Tuesday, March 11, 2008

Cigarro

Me divierte mucho la ley esta anti tabaco, sobre todo en el apartado anti gorrones en el que dice que te ganarás una multa si te pones generoso y compartes un cigarrito, no pudieron encontrar cosa más jocosa ni mejor antídoto contra los pedigüeños. Y la gente me dice: ¿Pero qué va a pasar con el flirteo y el arte del ligue? Y yo digo: ¡Qué bueno! Ya iba siendo hora de que los mexicanos desarrollaran habilidades sociales y dejaran de refugiarse en un pobre pitillo. Sólo me duele por esas señoras que abundan afuera de los antros y que habían amasado inmensas fortunas a fuerza de vender cigarros sueltos. Qué será de ellas y sus pura sangre.

Mas no crean que tengo algo en contra de los fumadores, muchos hay a los que quiero a pesar de su olor a cenicero, dientes amarillo verdosos y piel reseca como pergamino, así que a propósito de esta legislación que los obliga a refugiarse en escondrijos lo suficientemente ventilados para satisfacer su pulsión de muerte, les contaré una breve y linda historia. Hace mucho tiempo, cuando era yo pequeño ambos mis padres fumaban, ella de manera esporádica y él, igual que esos mocosos con los que hoy me junto, fumaba sin parar y sin tener la menor idea de porqué lo estába haciendo.

En ese tiempo él también era un mocoso, y me provoca inmensa ternura verlo a la distancia sintiéndose capaz de ser mi papá sólo porque fumaba y me había encontrado en el cráter de aquel meteorito. A tal grado llegaba su afición, que gozaba haciéndolo en todo lugar y como todo fumador, desarrolló habilidades para cosas tan importantes como hablar con el cigarro en la boca, acabárselo hasta la colilla, hacer figuritas de humo y todos esos talentos a los que seguramente se refería Darwin cuando hablaba de evolución.

Y así un día, en aquella época en que dejaba la basinica y comenzaba a aventurarme en los terrenos de la inmensa y fría taza de cerámica, avisé a mi papá que debía hacer pipí y él, tan solícito como siempre, corrió a acompañarme, pues además consideraba muy importante enseñarme la más apropiada técnica para hacerlo de manera exitosa y sin salpicar, porque aunque a las chicas les cueste creerlo, eso es algo que también se enseña.

El punto es que llegó en mi auxilio con su inseparable cigarro. Corriendo lo puso en su boca y desabrochó mis pantalones para que pudiera hacer lo mío. Y en eso estaba, cuando tomó el cigarrillo con una mano al mismo tiempo que yo levanté la mía buscando ayuda y lo que encontré fue una punta al rojo vivo que me hizo gritar y que a él lo llenó de culpa al pensar me habría dejado marcado de por vida. Pero no, estaba ileso. Lo malo es que se me hizo tan interesante, que salí contándole a todo mundo que mi papá me había quemado con su cigarro cuando iba a hacer pipí. Y así terminé con un brillante futuro enterrado bajo sospechas de maltrato infantil.

24 comments:

una mujer en apuros said...

Soy fumadora, lo reconozco... afortunadamente donde vivo aún no aplica la ley anti tabaco... Por cierto... los que fumamos deberíamos tener más cuidado al hacerlo... chamarras agujeradas.... sábanas quemadas... sofás parchados... "niños meados...digo, lastimados"... no, ps que mal....

Saludos!

Eduardo / Joselite said...

mmm pues a mi me molesta mucho el cigarrillo... luce tan vulgar y ochentero que me hace verlos con desprecio y asco. Lo se, tengo como una especie de racismo al fumador. Se ven tan inferiores con su pedacito ese de hierbas anexado a sus labios… tan dependientes.

Ahora respecto a la quemada… es imposible que te quemes si venias de un meteorito. Muy posiblemente venia ardiendo cuando entro a la atmósfera. Por eso quedaste ileso.

Anonymous said...

Ja ja ja esa anecdota esta para las partes más obscuras de tu biografia!

LaReina said...

Asi que tu eres uno de esos chiquillos odiosos y mal intencionados....igual que mi hija, tan linda ella. Me acuerdo que una vez en una sala llena de gente dijo "mamá, te acuerdas cuando me quemaste la cara con tu cigarro?"

Que???

Llamen a mi abogado, fue ella quien puso su cara en mi cigarro y no al reves!

LaReina said...

....ademas solo fue un roce, ni se quemo.

Snif.

Clauminara said...

y qué decir de las mamás como la mía que me mandaba a prenderle el cigarro porque le daba flojera ir por el encendedor, así que fumo desde que tenía 13 años, aunque de más pequeña sólo le daba fumaditas a los cigarros que le encendía.

katia said...

Yo desto el cigarro

Anonymous said...

