Wednesday, March 28, 2007

San Judas, óyenos



Cuando veo a tanta gente llena de jarabe de buñuelo y fervor religioso atiborrando Avenida Hidalgo cada 28 de mes, todos impacientes buscando los favores de San Judas Tadeo, no puedo más que pensar en el porqué de tal devoción y como él se volvió en patrono del imposible y las causas desesperadas. Y eso me lleva de vuelta a esos tiempos cuando Judas, Juditas, no era tan venerado y peor aún, era temido.

Corrían esos apestosos años de la edad media, la sociedad era decadente, perversa y vivía llena de miedo. Muy parecido a como es hoy día. En aquel entonces yo era joven, bello y muy, pero muy poderoso. Muy parecido a como es hoy día. En medio de su angustia, la gente repasaba todo el santoral en busca de solución a sus penas y alivio a sus almorranas. Porque han de saber que a falta de ciencia médica, la gente curaba sus almorranas con oraciones ¡Y yo los acuso, hombres de poca fe, sí es que creen que un milagro no puede manifestarse en el ano de un desdichado!

Pero entre todos esos santos, había uno al que la gente evitaba, uno que no querrían siquiera nombrar. Ése era mi querido Judas, Juditas. Y ahí estaba él, con su trajecito verde, su carita de santo y una cachiporra sobre la cabeza como recuerdo de su martirio. Pero nadie le colgaba siquiera un milagrito. Y es que temían que sus plegarias a Judas Tadeo fueran mal interpretadas en la central telefónica del otro mundo y terminaran en oídos del otro Judas, el errante, el que quemamos relleno de cohetes, el mismísimo diablo, the devil himself. Porque como la gente nomás conocía la biblia por encimita pues ni sabía leer, pensaba que todos los malos eran el diablo himself.

Ay nanita, decían los aldeanos, y mejor dirigían sus oraciones a otro lado. No fuera a ser que en eso se les manifestara el enemigo malo y se llevara la virginidad de sus hijas divino tesoro. O sus vacas. Pero entonces aparecía alguien muy desesperado, uno que ya había recurrido a cuanto santo conocía y que sabiéndose al borde, se arriesgaba y lanzaba un último grito a San Judas. Por supuesto él, con tanto tiempo en sus manos, intercedía ipso facto para realizar el milagro. Y aquí estamos unos cientos de años después, con gente cargando estatuas de San Judas con pestañas largas y chinas, cubiertos de brillantina, porque los mexicanos sabemos que mientras más brilloso, más milagroso. O señores ya bastante labregones caminando por ahí disfrazados de San Judas por que están cumpliendo una manda. Todos esperando por un milagro.


Detalle señora cargando a su San Judas cuajado de brillantina potenciadora de la milagrosidad.

Yo respeto las creencías de cada quien, es sólo que eso de pedirle a un santo que te haga un milagrito y entonces tú le retribuíras o le regresarás al niño que carga o ya no lo tendrás de cabeza, me suena un poco a chantaje. Y creo que eso del chantaje es una costumbre muy bonita que debe reservarse para la pareja o si acaso la mamá. Pero como soy muy respetuoso de las tradiciones mexicanas y estoy dispuesto a sacrificarme por ustedes, hagan su lista de milagritos y peticiones y si se les cumple de aquí a tres meses me visto de San Judas y subo la foto al blog. Digo tres meses por que les doy oportunidad de que pidan algo significativo, es decir, en lugar de pedir un acostón, pidan el amor verdadero y ya de aquí a tres meses sabremos si pegó, o sólo les utilizaron como un juguete sexual ¿entendido?

Adivinen



¿Amanecer o atardecer en Polanco?

sorpréndanme


T.A.



Monday, March 26, 2007

Dicen que soy un reventado

No alcancé helado. Pero sí un poco de la gloria y fama injustificada que persigue al Colectivo Cats, así que pugnaré por aparecer en su siguiente sencillo de género bolero-ranchero-gospel y tendré que dar un respiro a mi proyecto solista, pero no se preocupen, el señor Mottola seguirá trabajando en ello mientras me dedico al rocanrol y otras minucias.

