Wednesday, May 30, 2007

America falls



Van a decir que soy un blandengue, pero la pobre Miss America me rompe el corazón. Miren que caer de nalgas frente a chorrocientos millones de personas en la noche más importante de tu vida. Peor que cuando a Carrie le cayó la sangre de marrano en la graduación, ahí nomás estaban sus compañeros y la entrenadora y la directora, además ella se pudo desquitar con sus poderes telequinéticos y besó a Tommy Ross. En cambio esta pobre... Seguro si Dios nos diera oportunidad de evitar algunos tragos amargos en la vida diríamos algo así como:

Mira Diosito, pues no me quiero morir quemado, ni ahogado, ni en pecado mortal. Pero más que nada no me quiero caer en el Miss Universo y ser la botana de todo el Universo. En cambio esta pobre...


Y si eso no fuera poco, nosotros veníamos abucheandola desde aquel día que se les ocurrió hacerlas desfilar en Reforma junto a los encuerados de los 400 pueblos. Y en el Auditorio Nacional igual. Claro, porque como Estados Unidos es un monstruo opresor capitalista, hay que desquitarnos con la más flaca y lombricienta de sus habitantes. Porque hasta eso no era la tipica güera dientona de grandes chichis, estaba toda desnutrida y verde ceniza como nosotros. Pero ni siquiera el que pareciera nuestra compatriota hizo que nos tocáramos el corazón y la dejáramos desfilar en paz. Tuvieron que regañar al público en el comercial y explicarles que "dejaban una imagen negativa de México ante todo el mundo" igualito que en la primaria.

Ah, pero apenas se cayó, risa y borlote generalizado. Y por favor que alguien me explique, si tanto te asquea el cerdo capitalista, qué haces sentado junto a Donald Trump celebrando su evento machista y explotador como la aerosecretaria de turismo, que se bañó y fue al salón a que la arreglarán tanto que nadie la reconocía y casi no la dejan entrar. Porque a Donald con todo y su peinado chistoso nadie le hizo una mala cara o le abucheó, al contrario, todos buscaban el mejor ángulo para lamerle las botas y se hacían los chistosos para caer en gracia con el señor. Qué feos son los nalgasprontas.

Total que nomás me acuerdo de la pobre y se me arruga el corazón, si tan solo hubiera ella tenido poderes telequinéticos, nos habría fulminado toditos.

Donde el alma tan solo con mirarte

Monday, May 28, 2007

Cuando el caos se apodera de la diversión

Dispensarán sus mercedes mi ignorancia pero este fin de semana me he llevao tremenda sorpresa. Pensaba yo que todos vosotros teníais en vuestras casas un foso con delfines, una fuente con Cibeles, y piscinas y piletas varias para refrescaros como tengo yo en palacio. Pero menudo cabreo me he puesto cuando llegué a casa de una amiga y me di cuenta que ella compartía la alberca con sus vecinos.

¿Qué sigue? ¿Compartir el chofer? ¿Gobiernos democráticos? En fin, es así que han debido crear una sociedad feudal alrededor de la piscina para poder vivir en armonía y santa paz. Y creanlo o no, éstos son los artículos de su reglamento, poned especial atención en en el primero, en el cuarto y en los dos últimos:

Reglamento adjunto de la alberca

1.- Favor de no permitir que el caos se apodere de la diversión.
2.- Se prohiben envases de cristal.
3.- Se prohíbe que niños estén solos en la alberca.
4.- Favor de no meterse vestidos o desvestidos.
5.- Favor de no comer dentro de la alberca.
6.- Favor de utilizar el baño en caso de necesidad.
7.- Favor de no ahogarse.

Pero vaya, somos mexicanos y en ningún artículo del reglamento decía nada en contra de nadar en trusa, así que mientras distinguidas personalidades convidábamos elegantemente, a lo lejos una rolliza figura dejó asomar un percudido brasier y un amplio y aguantador calzón a punto de lanzarse a la alberca. Y claro, enseguida hizo su triunfal aparición la mexicanísima trusa. El cuerpo femenino es bello aún y cuando las carnes se desborden, a veces incluso es más apetitoso en tales circunstancias, pero no pasa igual con nosotros los hombres.

