Monday, December 15, 2008

Oh Mickey dónde estás cada vez me gustas más hey Mickey!

Aquí cerquita de mi trabajo venden un cachito de paraíso metido en una botella.



¡Miguelito embotellado!

Mis experiencias con el Miguelito son algo tardías pues de pequeño no me permitían comer esas deliciosas y aciditas porquerías. Cuando entré al kinder envidiaba a una niña que a modo de lunch llevaba dos sobrecitos de Salim y Chilim y un frutsi de Uva la muy puerca y suertuda. Yo en cambio llevaba una cantimplora de leche con chocolate que también me gustaba pero carecía del encanto de lo prohibido que desbordaba el Frutsi de uva que no me dejaban tomar porque alegaban era pura pintura.

Y era cierto porque la niña terminaba el recreo con unos bigotitos rojos y la nariz llena de morados mocos después de pasarse el recreo haciendo caras de placer-horror por lo acidulado del Salim y Chilim.* La pobre debe haber muerto de una gastritis a los tres años. Entonces yo tenía dos y medio y me habían metido al kinder para que no enchinchara porque mi mamá esperaba a mi hermano y no hallaba cómo decirme que siempre ya no iba a ser hijo único. Y se hacía la occisa como si yo no me diera cuenta que esperaba tamaño bebé tamal de cuatro kilos mi hermanito tan lindo él cómo lo quiero.

Pero ya luego me emancipé y empecé a comer rica basura como el Miguelito. Y henos aquí, juntos al fin. Se lo quería echar a un montón de sandía que consigo en la esquina pero como ya me urgía estrenarlo, se lo tuve que poner a unas de esas zanahorias baby monstruo que venden en la máquina.



Se ve guácala, pero sabe rico.

*El Salim y el Chilim eran básicamente unos ricos sobrecitos de ácido citrico y destapacaños con limón, cuya imagen en internet es inencontrable, pero que viven en el inconsciente colectivo y cuya sola mención genera salivación en el público mexicano.

21 comments:

melissa said...

aaaaaaaaaa

se me hizo agua la boca, jajaja
aaay me dueleee, no se como se llama alli donde duele cuando algo se te antoja pero es por ahi de las quijadas, tu q tanto has vivido debes saber, seran las glandulas salivales????

ay quiero una botella de miguelito

melissa said...

no hay botellas de miguelito de ese que era liquido?
yo compraba un sobrecito de polvito y otro de liquidito y los revolvia aaaaaay q ricooo jajaja

Plaqueta said...

Hemos perdido al Salim y Chilim. Ahora vienen en unos sobres metalizados con dibujitos de "jóvenes coooool". Es espantoso.

Sol said...

Quiero Miguelito!!!!!!!!!!
No había visto tal ricura desde hace años!!!!!
donde lo consigo?
Puedes mandarme unas botellitas por estafeta?
di que si

Yalicita said...

Hmmmm, alguien saqueme de la ignorancia, que diantres es eso de Miguelito? eso en mi pais no existe, así que apiadense y cuéntenme

Nell said...

Te acuerdas de lo que te pasaba a los dos años?? Cooosmico!

Cosita Linda said...

oh, mickey
your so fine
your so fine
you blow my mind
hey mickey
hey, hey
hey mickey
hey, hey

PS: Gonzalo ya cambia esa foto de tu perfil te ves rete raro.

Rox said...

No mames! esas zanahoriiitas son deliciossisimas! en el refri de mi trabajo hay puras cochinadas.

Las agruras y demas hoyos en la panza valen la pena, snif.

Úrsula Amaranta said...

Jeje, ví el titulo y no pude mas que venir a comentar por que yo soy adicta al Miguelito, pero así cabrón, por ahí en mi blo hasta tengo mi etiqueta de Comedores compulsivos de Miguelito, ya tengo otro mas a quien agreagar. Esa botellita es la oooooonda, lo malo es que en esa presentación a mi no me dura mas de dos día :( y luego me hincho (por tanta sal) y no me entran ni mis zapatos además de que la gastritis no me la curo con nada. Ohhhh el miguelito, mejor aún que el chilim y salim digo yo.

sanbond said...

mmmmm, se me hizo agua la boca, estoy babeando, me van a salir granos en la lengua!!!!!!

MasterChefis! said...

nunca los comi, me voy a morir?

Vicadin said...

como el tajin embotellado, confiesoque cuando vi eso por primera vez pense que era para echarle agua y tener tu salsita.

Ginger said...

Pues si definitivamente se ve guacala, aunque te tomo la palabra en que sabe rico...pero eso si, no es un poco sacrilego juntar algoooo tan toxico con algo sano, yo solo digo q tal vez no se disfruta a su maximo exprendor...te mando besos y abrazos! adiosssss

Rodrigo said...

No te manejo el Salim Chilim... soy un niño apenas.

*aLicE* said...

Uuuuhhh, yo tengo una extraña fijación con el Miguelito en polvo... y si tuviera ese ultra-bote estoy segura de que me lo empacaría en una sentada...

Riiico

Yalicita said...

Nadie me explico que es el miguelito :( por lo que veo en la foto es un polvo con sabor a frutas, aunque la verdad no toy segura, ya apiadense, no sean malitos y diganme

Elena said...

por fin...después de ocho días logré terminar de leer todos y cada uno de tus posts/artículos...
ahora sí a hacer mi tesis...(ya no tengo más bloggs q leer)
saludos!

urs said...

A mí el Miguelito me simpatiza sólo, pero Salim y Chilim fueron en mi infancia la luz de mis recreos. Ahora mismo empiezo a salivar sólo de recordar ese ácido corrosivo ^^
Para Yalicita: el Miguelito ese es una mezcla extraña de polvos con sabor agridulce y picoson... o algo asi :)

Yalicita said...

gracias por la aclaración, es que esas cosas en Nicaragua no se ven porque aca no somos ni la mitad de fanaticos del chile que ustedes.

Alfredo Mora said...

Pero...¿la onda era el Chilito Zen, no?

Silvia Black said...

cuando era pequeñita amaba el miguelito, hacía un pequeño hoyito en una esquina del sobrecito y lo chupaba, ahora me da un poco de asco todas las bacterias que me llevaba a la boca chupando el empaque asqueroso... ahora haría lo mismo, solo lavaría el empaque antes de metermelo a la boca... no hay nada tan rico como un miguelito babeado.