Monday, September 10, 2007

Licantropía

Tres mil años llevo viviendo en este inmundo planeta y sigo aún sin entender sus primitivas prácticas amatorias. ¿Por qué diantres algunas personas sienten una imperiosa necesidad por dejar esas ordinarias y procaces marcas llamadas chupetones?

Si es el hambre lo que las motiva, nada de malo tendría que atacaran directo a la yugular y de un tajo destrozaran el cuello para beber la tibia sangre brotando en golpes sincrónicos a los últimos latidos del corazón. Mas dentro mío sospecho que no es esa la razón de sus ansias devoradoras y esos baños inútiles de saliva. Sus insípidas mamaditas no tienen otra intención que la delimitación de un territorio que anhelan propio y saben nunca tendrán, por que es la tierra de nadie, prohibida para los mortales y si en ella quedara marca, me cobraré con su alma que tan poco vale.

Si además existe una advertencia previa estableciendo a la zona del cuello como sagrada y libre de mácula, cualquier intento en su contra es poco más que un crimen. Pero vaya, en ningún momento dije algo sobre las orejas ¿verdad?

Pues no, ninguna gracia me ha causado ir con la oreja como si de la de un boxeador se tratara. Y es entonces que he tomado en mis manos la justicia, esa que entre mis garras se vuelve divina. Pero ahora, con este cuerpo inerte a medio devorar entre mis manos, me pregunto si acaso fui un poco drástico.

¿Qué castigo merece semejante acción?

19 comments:

acomedido que es acomedida;) said...

que extraño creo que es la primera vez que me toca ser primera en uno de tu posts, aunque me da miedo porque es una confesión de un asesinato y no se si ir avisar a blogs méxico o no


si voy a avisar

Anonymous said...

Mmhh que interesante ?? Dare aviso al MP .... por cierto se ve horrible tu oreja ... jaja

atte
Mike Tyson

Guzky said...

Hola! jajs, me gustaría creer que ahí te picó un mosquito, jeje
Un saludo y un beso! hasta pronto!

Maebah said...

Me indignaría de tal forma si no se complace la necesidad que tengo de carne humana en estado vivo, el poder morderla!! pero como soy tan intensa no me conformo con traspasar con mis dientecillos y lengua el delicioso bocado que podría acompañar un ritual absurdo de jugueteos lenguetes y unos cuantos besillos, creo que aprisionaría entre mis caninos aquella pieza de carne y porque no, saborear su jugo?
Finalmente yo tambien estoy harta de aquellas marquillas inocentonas y juegos absurdos...Lo siento, no me he presentado, soy un poco nueva aqui: Maebah.

翼のおれたエンジェル said...

Pero Señor Gonzalo
¿Qué van a pensar sus alumnos?
Para el chupetón hay trucos, pero ¿para la oreja mordisqueada?
Aquí le va un tip: póngase un curita. Me han platicado que los curita color piel de maniquí pueden disimular esas cosas bastante bien.
Saludines
Angelín

Anonymous said...

A mí tampoco me gustan esas muestras devorativas, son trofeos de adolescentes y pubertos, mmm ultrajaron tu lóbulo jeje. Saludos

Úrsula

Sha'ury said...

pero luego uno ni se da cuenta de cuando salen.....o sea "aish ten cuidado si mi mamá me ve que me hiciste un chupetón me encierra en la torre"

y al dia siguiente ahi ta.....y yo a la torre!

Anonymous said...

Ay Gonzalo, como dejas que alguien chupetee tus reales orejas. Con quien te metes?

pinche San Andrés chingón said...

El castigo requiere rebajarse a realizar tal acción en la persona que te hizo eso querido Gonzalo, pero debes ponerselo en la mejilla ó en algún lugar que definitivamente no se pueda cubrir, así sentirá el rigor de las miradas que lo castiguen sin compasión, posquesecree?

Y jaja, nunca había sabido de un chupetón en la oreja, se supone que si lo masajeas con un peinecillo para bebé se quita, pero en la oreja no sé... tal vez... podrías intentar...


saludotes Gonzalo!

Pixie said...

Para los humanos, hacer chupetes es lo que para los perros mear árboles: marcamos el territorio. Pero ay, Gonzalo, no seas chillón. Es mucho mejor un chupete en la oreja, que puedes argumentar que es un golpe, a uno en el cuello, que TODO mundo señala y dice "un chupeteee!!!". Nunca se me había ocurrido pero me parece una idea brillante y definitivamente hay que ponerla en práctica.

Ariany said...

Y el truco de la cuchara caliente, es neto o es mito?
Como sea, coincido con la audiencia. No sea chillón y ya que se lo hicieron, porte su chupete con orgullo y dignidad.
Saludos.

Anonymous said...

eres el asesino que mejor escribe que conozco, aunque bueno, no es que te conozca pero siento como si



prefiero leerte a ti que esa basura del perfume de suskind

SORCERER said...

Si lo que se pretende es castigar, no tengo idea. Pero en caso que se desee calmar las ansias de quien osó hacerte eso, recomiendo una ración de orejitas de cerdo curtidas en dosis precisas y constantes.

Sunflower said...

Uy, y a mi que me gusta morder cuando beso caray. Olvidate de castigar a la chica que te hizo tal travesura si lo disfrutaste en su momento :)

Saludos y presente!

kadmus said...

Más te mereces por lujurioso. TE VERÉ ARDIENDO EN EL INFIERNO.

Mata said...

Quiero que comente Cris. Porfa

Anonymous said...

perdón por dejarte ese chupete Gonzalo...no pude evitarlo...es para que todos sepan que eres miooooo!!solo miooo!!!! muajajá!!!
nancy

Ginger said...

Escandalo!! y yo que creía que eras puro e inocente y que no caias en las garras del amor carnal y lujurioso! entonces ahoraa quien podrá ayudarnos?, si tu un vituoso inmortal cae en tan bajos placeres que nos espera a los simples mortales como nosotros! buhh! que facil me salio compañero...jajaja ntc! besos y no chupetones, quizas algun dia, adios

ikktus said...

de niño cuando me picaba un mosco mi abuela me perseguía por toda la casa para quemarme con un cerillo y acababa con 2 lóbulos en lugar de 1!!!

como extraño a mi abue con sus remedios que no remediaban nada, pero ahhhh conque cariño lo hacia!