El tipo de la trusa tenía una clase de gordura que le había hecho perder las axilas, pues donde debería haber un hueco o una cavidad, la redondez se seguía de largo y sólo podías deducir el origen axilar de aquella zona por un ralo camino de pelos que continuaba sin frontera y rumbo definidos y se perdía en la noche de los tiempos. Por si ésto fuera poco, el cloro nos acaba de dar el tiro de gracia en cuanto a gracia se refiere, pues al contraste con nuestra piel morena, da un efecto blancuzco como de pescado zarandeado y si a ésto sumamos los ojos irritados y chiquitos invariablemente salimos del agua con un aire bastante poco distinguido.

¿Quién de vosotros ha nadado en trusa?

te dice lo que quiere sin hablar.

Friday, May 25, 2007

Ya, anímense




La oferta ha subido, seis mil pesotes al mes más casa, vestido y sustento. Yo voy a esperar a ver si llegan a treinta mil.

¿O no?

mis miserias señor aquí me traen

Thursday, May 24, 2007

Guácala, hoy es jueves

Mi maestro de Tae Kwon Do era un monstruo de crueldad y sadismo que escupía lumbre y gozaba de gritonear y obligarme a abrir las piernas hasta límites inmencionables con el fin de mejorar mi patada asesina. Pero aún en mi infantil inocencia yo sabía que eso de abrirle las piernas a un señor no era cosa buena, así que me resistía cuanto podía. Aunque igual se montaba en mis hombros hasta que el ángulo de mis piernitas se abría completamente y éstas formaban una linea perfecta con el suelo.

Con ansiedad esperaba que los quehaceres del hogar hicieran mella en mi madre para que cayera rendida, y embebida en su siesta vespertina olvidara llevarme a clase. Pero sus energías eran ilimitadas y sus nervios de acero, así que mi espera era inútil. Debí entonces volverme un experto en la correcta administración de sedantes, hipnóticos y benzodiacepinas de acción corta, a fin de cuentas era mi mamá y no quería volverla adicta o provocarle daño renal. Y así pude deshacerme del Tae Kwon Do.

Después tuve un maestro de karate muy amable y bonachón él. Se deleitaba pidiéndome golpeara su prominente panza, un desmesurado amasijo de grasa y músculo en el que a veces podía descargar mi furia. Pero era demasiado tarde, mi relación con las artes marciales estaba viciada y ya era yo una máquina de matar. Buscando remediar su mal y tratando de no hacer de mi una bestia insensible, decidieron alimentar mi lado femenino y pensaron sería apropiado tomara clases de danza. Y así lo hice. De cualquier forma traía el ritmo en las venas. Así que me transformé en una máquina de matar bailando.

mírame con ojos de piedad, soy el mismo de siempre dueño mío

Tuesday, May 22, 2007

Contacto sangriento

Discutía yo el otro día acerca de la conveniencia de hacer a los hijos de los que uno es conducto, partícipes de actividades diversas de la misma forma en que nosotros lo fuimos, victimizados por padres que compensaban la falta de armonía intrafamiliar con hartas lecciones de piano, karate y equitación. Y defendía a ultranza el valor de las actividades artísticas sobre las deportivas, pues según yo alimentan el espíritu y es más fácil ganarse la vida tocando el piano en un burdel de mala muerte, que hacerlo dando demostraciones de mal karate en un burdel de mala muerte.

Pero ahora que lo pienso no estoy tan seguro. Antes que nada déjenme aclarar que esos hijos de los que soy conducto viven aún en el plano de lo astral e hipotético, pues éstos mis conductos, sólo tienen un propósito recreativo y no reproductivo hasta nuevo aviso. De cualquier manera hay que ser prevenido para que no lo agarre a uno la vida con prisas y apuraciones. Así que volvamos al tema. Decía yo que discutía si las actividades artísticas eran mejores que las deportivas o ambas eran una absoluta pérdida de tiempo.

Entonces recordé cuando un día de tantos en mi infancia, encontrábame yo en ese estado de contemplación propio de aquel libre de pecado, ése que no sabe nada de la carne, pero puerco se lo imagina. Y cómo aquel ensueño fue interrumpido por una invitación "a la calle".