Las queridas Lucy y Rosalba llegaron y desaparecieron pues temían que una gripilla que traen se les bajara al pecho con el frío que hacía, pero antes de irse me dieron tremenda noticia. Resulta que este blog apareció en la revista "Tú". Imaginen el regocijo que viví, por un instante me sentí al nivel de las mismísimas Kotex Free and Soft con Manzanilla. Esta es una gran responsabilidad, de haberlo sabido, habría publicado mis 5 tips para un cabello brillante y unas uñas de diez. ¡Gracias a Tú! Quiero decir, a ti, bueno, no a ti, sino a la Tú, bueno, a vos que sos quien sos.

Y en esta interminable faena que es la fama y la fortuna, resulta que el otro día un respetado maestro de inglés y japonés me reconoció en una clase que entré a observar. Y si creen que fue por mis destacados logros en el mundo de la lingüística y mis aportes a la cultura mundial, están muy equivocados, fue por este blog que todo me ha dado y en el que ustedes están ahora inmersos, incapaces de escapar de las garras de mi sensualidad animal.

Y no se vale irse ahorita a medio post nada más para demostrarme lo resistentes que son a mi encanto, por lo menos dejen medio comment y pueden irse por donde vinieron. Pero vuelvan pronto, yo los esperaré como un padre castrante, pero amoroso. Precisamente le reprochaba eso que hacen tantos de vosotros hijos malagradecidos, de venir, leer y no dejar ni un "Ya acabé" "Hola" o el consabido e institucional "Presente", a lo que respondió que prefería no comentar a dejar un mensaje anónimo, pues estos podían ser desagradables y emisarios de maleficios catastróficos.

Y aunque coincidí con él, recordé que yo no había recibido más que cosas buenas de los anónimos, especialmente de aquellos que no son tan anónimos pues dejan un nombre o seudónimo y que a pesar de no tener blog, me envían correos y son presencias constantes y cálidas entre nosotros. Por eso hoy quiero agradecerles y que unamos nuestras palmas para dedicarles un aplauso así como de película gringa en preparatoria, en la que al final dejan entrar al nerd al equipo de fútbol y le dan su chamarra y todo. Give it up for...!

Sunflower.

Llegó al blog hace más de un año desde la fronteriza Laredo Tx. y desde entonces ha estado aquí comentando y alimentando con sus dulces palabras este hipoglucémico ego que padece un trastorno alimenticio y necesita comer mucho y a deshoras.

Juan López.

Cuando empezó a comentar por allá del lejano 2006, pensé que usaba un seudónimo como John Doe. Fue hasta que me envío un correo que entendí que era su nombre real. Hace poco apareció un Juan López apócrifo dejando un extraño mensaje, así que aquí hoy certifico la autenticidad del primer Juan López, que es de Anaheim y es vecino de Mickey Mouse, pero no es rata.

Memo

Para todos aquellos que creyeron que era un perro desalmado por no responder sus comments, les aviso que ya establecimos contacto epistolar y luego de agradecerle en el alma por tan nobles sentimientos, le hice entender que amarme no lo llevaría a nada bueno, pues soy tan bello como peligroso, un lobo que siempre ha vestido piel de oveja y así.

Desde el fondo de mi esternón, aposento del corazón en los seres humanos como vosotros, y supurante hueco en los como yo, agradezco a esos anónimos, semi anónimos y a todos ustedes.

Y recuerden, ämenme hasta con los dientes, ámenme hasta que revienten, pero ámenme.

Saturday, March 24, 2007

Friday, March 23, 2007

Yo quiero ser un novio pechugón

Y que mi cuerpo adolescente se llene de jugosas carnes y voluptuosas prominencias de las cuales pueda aferrarse el amor de mi vida. Para lograr mi objetivo, asistiré mañana por la noche a la fantasía no erótica de todo comedor compulsivo, bacanal romana del siglo XXI. Un concierto con barra libre de H-E-L-A-D-O. Así es, han leído bien, no es el hambre que los hace ver visiones. Lo mejor del caso es que está abierto al público en general por si quieren ahorrarse el atracón nocturno al refrigerador. Así es que, público en general venid y atascadse, que hay helado.

