Wednesday, August 22, 2007

Tacos de desaguisado

Estaba en el metro a punto de llegar a la escuela, cuando a lo lejos descubrí a una joven abriendo un traste de esos que el capitalismo globalizante nos ha enseñado a llamar toper, pero que en correcto inglés se llaman topergüer. De una servilleta sacó una cuchara con la que removió un contenido rojo parduzco que a primera vista parecía ser chorizo, chistorra o algún tipo de embutido preparado, el cual procedió a comer como si en ello le fuera la vida o no hubiera probado bocado desde la cuaresma del 99.

Tal era su avidez, que me despertó una inmensa ternura, esa que sientes al contemplar a alguien satisfaciendo una imperiosa y básica necesidad, como cuando ves a un niño acalorado tomar agua haciendo ruidos y echándosela encima incapaz de controlarse, o cuando abres los ojos en medio de un beso para descubrir con horror que alguien trata de arrancarte el hocico de una mordida y llegar al éxtasis al mismo tiempo. O cuando encuentras a alguien masturbándose impunemente frente a tu imagen. Ternura.

Por si fuera poco, después de dar una cucharada y como por arte de magia, de su bolsa sacó una tortilla. Como lo leen, una tortilla que además tenía buen aspecto y la cual medio enrolló con una mano para a continuación combinar una cucharada de guisado y una mordida de taco. A pesar de la distancia, pronto percibí un sutil aroma a picadillo, ese platillo hecho a base de carne molida, verduritas picadas y en algunos casos desafortunados, pasas y acitrón. Pero a mi nariz sólo llegaban las notas dulces de la zanahoria y el almidón de la papa, con la astringencia del tomate y el casi perdido aroma de la sangre en la remolida carne, así que éste, no era uno de esos casos desafortunados.

Terminó con la tortilla en tres bocados y por difícil que parezca, de inmediato sacó otra y esta vez, uso ambas manos para enrollarla correctamente y empujarse su guisado. No me quedaba más que admirar su valor al comer de manera tan abierta e intima frente a todos, era como si no pudiera vernos. Fue entonces que recordé cuando conocí a una persona que repudiaba a aquellos que comían en el metro. En su momento traté de explicarle, mas después entendí que no tenía sentido pues era francamente imbécil. Pero en su defensa debo decir que había nacido en otra ciudad. Habría tenido que ser aquí concebido para entender que los chilangos comen en el metro porque en él aprendieron a hacerlo y algunos incluso, fueron ahí amamantados.

Y aquí podría incluir el testimonio gráfico de una madre alimentando a su hijo en el metro, pero no lo hago para no volver éste un espacio para perversos cazadores de pezones maternos.

¡Fuera de aquí! ¡A resolver sus Edipos a otro lado!

Y faltaba todavía una tortilla para que terminara esta historia y cuando se la acabó, hubo de guardar su cuchara, tapar el toper aún con un poco de picadillo y salir corriendo a quién sabe dónde. Por supuesto que le tomé una foto pero por alguna razón los mensajes de mi teléfono no llegan a mi correo.

Culpen al dueño de mi linea telefónica, la suya y otras 35 millones más.

23 comments:

Juan Lopez said...

Bueno al parecer hoy soy el primero. Presente y como siempre, muuuy buen post.....Saludos

Pixie said...

O sea de su bolsa sacó una tortilla?!?!?! estás seguro que viste bien? dónde la calentó? o venía calientita sólo de estar junto a su cuerpo fogoso? porque las tortillas frías se ponen tiesas y saben mal... achh me intriga eso de la tortilla.

Y aunque ciertamente no creo que comer sea lo óptimo, pues el camión/vagón del metro es un lugar encerrado y luego huele a sobaco-picadillo-torta, yo prefiero que coman en el transporte público a que se corten las uñas... GUACCC

Corriendo despacio said...

Sí bien soy de los que les desagrada la idea de la gente comiendo en el transporte público, demostrar esa maestría si merecía una foto.

cris said...

hixo dalta foto no las deves!!

y saludos al dueño d ela linea de la foto ya ti gonzalo!

es un a verdadera delicia leerte!

sobre todo por la mañana nos dejas a todos con una agradable sonrrisota nieguenlo!!!


jajaja

saludos ciao bello!

Anonymous said...

yo y mi dislexia

jaja espero ke se halla entendido lo anterior!

Ginger said...