Ahh, la calle. Uno como niño ya sabe que el arrabal y los callejones pueden ser fuente de grandes diversiones, así que no pude negarme y me preparé a la aventura. Pero del coche me bajaron directo a un extraño sitio. Algo andaba mal, podía sentirlo. Entonces mamá me llevó de la mano hasta un lugar muy grande con un penetrante y perturbador olor, donde después de entrar dijo:

Mamá: - ¿Te acuerdas que te dije de las clases de Tae Kwon Do?

Gonzalo, 7 añitos: - Mmm. No. Espera, sí me acuerdo. Y también me acuerdo que te dije no gracias, que si querías hijos atletas, tuvieras otros, aún eres joven y puedes rehacer tu vida.

Mamá: - Ah, pues ésta será tu primera lección.

Mis súplicas fueron inútiles, y así con mis siete añitos, tan chiquitos ellos, fui abandonado en un inmenso gimnasio en el que todos estaban descalzos y que contra todo sentido común, estaba cubierto de esquina a esquina por una alfombra azul en la que generaciones de taekwondoínes habían dejado su huella odorífera en un penetrante aroma a queso y hule. Horrible.

Por si esto fuera poco, mi maestro era el presidente de la federación mexicana de la especialidad, cosa que me venía valiendo un cacahuate pero que parecía despertar gran respeto entre la gente grande. A mí lo único que me importaba era que el tipo era muy malencarado y tenía una cicatriz que le atravesaba el cuello de un extremo al otro como si le hubieran hecho un transplante de cabeza o tuviera un cierre tipo mameluco, además se ponía una cadenita que sólo hacía la tasajeada más evidente. Mis clases eran martes y jueves. Me aburría tanto y lo pasaba tan mal, que a pesar de los años y que dejé el Tae kwon do mucho tiempo atrás, esos dos son mis días menos favoritos de la semana. Y en ellos suelo romper tablas con la cabeza y patear traseros inocentes.


Pero eso no fue todo.

un abismo infinito de maldad

Saturday, May 19, 2007

Matar al padre

Uno ya lo sabe, cada que hay partido de fútbol, el país se vuelca en algarabía y se paraliza como si en el resultado del encuentro nos fuera la vida o la soberanía nacional. Y no queda más que apechugar y pensar en las innumerables ventajas que consigo trae, como tener la ciudad libre para cometer toda clase de ilícitos y el tremendo flujo de millones de dolares que como dueño del equipo llegará a tu bolsillo.

Bueno sí numerables, dos. Aunque si cuentas dolar por dolar...

La otra noche que hubo clásico de clásicos absolutamente todos los choferes con los que tuve el regocijo de viajar venían oyendo el partido en la radio. Por cierto, de chico me conflictuaba sobremanera eso de LA radio y LA sartén. Aún me siento más cómodo tratando a el radio y el sartén acá bien machines, aunque hoy día me conflictúan más los choferes que vienen oyendo el clásico de clásicos en la radio y lamentando con su chalán que el Pachuca le ganó al Cruz Azul, pero respirando aliviados por que "todavía falta el de vuelta"

Y seguro ni saben que Pachuca es una ciudad, pero igual sospechan que Cruz Azul sí lo es y el día que se enteren de la existencia de Pachuca deducirán fue nombrada en honor del ilustre equipo. Así como aquel continente.

Pero no sé que me extraña, sí vinieran reflexionando en la estructura genética de las levaduras o las interacciones de los quarks y el concepto de libertad asintótica en cromodinámica cuántica, seguramente no serían microbuseros o por lo menos serían unos muy interesantes. Lo que me lleva a un éxtasis por revelación al darme cuenta que entre mis lectores no hay americanistas de hueso colorado y de eso puedo estar absolutamente seguro. Porque si así fuera, hace mucho que sabrían de mi oscuro secreto, leed con atención...

Por la selección de México dirigida por Ignacio Trelles, participaron Antonio Carbajal, Ignacio Calderón, Jesús del Muro, Arturo Chaires, Gustavo "Halcón" Peña, Gabriel Nuñez, Ignacio Jáuregui, Guillermo Hernández, Isidoro "Chololo" Díaz, Salvador Reyes, Aarón Padilla, Enrique Borja, Ernesto Cisneros, Magdaleno Mercado y Gonzalo Fragoso.

Gonzalo Fragoso. Gonzalo Fragoso. Gonzalo Fragoso.

