Saturday, October 13, 2007

Gran kermesse

Kermesse es la palabra favorita de muchos niños y maestros de primaria pues se refiere al evento extracurricular en el que se venden pambazos, tostadas de tinga y pata, hay un registro civil en el que puedes casarte y una cárcel en la que puedes terminar si te acusan por abandono de hogar o robo de pambazo. Pero lo más importante es que no hay clases y de esa forma, niños y maestros se entregan a una mini-bacanal llena de mini-placeres, pues aunque pueden casarse, no les está permitido gozar de los placeres de la carne además de la que tienen deshebrada en sus tostadas de tinga.

Otra de sus particularidades, es que venden pollos, pero no rostizados o listos para comerse, los venden apenas salidos del huevo, chiquitos y programados para morir en las manos de niños de ciudad que por primera vez tienen una cosa que se mueve sin baterías, extrañados ante la sensación de los huesos y articulaciones de un cuerpo tibio que se mueve indefenso entre sus dedos. Y sí, inevitablemente los pobres mueren después de un par de días de tortura y de ser obligados a comer alguna cosa no apropiada como pan blanco o corn flakes, para después de lo que parece una profunda tristeza por estar separados de su mamá, amanecer tiesos o desaparecer misteriosamente con una explicación lógica como "lo regresamos con su mamá" o "se fue de internado a Canadá".


Aquí mi hermano, el señor búho y yo con un par de esos pollitos de kermesse antes de que se fueran al Canadá.

Pero recordaba mientras leía este post de Verónica, que una vez después de muchas kermesses y malogrados críos, resultó que un par de nuestros pollos comenzaron a crecer hasta volverse gallos. Y que para nuestra sorpresa cantaban quiquiriquí y hacían todo lo que hacen los de las películas y los documentales de Animal Planet. Mi hermano, ese de la foto que luce tan emocionado, pidió que para completar su nueva granja le compraran más pollos de todos colores, mientras yo pensaba en darles hormonas para alimentar al mundo y conquistar sus voluntades asexuadas.

Mas después de un tiempo sucedió que uno de los gallos grandes atacó a los nuevos pollitos, con el pico le arrancó a uno el cuero de lomo y cabeza y mi mamá horrorizada exclamó:

¡Ha probado la sangre!

De acuerdo a la teoría hemofágica de mamá, una vez que uno prueba la sangre no puede dejarla más. Entonces ese gallo procedería a sacarnos los ojos y comernos vivos apenas nos descuidáramos. Esta teoría se aplica a cualquier animal y curiosamente cuando viví en Kanchanaburi, los monjes budistas también la ponían en práctica y para alimentar a los tigres enjuagaban de la carne cualquier rastro de sangre hasta dejarla limpia. Y como mamá, me levantaban temprano y gustaban de ponerme quehaceres hasta que sabiamente me eligieron como su Dalai.

Pero esa es otra historia, volviendo con los pollos, un aire enrarecido se percibía en el ambiente. Mi hermano, los gallos y yo nos mirábamos con circunstancia, pues sabíamos que algo andaba mal. Y así era, mamá había contratado un asesino a sueldo en el barrio para acabar con el gallo que estaba a punto de devorarnos. La asesina era mujer y era nuestra vecina, así que desde lejos pudimos ver como se llevaban a los gallos y la mujer ya en su casa, les hacía una extraña maniobra en el pescuezo que los dejaba corriendo medios muertos con la cabeza colgando. Profundamente romántico.

Y así los gallos no nos comieron. Nosotros a ellos sí. Está bien, en realidad no. Pobres.

12 comments:

Mauricio said...

Una vez vi correr a un pavo de navidad sin cabeza, después de que mi bisabuela la cortara con un hacha, aunque el instrumento no estaba muy afiliado, así que en vez de cortarla, digamos que el hacha sirvió como para hacer palanca y arrancarla, mas bien.

¿Dejé de comer carne? No, ¿Tuve pesadillas? Tampoco ¿Sentí algo de lástima e irreprimibles ganas de reir nerviosamente al mismo tiempo? Si ...

