado bajo sospechas de maltrato infantil.

java

Saturday, March 08, 2008

Tiempos modernos

El otro día venía por Avenida Reforma con mi chofer, cuando en el coche de a lado vi a Raúl Martinez-Ostos Jaye, también con su chofer pero sentado en el asiento delantero. In-con-ce-bi-ble. Como si no hubiera diferencia entre siervo y señor feudal. Tan cómodo que es ir atrás y tan distinguido que se ve uno solito en el asiento trasero envuelto en pieles y acariciando con el guante la ventana mientras mira al horizonte con un dejo romántico y a los desposeídos que vulgares caminan con desprecio, mientras otro de esos desarrapados conduce el coche a una distancia lo suficientemente prudente como para no afectarte con las maneras barbaras propias de los de su clase.

Aparte de venir codo a codo con su chofer, escribía incansable desde su celular quién sabe cuántos mensajes o posts blogueros que lo sustraían de la realidad y le evitaban cruzar palabra con el tipo que manejaba. Una razón más para venir atrás, con la distancia justa para evitar la plática forzada y las preguntitas necias. O mejor aún, hacerse el sordo o subirle al iPod como JorgePedro. Yo por eso venía atrás sin cruzar una sola palabra con el chofer. Ni yo, ni ninguno de los otros treinta pasajeros del camión, que ahora resulta tiene una ruta exclusiva para damas, pero el mismo número de camiones y por lo tanto los hombres esperamos el doble y viajamos en camiones con olor a locker de niño de secundaria. La pura testosterona.

Escribí esto hace horas y me fui a cumplir con mis actividades. Y después de mucho tiempo y por circunstancias fortuitas, me entero que no le hice click en publicar y ahí se quedó, durmiendo el sueño de los justos. Nunca he soportado eso de "sueño de los justos". ¿Entonces aquellos que no dormimos pagamos las consecuencias de nuestra injusticia?

Thursday, March 06, 2008

Tuesday, March 04, 2008

Maculado

A pesar de no dormir, suelo comenzar el día con un baño, justo como todos ustedes mortales. Creo firmemente que el baño embellece a las personas y las deidades olímpicas, será por el efecto de los vapores y el agua, o en mi caso, la sangre de vírgenes y leche de mil burras en que me sumerjo, pero no son las mismas piltrafas las que entran que las que salen del baño. Aunque ahora que lo pienso, hay gente que luce horrible recien bañada, como pollo remojado y descolorido. Y oliendo raro, no a limpio sino a cocido, como si estuvieran haciendo caldo del susodicho mal bañado.

Pero el chiste es que esta mañana salí del baño y procedí a revisar en el espejo si mi aspecto seguía tan lozano y rosagante como antaño y efectivamente, así era. Mas cuando me disponía a inflar los cachetes como todos los hombres hacemos al mirarnos al espejo, descubrí algo extraño. En la comisura de mis labios había una mancha roja que subía trepadora hasta I distancia considerable, como aquella compañera del kinder cuyo almuerzo consistía en un Salim, un Chilim* y un Frutsi de uva y que vivía con unos permanentes bigotes color Frutsi de uva. La envidiaba en silencio porque yo quería de su bebida morada, pero sólo me dejaban tomar Frutsi de manzana y eso, si había un paseo o excursión, porque el Frutsi de uva era pura pintura.

Y ahí estaba yo, con una mancha como la de aquella niña de bigotes púrpuras que debe haber muerto de gastrítis a los tres años, nada más que de un sólo lado, como cuando a las chicas se les pasan las copas y se embarran el lápiz labial rojo tentación hasta las orejas, igualito me veía. Un escalofrío recorrió mi espalda y por un momento temí no sólo ser sonámbulo sino travesti. Así que traté de quitar el maquillaje y la deshonra, pero ni uno ni otro se iban. Y entonces temí no sólo ser travesti y sonámbulo, sino usar maquillaje de aceite, que además de indeleble es malísimo para el cutis.