Figuras de antaño como Vavá, Arlindo, José Roberto Alves Zague, Gonzalo Fragoso, Enrique Borja, Miguel Ángel Cornero, Carlos Reinoso, Alfredo Tena, Héctor Miguel Zelada, Cristóbal Ortega, Adrián Chávez, Antonio Carlos Santos, Francois Oman Biyik, Kalusha Bwalya, Luis Roberto Alves Zaguinho y muchos más.

¿Figura de antaño, yo? Nunca. Yo he venido a conquistar el universo y a tomar por asalto el mundo futuro. Y todos los Gonzalos Fragosos que llegaron antes serán poco a poco apabullados en los archivos históricos por la aplastante bibliografía de mis logros y conquistas. Es su culpa, pudieron haberme puesto algo más personal y que celebrara mi individualidad como XZT-999, pero en su lugar decidieron bautizarme celebrando su nombre y apellido. Y ahí en Google están las consecuencias...

¿Quién es el verdadero Gonzalo Fragoso?

un triste pecador siempre caído

Wednesday, May 16, 2007

Pa' servirle a usted


¿Les interesa? A mí sí. Y no crean que lo que sucede es que tenemos vacantes en palacio, es sólo que cada que veo un anuncio de estos me invade una mórbida curiosidad basada en cuan lejano resulta todo eso para mi. Permitan explicarme. Las muchachas que ayudan en los quehaceres del hogar, llamadas antes criadas, a veces sirvientas, otras tantas domésticas y las más gatas, viven en la constante esperanza de realización de un sueño alimentado por horas enteras lavando los trastes frente a la tele blanco y negro de la cocina con historias de criadas vueltas ricas alcaldesas de una república bananera, o ya por lo menos, señoras copetonas que no tienen que lavar los trastes frente a una televisión blanco y negro y duermen abrazadas al pecho peludo del protagonista de la novela.

Pero a mí, frente a quien reinos enteros han de caer de rodillas y a quien no aguarda otro destino que la absoluta dominación universal, me intriga pensar cómo será trabajar de criado en alguna casa decentona. Especialmente cuando es de planta y no como esa pobre señora que llega una vez por semana a limpiar el muladar que dejan ustedes y sale huyendo ante el horrible espectáculo de calzoncillos en las lámparas, montañas de trastes con complejas formas de vida desarrollándose en sus restos y misteriosas manchas en las paredes sólo visibles con luz ultravioleta.

Estar de planta y no de entrada por salida permite al patrón explorar los límites de la esclavitud en México hasta niveles insospechados. Es así que muero de curiosidad por saber como se me trataría si no se supiera la noble cuna de mi procedencia. Si se me levantaría la voz, si se me haría comer en la cocina o si se me embarazaría y se me regresaría a mi pueblo. Lo cual sería un milagro porque es imposible que yo coma en la cocina. Me pregunto en que gastaría mi sueldo si de todos modos ahí vivo y no tengo tiempo de salir por tanto quehacer atrasado por andar posteando en la computadora de la niña. El quehacer nunca se acaba.

que llora desolado su orfandad.

Monday, May 14, 2007

Rinconada globalifílica

Al sur del Distrito Federal se encuentra la llamada Villa Panamericana, una de esas horribles unidades habitacionales que pululan en la ciudad y que fue bautizada en uno de esos arranques de fervor bolívariano que de pronto le dan a nuestros políticos.

¡Villa Panamericana, tierra fecunda de cuyos surcos ha de brotar la raza pujante de nuestra América, hecha de barro cocida al sol, raza del indio y del castellano, tu enseña forjas en un crisol!

Se me figura que los lunes por la mañana salen todos los vecinos y cantan un himno más o menos así, igualito que en ceremonia del 12 de octubre de sexto de primaria. El chiste es que el anhelado sueño de hermandad de pueblos se hizo realidad. O no. Sucede que todas las veces que he tenido que visitar el lugar, es con motivo de fiestas que organiza una alemana o chilena o española y esta última, que fue en el piso de una amiga del Japón. Así que más que panamericana la villa ha resultado globalifilica.

Lo más bonito es que a pesar de sus habitantes de primer mundo, se sigue respirando ese maloliente aunque refrescante aire del tercer mundo y todo está mal trazado y organizado con las patas, a su vez éstas, amarradas. Entonces cada que ahí estoy invariablemente me pierdo, porque siguiendo con la creatividad insuperable del mexicano, todas las calles que atraviesan la villa se llaman Rinconada. Para empezar, rinconada es una de las palabras más feas e inútiles del idioma español. Incluso el texto predictivo de mi celular se niega a mencionarla y en su lugar escribe: rimbombec. Poético.