¿Imaginan las posibilidades? Mmm. Pero eso no será suficiente para cumplir mi meta enrollizadora, así que anden, recomiéndenme una dieta engordadora. Ya he comenzado con la del Duvalín, que consiste en comer todo untado de Duvalín. Seguiré con la de la galleta Oreo, que trata de comer pura galleta Oreo el primer día, pero sin el relleno. Y se tiene que empezar en luna llena. Tienen que obedecer lo del relleno porque si no, serán víctimas del famoso contra-rebote y van a quedar más flacos de lo que comenzaron. El segundo día tienen que comerse todo untado con el relleno que le sacaron la primera vez. Efectívisimo.

Y disculpen la falta de posts decentes pero es que me estoy escondiendo de Bill Gates. Seguramente ya saben que vino con un montón de pretextos mezquinos. Todos sabemos que lo único que quiere es atraparme y tenerme cautivo en un gran frasco de mayonesa con hoyitos en la tapa. Lo que por cierto me da otra gran idea para una rica dieta. Con su permiso, tengo una cita con la Coronel McCormick.

Je suis

Wednesday, March 21, 2007

Nunca trates de asaltar a un superhéroe



Porque como si levantaras la mano a tu madrecita, se te seca. O achicharra.


¿Y qué creen que pasó cuando trataron de tortearme?

lo compenso con amor

Monday, March 19, 2007

Mi corazón lloró

Sucede que entre las vendedoras de chicle silenciosas, destaca una por ser especialmente imprudente y malencarada. A ella le viene valiendo un cacahuate lo que estés haciendo y te sembrará un paquete de chicles como si fuera un balón de fútbol americano y pretendiera taclearte. O como si quisiera ahorrarte el trabajo de mascar y tragar e intentara meterlo a tu intestino sin pasar por el píloro, directamente desde la barriga.

Y claro uno piensa, qué chiclera tan mandada, pero al mismo tiempo le admira por ser tan apasionada de su trabajo y la justifica porque a falta de gritos, debe aplicar la violencia extrema para hacerse escuchar. Además no debe ser nada fácil vivir permanentemente atrapado en ese mundo de silencio, incapaz de disfrutar del milagro de la música y el canto de los pajaros...

Aha

Resulta que venía yo en el metro cuando la vi entrar. De inmediato apreté glúteos y abdomen preparándome para el golpe. Cerré mis ojitos y apenas lo hube recibido, los abrí de vuelta. Cuando las estrellas comenzaron a disiparse alcancé a ver a la chiclera golpeadora. Pero, algo andaba mal. En mi confusión me pareció ver que ella traía puestos... unos audifonos. Y no, no eran un auxiliar auditivo, sé distinguir la diferencia, no en vano pasé 10 años en Suiza mejorando su diseño.

No era posible, no podía ser, todos mis héroes caían ante mis ojos, primero Superman con eso de que es papá soltero, luego tú y ahora esto. Enjugué mis lágrimas, traté de recuperar la compostura y pensé que si eso era cierto tenía que capturarlo en una foto. Y lo hice. Fíjense en el cablecito que baja por su oreja y recorre el área de la papada. Tal vez no entiendo su concepto y no es que esté sorda, es que tiene a sus orejas secuestradas y si no le compras chicles le va a subir a su Ipod hasta provocarse una severa lesión y entonces sí.

לוו

VAV VAV LAMED


Dialing God

Wednesday, March 14, 2007

Chicle culpa

Debido a la bonanza y prosperidad a que nos han acostumbrado nuestros gobiernos estos últimos dos siglos, en México el comercio ambulante ha alcanzado el nivel de expresión artística y deporte nacional, siendo explorado en todas sus coloridas formas. Y aunque lo más recomendable para llamar la atención de güeritas y marchantes es una tipluda y sonora voz capaz de interrumpir el más profundo sueño, nada detiene a nuestros atletas, ni siquiera la discapacidad.