Pero el punto aquí es la kermesse, ciertamente Gonzalo, ¡en las kermesses se regalan pollitos a los niños! ... ya no lo recordaba, pero mi madre, que era muy sabia nunca me dejó quedarme con alguno, por aquello de que fuera a morir entre mis manos o en las cajas de jabón Roma o huevos Bachoco (mas ad hoc) en las que la gente los hace habitar porque le parece lo mas sensato o por respeto a alguna larga tradición.

Gracias por la colaboración al departamento de recuerdos perdidos, esta vez no lo olvidaré.

Thor Of Asgard said...

jajaja esta con madre tu blog wey ypo tengo una amiga ke una vez metio eo suyo al microondas porque queria hacer ensalada de pollo xD y dice ke el pollito exploto jajaaj bueno se pasa por el blog bye

Nell said...

Yo tengo un amigo que metió un hámster al microondas. Dice que salió como la pantera rosa en el episodio en que se mete a una secadora. Sniff

Caminante said...

Mucha gente no me cree que desde niño aprendi a matar gallinas tronandoles el cuello.

Mi abuela (una mujer con infancia en el campo) me enseño ese pequeño truco.

En mi escuela hubo innumerables kermeses pero nunca vendian pollitos.

Anonymous said...

Uuuy cuantos pollos de kermesse no tuvimos mi hermano y yo! en una de esas sobrevivieron como 5 y mi abuela los tenia en su patio. Despues a mi hermano le entro su etapa de asesino de pollos; les torcia el pescuezo o los ahogaba.
:D que tiempos y que recuerdos.

Semper fidelis... Ana

obtusa said...

ay Gonzalo eres lo mejor de lo mejor

acomedido que es acomedida;) said...

Porque postea en fin de semana sin avisar su alteza nerviosisima? (eso te lo lei en uno de tus post viejitos) que no ve que me cuesta anunciarlo a tiempo en blogs méxico?


pero allaaaa voy

cris said...

asi es mi querido gonzalo Al Gore con el novel de la paz!

0.o

yo tenia un conejo, y escapo hacia la calle 0.o se escondio debajo de un auto, u mi papá para elcanzarlo lo quería jalar con una escoba, con tan mala punteria que la escoba aterrizo en la cabeza de mi pobre conejo, quedó todo torcido de la cabeza, mi mampa parea aliviale es sufrimiento al conejo, le dio otro escobazo más fuerte que ahi quedo tendido el pobre con la lengua de fuera....


esa tarde mi familia (yo no) comio barbacoa de conejo...

y luego despues!

me compraron un hamster, seguros ue no se me escaparia, pero yo que iba a saber que esos animalitos no se bañaban y lo ahogue! una pena!

gracias gonzalo has tocado la fibras más sensibles de mi ser!

(lagrimón)

Corriendo despacio said...

Amé este post, tiene de todo como en botica.

::†×¡ßaLßa †:: said...

YO MATABA GALLOS! LOS COLGABAMOS D CABEZA, LES CORTABAMOS LA YUGULAR Y ESPERABAMOS A Q SE DESANGRARAN, CUANDO VI LA PELICULA D "HOSTAL 2" ME ACORDE D LA MATADERA, POR ESO DE LA CHAVA Q LA CUELGAN AL REVES Y LE HACEN LA MATANZA DE LOS GALLOS.

Anonymous said...

Hola Gonzalo, el fin de semana pasado en un suplemento de un periódico balín de mi rancho, hicieron un mini análisis de los "blogs" unos decian las ventajas, otros las desventajas y me gustaria saber que opinion tienes sobre ellos, si lo ves como una lanza para poder escribir un libro, si te ha dejado algo escribirlo, si es un hobbie, una moda, una necesidad, algo equis en tu vida, si te enriquece saberte tan popular y leido, si has sacado cosas buenas por tu blog o negativas, y pues ya, a ver si tienes chance de contestar, te lo pregunto a ti y a otros blogstars por la popularidad que tienen.

besitos

Azucena
(Achu)

Anonymous said...

que ternura ver al tirano del universo casi de rodillas por unos pollitos (y sin pantalones creo)