Pero recapitulemos, sí ya tenemos la práctica y jocosa "rincón" que según el diccionario es "Un escondrijo o lugar discreto y apartado" ¿Qué caramba significa rinconada?¿Cuál es su función en este planeta? Además no hay forma de sonar masculino cuando se dice rinconada. A ver hombres repitan: rinconada, rinconada, rinconada. Es una palabra sumamente castrante en su acepción más estricta. Cada que la repites pierdes testosterona y baja tu conteo espermático. Pero si ésto no es suficiente, cada rinconada pertenece a algún oficio poco honorable y propio de vagos y malvivientes, como la Rinconada de los Músicos, o la Rinconada de los Pintores o la Rinconada de los Cantos, en la que por error me metí y donde viví la siguiente escena;

Yo: Oigan, ¿conocen el edificio Guajiro?

Niños Chimecos jugando: ¿Guajiro? ja ja ja Guajiro ja ja ja.

Yo: ¿Dónde está la gracia? ustedes viven en "Alma Llanera"

Así es, el edificio de aquellos moquientos se llama "Alma Llanera" Y si ese nombre era ridículo, también hay un edificio "Rayito de Luna".

Lo bueno es que al fin encontré mi Rinconada.

Y gime bajo el peso de sus culpas

Wednesday, May 09, 2007

Yo no fui con Spencer Tunick. Fue otro que se me parece, pero no tiene tan bonitas nalgas.

Y no es que me faltaran pantalones, cosa que en este caso resultaría particularmente útil. Fue sólo que conozco el efecto que estas carnes al desnudo pueden provocar en los simples mortales y no quise que corriera la sangre y se despedazaran por alcanzar el más ligero roce de mi piel. O bueno, igual y sí fui, pero a ver encuéntrenme entre esos 20 000 púbises mal rasurados. ¡Ah, que bella oportunidad me ha dado la vida para preguntarme cuál es el plural de pubis! De donde iba yo a sacar otro contexto para hablar de 20 000 púbises. Vaya, estoy seguro que el plural de pubis es pubis, pero qué diantres, eso es aburrido, en cambio púbises suena tan incorrecto, tan cacofónico y bestial que no deja de fascinarme.

¡Púbises! ¡Púbises! ¡Púbises!

Dejen hago memoria. ¿Fui o no con Spencer Tunick? A ver...

"Subí al microbús justo después que otro muchacho lo hiciera. El sol se había metido hacía poco y el cielo conservaba aún su luz transformada en los más bellos tonos de morado y violeta que pronto darían paso al acostumbrado azul marino del cielo nocturno, así que no podía dejar de mirarlo mientras lo tuviera enfrente. El tipo que subió antes de mí venía de uno de esos centros de ayuda para jóvenes adictos y pedía la colaboración desinteresada con una moneda que no afectara nuestra economía, al tiempo que ofrecía las últimas paletas de una bolsa con el hocico arremangado de tal forma que los buenos samaritanos metieran la mano y tomaran un dulce en retribución a su gran corazón.

Cuando notó mi presencia atrás suyo, se hizo a un lado y pude meterme en el apretado y único asiento que quedaba junto a una señora gorda completamente desparramada en ese pequeño espacio. Como pude me acomodé entre sus protuberancias y con las rodillas pegadas al pecho y la tibia señora gorda a mi lado, terminé de escuchar su mensaje de amor cristiano. Mas cuando quise, no pude cooperar a su causa pues no podía entrar a mis bolsillos por estar tan chueco y apretujado. Su voz era calmada y profunda, vestía una camiseta roja desgastada que cubría un cuerpo enjuto y apretado que supuse conservaba de un pasado de drogas y heroin chic.

Algunas personas cooperaron a su causa, entre ellas una ahorrativa mujer acompañada de 5 niños quien después de haber dado algo así como 75 centavos, apuró a sus chamacos a tomar paletas de la bolsa que quedó vacía ante la incrédula cara del joven, que sólo atino a hacerla bolita entre sus manos y meterla en la mochila que llevaba, para de inmediato desaparecer en la parte de atrás. La culpa me invadió al enfrentar la indiferencia con que había tratado a este paladín de la lucha antinarcóticos y en ese flagelo me encontraba cuando el aire se invadió de un fresco aroma cítrico.