Y es que desde hace algún tiempo, ejércitos de sordomudos con iniciativa invaden buses y vagones con paquetes armados de dulces o en su defecto chicles que te entregan en propia mano o acomodan en la pierna con una etiquetita en el lomo que dirá algo así como esto:

Discúlpe, soy sordomudo, pero contrario a la creencia popular, los sordomudos también comemos, es sólo que lo hacemos más calladitos. Así que ayúdeme comprando estos ricos dulces que le garantizo, lo dejarán sin habla.


Bueno, algo así creo. El chiste es que seguido me los encuentro pues ya saben que aunque pertenezco a la nobleza y soy una gran celebridad, gusto de estar en contacto con mi público, el pueblo al que todo le debo, y me la paso viajando en metro todo el día. Pero creo que uno de estos heroícos vendedores acaba de ser víctima de mi deficit de atención.

Venía yo ensimismado reflexionando en las profundidades del amor gentíl, sentado y recargado con la nariz pegada al tubo, extasiado con los aromas ácidos y punzantes del metal, que ya saben ustedes huele a algo muy particular, olor que generalmente descubrimos hasta después en nuestras manos con cierta repugnancia y que personalmente no encuentro tan desagradable, cuando a lo lejos me pareció ver a un vendedor.

Tenía la cabeza enterrada entre mis brazos y asumí que si algo se le ofrecía le escucharía o en su defecto sentiría el pellizco de aviso de que me estaba dejando un paquete. Pero no. Así que seguí en lo mío. Y entonces, por la ventana vi caminar al vendedor y muy dentro supe que algo andaba mal. Así que levanté la cabeza y horrorizado descubrí la siguiente escena.



Sí, el pobre hombre había hecho su ronda dejando paquetes en las piernas y yo, monstruo de indiferencia ni cuenta me di. Será que estoy más manoseado que un aguacate en verdulería y ya no siento nada, pero de verdad no lo percibí y cuando hizo su trayecto recogiendo los dulces él también me perdió de vista, pues como los guepardos, mi elegancia y porte me vuelven invisible entre la maleza.

El chiste es que ahora tengo un paquete de chicles mal habidos que la culpa no me deja mascar.

¿Qué hago?

Recuperemos el tiempo perdido

Escribí mi post de madrugada como debe ser y mi raquítica banda ancha traicionóme desconectándose toda la noche, es así que debí salir con mi post en una USB para escapar de alguna clase, ir a un café internet y publicarlo de manera furtiva. Qué emoción, es como un panfleto clandestino revolucionario, pero escupido de frivolidad. Esto fue lo más temprano que logré. Ámenme el doble, comenten el triple, recuperemos juntos el tiempo perdido que la banda ancha de Cablevision nos robó.

Mi post es ese de arribita, ea pues.

Monday, March 12, 2007

Ustedes los pobres

Uno de esos días en que no tenía mouse y no podía contarles mis cuitas, decidí celebrar la prosperidad y abundancia de empleo en el país yendo al Centro Comercial Antara, ese mágico lugar en donde los bellos, ricos y famosos dilapidamos nuestras herencias y fortunas mal habidas, o en su defecto, el producto de nuestro buen desempeño como amantes de algún político panzón que generoso comparte los impuestos que todos ustedes mugrosos pagan y que se transforman en departamentos, faciales, tinte rubio y botox en el entrecejo.

La verdad es que fui convocado por María José pues pensábamos ir al cine a regodearnos en nuestro desempleo, viendo películas diarte cuyas trágicas y aburridas historias sin duda nos harían sentir mejor ante cualquier desazón, además de atascarnos de helado y toda fuente de calorías huecas a nuestra disposición, pues como buen paciente obsesivo compulsivo, siempre cobro mis apuestas con comida, y esta muchachita de porra ya me debía un par de galones de ese helado gringo cuyo nombre parece alemán-sueco-noruego pero ni es, el famoso y deliciosamente grasiento Häagen dazs.