Indudablemente se necesita haber nacido en chilangolandia para entender tanto ritual tradicional que tienen por alla, comen, duermen, e incluso encuentran al amor de su vida en los vagones, uyy se me antoja para novela de televisa, pero en fin, poca experiencia tengo sobre el metro del DF, pero recuerdo lo gracioso que fue subirse al metro y que se te queden viendo como si fueras kate moss, gisele gundchen o alguna de esas supermodelos raquiticas, o será que solo querian robarme?...ni idea, bueno te mando un beso y un abrazo

ikktus said...

Sólo le falto 1 chilito verde para comerselo a mordidas o un poco de sal envuelta en servilleta para dar sabor a su guisado!

Ternuraaaa?????, ternura de un mocoso tragando agua como cerdo? eso no causa ternura!!! lo del beso pasa, ya entrados, el dolor de la mordida es placentero! y alguien masturbandose impunemente frente a tu persona??... pues en que lugares te andas metiendo Gonzalin???

pa cuando organizas el tour?

La VitcH said...

jajaja que bueno esta tu blog y tuve un dejavu mientras lo leia.
Saludos

obtusa said...

me encantan tus historias del metro no puedo dejar de leerla y leerla una y otra vez, porque no mejor escribes un librito para que podamos cargar en la bolsa e irte leyendote siempre.

obtusa said...

nos debes la foto


pero sobre todo el tour!!!!

Anonymous said...

muy chingón tu post y todo tu blog en general


gran descubrimiento


Raúl

alina said...

Jeje me antojaste el picadiillo
y tengo poca experiencia en el metro, pero siempre es una experiencia interesante...

Anonymous said...

foto! foto! foto!

pinche San Andrés chingón said...

Uyyyyy que la gente coma en CUALQUIER lugar cerrado me da no sé que, todo huele a lo que estan comiendo y yo no tengo porque enterarme de su menú, igual sé que tener tiempo para comer como se debe es dificil pero... a todos nos pasa y no por eso voy a comer gorditas de chicharrón al metro :( bah, como sea la foto hubiera sido la cereza en el pastel, jajaja.

Hoy ando de odioso, ya se notó?

Abrazos mojados.

Mauricio said...

Es peor estar en un lugar cerrado y que te sugieran su menú, una vez digerido ...

Me declaro culpable, yo he comido en el Metro, ¡torta de huevo! ... lo peor, fue comprada en uno de los puestos radioactivos de alguna estación de la línea azul (no recuerdo cual, pero venía de casa de una ex); no había comido en casi 24 horas y el lugar y el momento me inclinaron a hacerlo. Si, estoy cabrón, lo acepto... pero, por Dios, era tanta hambre y una experiencia tan sui generis, que tenía que hacerlo.

P.D: Todos me mentaron la madre con la mirada ese día en el metro. Y aunque he quedado como un total gañán por mi falta de cultura cívica y mi refinadísimo menú, siento que lo debía, porque tenía rato sin comentar.

No me arrepiento de nada.

Saludos Gonzalo!

eLeNa said...

guacala mauricio, encima de comer en el metro, fue una torta de huevo!!
yo, lo único que "como" en el metro es toda la clase de golosinas que venden ya sea dentro o fuera de los vagones. tal vez jicamas con limón, pero no recuerdo...
pero, lo peor, lo peor es llegar a tu oficina, abrir la puerta y que miles de olores salgan para darte la bienvenida. ayer, a unos de mis compañeritos se le ocurrió comer en la oficina. no saben el asco que produjo...

bsos.

hugo said...

no hace falta la foto, tu relato estuvo muy claro y bonito. saludos

Sunflower said...

Presente!

Y aunque yo no como en el metro si lo hago en mi carro por la mañana rumbo al trabajo; es lo malo de andar siempre a prisa :)

jessica_luna_púrpura said...

pos la mera verdad, yo, ni comer ni maquillarme en el metro....
no se, sonara mamon, pero como que es muy intimo....
o me da harta verguenza...

Nisha said...

...admiro en verdad cómo pasan y pasan los meses y tus post siguen siento siempre tan buenos y originales. Quiero ser como tú cuando sea grande!! jajaja. Saludos

Nisha said...

...mmm y no siguen "siento" sino "siendo"

Anonymous said...

Los tacos aqui en Tijuana son todos buenos, pro cuioado cuando vayan a Mexico, se los digo para que tengan cuidado, fui a la ciudad de Mexico la semana pasada a una taqueria dentro de un centro comercial Molier del PH en Polanco comimos en Taco Inn del fast food de ahi, estaba todo cohino el lugar, asqueroso, las parrilas llenas de porqueria, hata animales habia, todos nos enfermamos, tengan cuidado cuadno vayan ahi.

Anonymous said...

a mi me paso lo mismo en esa taqueria de Taco Inn, ademas de bien cara esta bien sucia, tu tienes la culpa por ir ahi