Pero no era aquel perfume de las flores de naranja reposadas por dos noches a la luz de la luna que Louis XIV salpicaba en su peluca y perfumaba los corredores del Palacio de Versalles en la segunda mitad de su vida, este aroma tenía el toque artificial del aldehído y fijador barato con olor a miados que usan hoy en día. A pesar de ello, recordóme de tiempos muy felices en palacio, cuando después de una juventud plagada de excesos olfativos, la nariz de Louis no soportaba otra cosa que "la fleur d'oranger" y yo corría encuerado por la Galería de los Espejos y el Gran Trianon. Cuando ser un tirano no estaba mal visto y lo único indispensable para serlo era la incuestionable voluntad de Dios que te había hecho retoñar en esa cuna absolutista"

En fin, que el aroma aquel llamó mi atención y cuando voltee buscando su procedencia descubrí a una figura que me pareció familiar. Y ahí estaba, dándose un copioso baño de perfume, aquel muchacho que desesperado antes había pedido una ayuda, pero su ropa ya no era vieja y descolorida, ahora vestía las mejores ropas que una ayuda desinteresada pueden comprar. Y así, ayudado de los afeites y vestidos que traía en su mochila, se transformó de mendígo a príncipe frente a los ojos incrédulos de la gente del microbús. No lo juzgo. Si uno no empieza por ayudarse a sí mismo, dificilmente podrá ayudar a los demás. Tal vez esa es su identidad secreta y el otro es su disfraz de héroe nacional. O al revés.

Y ansía recobrar su libertad

Monday, May 07, 2007

Clue

Recuerdo cuando estaba en primer año de primaria y alguien de doce años se me hacía muy mayor. Ahora no me atrevo a cruzar palabra con alguien de tal edad por temor a ser consignado a las autoridades por corrupción de menores. Afortunadamente nada tengo que tratar con párvulos de esa generación y su extrema juventud no me produce curiosidad alguna. A mí lo que me hace perder la cabeza es la inteligencia.

Y como esa es muy difícil de encontrar, me tengo que conformar con lo más parecido, que viene siendo la sabiduría y la experiencia que dan los años y los golpes de la vida. Lo malo es que éstas casi siempre vienen acompañadas de arrugas, infartos y carnes flácidas y amoratadas por los golpes de la vida. El caso es que a veces acabo rodeado de gente muy mayor por andar buscando esa emoción que la carne joven ya no me puede dar. Aunque tampoco es que ande yo persiguiendo el amor en asilos y centros geriátricos, sobre todo después de comprobar que la edad no siempre garantiza experiencia en terrorismo y manejo de armas de destrucción pasiva.

Compartía la mesa con un grupo de adultos mayores, cuando entre las ricas viandas y platillos descubrí tres frasquitos sobre la mesa. Uno era un tradicional gotero y dos parecían ser saleros, con los característicos hoyitos en una tapa giratoria. Nada extraño cuando tratas con septuagenarios, la ciencia médica les ha entregado años extra de vida a cambio del permanente consumo de sus golosinas de patente, así que no me sorprendió leer en el gotero:

Picosulfato de Sodio

Efectivo remedio para cuando tus intestinos se resisten a cooperar, muy popular entre las cabecitas blancas que prefieren evitar la fatiga de masticar All-Bran. Pero cuando leí lo que contenían los otros dos frascos, caí de espaldas.

Fosfuro de Zinc

Como todos ustedes saben éste es un poderoso veneno para el cual ni siquiera hay antídoto. Sí no estuviera seguro de mi inmortalidad, me habría puesto muy nervioso. Su sola inhalación provoca edema pulmonar y echarle un bocadito puede llevar al fallo hepático con hemorragia, convulsiones y coma, tetania, anuria y una larga lista de hermosuras que te llevarán a la muerte o por lo menos a desearla fervientemente.

Pero si acaso vives y crees estar a salvo, muy equivocado estás, pues tu vomito y heces serán luminiscentes y producirán un pestilente olor a pescado podrido que te matará socialmente y que vendrá acompañado de fosfamina, un gas venenoso que igual te puede matar a ti y al pobre menso que esté cuidándote en la convalecencia por haberte echado un taco de fosfuro de zinc en primera instancia. Así que después de hacer una gran escena-conferencia sobre el uso de venenos y armas químicas en el hogar, me enteré que lo utilizaban para matar ratas.