Después de un rato de frotar entendí que no era pintura y tenía que ser algún piquete o lesión, pero no me dolía, picaba ni daba comezón. Y cuando consulté a los cortesanos a mi alrededor me dijeron cosas necias como ¿No se habrá usted quemado? o la aún peor ¿No te mordió alguien? Generalmente me doy cuenta cuando me muerden o me queman, no siempre, pero procuro hacerlo. Aunque después de pensarlo un poco, la opción de la quemada no parecía tan descabellada y es que dejen les cuento. Sucede que guardo en el congelador litros y litros de leche con chocolate que dejo lleguen al estado sólido y luego abro enterrando un cuchillo en el hielo, como quien llega a conquistar un Polo Norte de riboflavina, leche y cacao.

Y con ese mismo cuchillo me la como a pedazos. Porque los machos bragados tomamos nuestra leche con chocolate con cuchillo y además la masticamos. Pero hace apenas unos días que el cuchillo se congeló, se me pegó en el labio y me quitó un pedazo de hocico que me dejó
sangrante y vacilante frente al amenazante litro de leche. Mas eso ocurre sólo en los labios, no afuera de la boca ya casi en el cachete. ¿A quién, o peor aún, qué habría yo besado para merecer esto?

Afortunadamente apenas salí a la calle, el plomo y heces fecales en el aire hicieron su magia y la mancha desapareció tan de súbito como llegó, devolviendo la belleza que otrora me arrebató, aunque dejando para siempre la pregunta sobre su origen.

Saturday, March 01, 2008

Gargaras de absenta

En los últimos días he sorprendido a un par de desconocidos tomándome fotos con su celular. Supongo es la factura que la vida me cobra por mis malas acciones, las mismas que he publicado aquí periódicamente y que efectivamente, han incluido la mofa constante y reiterada de los inocentes que inadvertidos se cruzan por mi camino y el de mi celular.

Sólo espero esas fotos de mis carnes o de mi mirada perdida en la lontananza tengan el mismo propósito cultural y de enaltecimiento del espíritu que aquellas que yo capturo aquí, y no sean utilizadas en los cada día más populares ritos vudú por mensaje de texto o peor aún, como paño masturbatorio de alguien a quien le excitan las imágenes de deidades con mala definición. Definición en cuanto a pixeles, que la muscular, vaya que es buena.

Tengo que felicitar a mi amigo Luis por su Oscar con Pedro y el Lobo. Sugiero que lo envuelva en papel higiénico y lo pare sobre su excusado en lugar de la Barbie pirata de vestido tejido relleno de papel de baño que hace juego con el peluche de la tapa del water, epítome de la elegancia mexicana. A la estatuilla se le puede tejer un vestidito de su talla.

Eso voy a hacer con mi primer Oscar, para que las visitas le quiten el vestidito y jueguen a posar en el espejo cuando vayan a hacer pipí. Aprovecho para pedir una disculpa por mi ausencia en la ceremonia de este año. Aún yacen sobre mi cama los boletos para el evento y las invitaciones para las fiestas de Madonna y Elton. También los trajes que me enviaron Hugo, Armani, Prada y Donatella. Y unos tacones que mandó Gaultier que sigue sin entender que no es lo mío y que no me importa que nos hagan bonita pierna cuando nos ponemos falda escocesa.

No voy a conservar nada pero tampoco lo pienso devolver. Creo que lo llevaré al ejército de salvación, así que estén muy pendientes proximamente en el tianguis. La verdadera razón de mi ausencia fue la abusiva revisión y cateo que están haciendo de los aviones privados en el aeropuerto de Toluca. Pararon todos mis aviones ¿Con quién creen que tratan? Las únicas medicinas que cargo son unas vitaminas de Los Picapiedra y un ajenjo que sólo es legal en República Checa pero que yo uso para la tos y el pecho congestionado.

Los vuelos intercontinentales me resecan la garganta.

Y avísenme si ven mi foto en otro blog.

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