Pues ahora será más interesante fumar, ya que será un acto de rebeldía, acudiendo al lugar común de “lo prohibido sabe mejor”, los parroquianos de cualquier lugar donde se fume tendrán un pretexto mas para creerse bohemios de veras .
Yo también tuve papas fumadores, y ya que estamos en las anécdotas, pos fíjate que ya en la adolescencia descubrí que el humo que llegaba a oler en mi casa no era precisamente tabaco, aunque por muchos años el olor me fue familiar. Mi padre hoy día tiene 60 años y es tan lúcido el condenado que no le creerías que sigue usando sus métodos de yerbitas pa’ las reumas.
Carlos

acomedido que es acomedida :) said...

A mí me pasó que cuando tenía 5 años, mi mamá me llevó al baño, porque a esa edad aún no podía ir solita (de hecho, hasta la fecha aún me cuesta ir sola). Cuando terminé de hacer mi poposita, alcé mi mano y golpeé algo que mi mamá tenía en la boca, como un chupón. Le pregunté que era y me dijo que se llamaba dildo. Le pregunté para qué servía, y me dijo que era un juguete para hacer cosquillitas. Y como yo quería sentir cosquillitas le dije que jugaramos.

Esa vez fue la primera que por mi vaginita entró un dildo. Lamento haber comenzado tan temprano, porque en la actualidad tengo que recurrir a unos pepinos panameños que están de buen peso.

Pero aún seguimos pasando esos bonitos ratos familiares mi mami y yo.

Y eso tengo que ir a anunciarlo a blogs méxico!!!

melissa said...

yo tmb tengo una especie de racismo al fumador

Pablo Checa R. said...

Buenas noches, llegue aquí buscando información sobre el iphone en google y me quedé enganchado leyendote, ni siquiera me di cuenta y ya habia leido todo el dosmilsiete, ahora empezaré en revrsa, escribes muy muy chido felicidades

pablo checa r. said...

olvidaba la razón por la que llegue, tu iphone sirve como teléfono? como lo activaste?


Felicdades de nuevo tienes un blog muy chingón!

pinche San Andrés chingón said...

TSSSSSSSSSSS ("chirrido" de piel quemada por cigarro")


Mal, mal, esas quemadas duelen horrible.


u_u'

melissa said...

Mira Gonzalo, un nuevo fan de tu blog!!!!!

pero pierdes tu tiempo preguntando Pablo checa!!
gonzalo nos ha abandonado, tiene como tres años luz q no responde a un solo comment

Rosy said...

bravo , bravo
por fin los fumadores pasivos
descansaremos y viviremos felices
sin tener que oler todo el tiempo el cigarro y nuestras ropas apestosas al mismo olor

Bravo , bravo clap, clap, clap

Saludos

David said...

Yo fumo y si tengo los dientes amarillos... Pero creo que asi los he tenido siempre, pa que culpar al cigarro

acomedido que es acomedida;) said...

porque esa persona que me roba mi nombre tiene que ser tan pervertida y ademas meterse con mi familia si yo no hecho nada mas que admirar mucho a Gonzalo y anunciarlo en blogs méxico? Seguro es un maricón ardido enamorado de Gonzalo que quiere llamar su atencion

acomedido que es acomedida :( said...

hola culeros!!

Estoy preocupada ya que no nos vamos a fumar nuestro cigarrito despues de hechar pata mi gonzalo, como sea, lo que me preocupa es la cantidad de pirujas que te tiran el calzon y tu como si nada.

Hare mi denuncia en blogs mexico!!

acomedido que es acomedida :( said...

por cierto bola de muerde almohadas ya somos tres acomedidas:

la castrante ;) , la pervertida :) y la guarra :( o sea yo.

Lo anunciare en blogs mexico!!

Sr. Ruga said...

Katia exagera, no hay razón para destar el cigarro.

A mí no me molesta que fumen, pero es preferible que la ley lo prohíba a que les anden jugando esas malas bromas de "el área de fumar está en el tercer piso" o similares que le bajan a uno el autoestima.

Patrulla said...

Gonzalo, dear:

Necesito conocer la continuación de tu bello relato, no quisiera creer que después de ese acontecimiento fuiste a dar a un albergue del DIF...sniff...sniff (¿por eso estás tan flaquito?, ¿por eso tu misantropía?

urs said...

Así que tu eres el verdadero superman... mmm, nunca lo hubiera imaginado =P

Sadako said...

A mí una vez una "amiga" me quemó "accidentalmente" la mano mientras ibamos caminando por un centro comercial por lo que está ley me parece buenísima para protegernos de los descuidos de los fumadores. Lamentablemente no corrí con tanta suerte como tú y aún me queda una bella cicatriz en el dorso de mi manita derecha.

Saludines °__°!

cigarette alternative said...

Creo que esta ley antitabaco puede reducir un porcentaje de las enfermedades producidas por el tabaco. Está demostrado que el tabaco es el responsable en el desarrollo de enfermedades coronarias, enfermedades respiratorias, varios tipos de cáncer, ataques cerebrales, creo que ya no nos debe sorprender sus consecuencias. Es mejor que pensemos en dejar este vicio mortal que nos puede causar la muerte, busquemos alternativas para dejar de fumar como los parches antitabaco, los chicles y los cigarrillos electrónicos que son muy efectivos.