Pobres, si a los hombres y las ratas sólo los separa un puñito de genes. El ser humano es 80 por ciento rata. O la rata 80 por ciento humano, según el punto de vista. No las maten, eduquenlas. Y guarden el veneno en el desván. O en un discreto anillito.

Soy un alma sedienta de ventura

Friday, May 04, 2007

El mundo dice que los mexicanos no leemos

Quesque ni un libro al año. Y que en esa cuenta van incluidos el Libro Vaquero y la Guía Roji, que nunca leemos completa, nomás donde está el mapita del reven y párale de contar. Temo es verdad. Debo hacer una terrible confesión. Me confieso mexicano hasta las cachas. No he leído un libro en mucho tiempo. Hace un montón me regalaron ese del ensayo sobre la ceguera y no lo he comenzado. Es que no los quiero interrumpir a medio ensayo.

Ah, pero qué tal me la paso escribiendo aquí, esperando exigente que me lean y me comenten. Si no lo hago por cultura, debería hacerlo siquiera por cortesía. Han de pensar ustedes:

"es que está estudiando y los libros de la escuela no le dejan tiempo para la literatura"

Lo malo es que se equivocan, no he leído uno solo de los libros que me dejan en la escuela. Y mi argumento en ese caso es que los libros cuestan mucho dinero. Aunque por alguna razón, el hecho de que un hindú con turbante maneje mi Bentley y me llame amo, ha mermado mi credibilidad en ese aspecto. Ah, pero que bueno estoy para participar en clase y callarle la boca al maestro como si supiera deveras, nomás improvisando lo primero que se me ocurre.

No me juzguen, padezco síndrome de déficit de atención y nunca me lo trataron. Es que antes no se usaba, a los niños se nos dejaba ser tan tontos como la naturaleza había dispuesto. Hoy día, las señoras hallan consuelo en llamar a su taradito "niño índigo" y adivinen qué, ahora dicen que también soy un niño índigo no tratado. Yo digo que eso de los niños multicolores son unas índigas patrañas, todos en México somos más o menos amarillos tirándole al verde, pues cruzamos el estrecho de Bering y el sol de aquí nos acabó de dar color.

El chiste es que no me puedo concentrar lo suficiente para leer más allá de la etiqueta del shampoo y aún en ese caso no paso del Aplique sobre cabello húmedo.

Ayuda

un corazón que muere por amar.

Tuesday, May 01, 2007

La vida es guasona

Nunca he entendido porque la gente celebra el Día del Trabajo tomándose el día libre y rascándose la panza. Es como sí celebráramos el día de la madre poniéndolas a trabajar como burros para luego emborracharse en su casa y terminar de pleito reprochándoles lo mal que nos educaron.

Esperen, así lo celebramos.

Y hablando de burros borrachos, disfruten una muestra más del arte mexicano con la siguiente obra intitulada:

"Arre borriquito, arre burro arre. Anda más deprisa, que llegamos tarde"

Mas si la gente se pasa de graciosa, la vida no se queda atrás con sus guasas. ¿Recuerdan cuando se murió mi abuelito? Pues hace unas semanas se cumplió el primer aniversario. Y ahí tienen a toda la familia viajando con pompa y circunstancia recordando tan aciaga fecha. Pero vaya, la vida sigue su curso, como bien decía Corky Tatcher, así que al día siguiente organizaron una magna celebración para tío P. que cumplía un año más gozando de cabal salud y buena fortuna.

Y ahí estuvieron todos sus colegas y amigos de la facultad de derecho, de cuando ahí se estudiaban las tablas de la alianza y los pleitos se resolvían con quijadas de burro, pues creo ni había código civil. Todos felices y alabando a Tío P. por su fortaleza, augurando verse en futuras fiestas. Y entonces el domingo se murió el Tío P. Así como lo leen, quince días después de su gran fiesta. Seguramente el público en el cine se divierte mucho con estos giros en la historia, pero a uno nomás no le acaban de caer en gracia.

Ya que empiecen las escenas de amor y haya encueradas.

Del fuego de tu eterna caridad.