Pero cuando llegué al lugar escuché gritos y aplausos como sí hubiera cerca una de esas fiestas infantiles que la gente pobre organiza en Chapultepéc. Fuera de lugar. Y cuando busqué globitos y letreros en papel fosforescente anunciando el cumpleaños de una Wendy Samantha o un Christopher Alexander, no pude ver nada y me desconcerté. Así que me apresuré a entrar y cuál sería mi sorpresa al encontrar ese terreno sagrado y reservado para la gente bonita, invadido por un montón de descamisados gritando cosas sin sentido acerca de la pobreza y no sé que tonterías.

Los encabezaba Jesusa Rodríguez disfrazada de Pepe el Toro con brazotes de mentiritas, camisa a rayas, su Chorreada y toda la cosa. Evidentemente los tranquilos y legítimos ocupantes de la plaza estaban indignados ante tal atropello y no faltó quien exigiera los sacaran pues era propiedad privada. O el señor español que casi se infarta porque él había vivido 47 años bajo una dictadura y todos sabemos que Jesusa Rodriguez es Hitler. Además eran una bola de mentirosos ¿Cuál pobreza, si unos pantalones de Roberto Cavalli cuestan 12000 pesos y me acabo de llevar tres? Bola de cochinos, flojos es lo que son.

Al fondo se ven los pobres, tan peligrosos ellos. En medio y haciendo una valla están las siempre oportunas fuerzas del orden, que gracias a Dios estaban ahí para evitar que esa chuzma se mezclara con la gente bien. Y en primer plano, una cabeza güera teñida que se meneaba indignada y asqueada ante esos locos y a la cual por cierto se le miran ya las raíces mexicanas.

Vestigial amor

Friday, March 09, 2007

Para maceta

Imagínenlo por un minuto. La gloria siempre ha escapado de sus manos y se han resignado a una existencia gris y a nunca ver su nombre en una marquesína. Pero entonces, hay elecciones para el Consejo Universitario. ¡Eureka! la vida les da la oportunidad de figurar, de ser alguien, de ser amados y alabados como sólo ustedes saben merecer. Así que lo preparan todo y con la brocha más gorda y la pintura más negra, escriben por fin su nombre para pasar a la eternidad. Y entonces...



Flicidades.

Para su campaña, acuérdense de poner al disléxico de tesorero.

Qué bueno que le tomé foto a mi mouse.

Porque se le fundió el foquito morado que era mi favorito, así que nomás quedó verde, blanco y colorado. Patriotero y muy desagradable. Lo amé mientras duró.

Wednesday, March 07, 2007

Conozcan al culpable de mi renovada felicidad


Les presento a mi nuevo mouse. Mirenlo nada más tan corriente y festivo que se ve con esas lucecitas y las letras de su marca patito en una caligrafía e impresión tan chafas que más le valía no decir nada, de todos modos ni quien conozca su nombre semi genérico. Lo bueno es que su presencia me llena de gozo y felicidad porque gracias a él puedo volver a postear.

Lo malo es que tan desesperado estaba que falté a una clase por ir a comprarlo, lo conseguí en un lugar que se llama plaza de la computación, un tugurio cibernético en el centro de la ciudad donde todo es barato y te llaman güerito. Pero si te ven demasiado güerito, te venden las cosas como armadas por el mismísimo Bill Gates, entonces hay que entrarle al fino arte del regateo y hacer cara como de que sabe uno mucho. O en su defecto fingir indiferencia ante las gangas, pues si notan el más leve brillo en tus ojos ya caíste en sus garras.

El chiste es que gracias a él ya puedo postear y hacer mi tarea. Gracias a todos por su preocupación y sugerencias para juntar lana, creo que igual les tomo la palabra y pongo una linea 01900 para ayudarme. Prometo ir a sus blogs a agradecerles como Dios manda.

He vuelto. Soy feliz.