Saturday, June 09, 2007

Pues porque soy inmortal

Sucede que yo escribo en el micro. Ya sea la tarea, mil mensajes de texto o la novela inédita por Corin Tellado, muy seguido me encuentro en el micro ensimismado tecleando algo en el celular. Por cierto ¿Les había dicho que mi seudónimo es Corin Tellado y que me encuentro detrás de esas románticas historias rosas para ancianitas que nunca conocieron el amor carnal? ¿No? Olvídenlo, de cualquier manera es mentira.

Bueno, la cuestión es que resulta muy probable que no ponga yo suficiente atención a lo que pasa a mi alrededor, así sea un grito desesperado, una juventud en éxtasis o una explosión. Y hace rato que iba en el micro explotó la batería y no me di cuenta hasta que escuché los gritos desesperados y la senectud en éxtasis. De repente todo estaba llenó de humo y un olor ácido impregnaba el ambiente, pero yo seguí escribiendo hasta que las patadas y empujones fueron demasiado obvias y me paré a gritar con la turba enardecida.

Y es que somos triste y jocosamente patéticos, todos querían bajar por la puerta de atrás porque adelante estaba el humo y entonces ahí tienen a treinta personas queriendo salir por esa portezuelilla insignificante. Y si a eso añaden que todos eran abundantes en carnes, la escena era muy chistosa. De nada han servido tantos letreros y simulacros y NO CORRO-NO-GRITO-NO EMPUJO. A la mera hora todos sacaron el cobre y si hubiera habido un fuego real, habríamos muerto todos apelmazados imposibles de identificar de tan pegados, como un garapiñado gigante o palanqueta humana.

Bueno, todos menos yo.

Pero no morimos, así que con toda calma me pasé a otro micro y seguí muy tranquilo con mi mecanografía celular. Hasta que me interrumpieron los gritos de una señora que decía más o menos así:

¡Claro! Gracias joven, qué caballero, faltaba más, pero claro, qué se podía esperar, muchas gracias!

Efectivamente, esa misma cara que hacen ustedes hice yo tratando de entender qué quería la inmunda señora. Y resultó que estaba usando esa fina arma que es la ironía para acabar el mal trabajo que hizo la bruta de mi madrecita y terminar de educarme porque no soy lo suficientemente caballero. Pero no entendí que pretendía de mí, si había lugares libres y no había nada que pudiera yo hacer además de orar por el pobre imbécil que la debe tener como esposa. Y ni siquiera era una mujer mayor que necesitara ayuda para caminar o cosa parecida, era una de esas señoras de enormes y amorfas nalgas, las cuales por cierto no les dan derecho de hacer mal uso de la ironía.

Faltaba más.

8 comments:

ikktus said...

primis!!!

jajaja y más jajaja

he reído como nuca sólo de imaginar la escena de las enormes y amorfes nalgas de la señora en cuestión.

y ciertamente no le dan ningun derecho!

y entonces como te cortaste el pelo?

Anonymous said...

tengo que decirlo, m encantan tus manos que estan tan huesudas y con venas jeje (quiero besarte esos nudillos)jeje

ich bin die fesche lola said...

jajaajajajajajaajja

osea, las baterías explotaaannn???
la ironía la usan las seños amorfas???
jajajajajajaa

jajajajajaj
jajjaajaj
jajajaj
jajaj
ja

FAUSTO said...

claro y coincido contigo amigo... me cagan... ches viejas que creen que porque son señoras y tienen sus años uno tiene que darles el espacio... y aparte lo exigen.

con la pena, si vengo leyendo o tengo sueño y vengo durmiendo en la vida se los doy. quien las manda.

nunca dejaría a una señora embarazaba o cargando un bebe de meses parada, pero a esas que traen un niño de seis o siete y estan esperando a que les des el lugar para que se sienten ellas con el mocoso en las piernas,,, wac no.

obtusa said...

Ay pero si dices que había lugares disponibles y todo pinche vieja


pero lo mas importante



que paso con tu pelo????

acomedido que es acomedida;) said...

Juventud en extasis jajajajajajajajajaja un grito desesperado jajajajajajajaja

nos estas hacieno publicidad subliminal de Carlos Cuahutemoc sanchez jajaja


lo sabran en blogs mexico

Ginger said...

Y siempre como te cortaste el pelo???

翼のおれたエンジェル said...

Hombre, de haber estado en el micro, yo soy el típico "heroe" que te hubiera sacado de tu trance mecanográfico.
Me fastidia y no puedo evitarlo, tengo tatuado el "ayuda a los demás" en el cerebro.
Lo de la ñora amorfa, bueno hay que entenderla: que levante la mano quien quiera ser una ñora treintona o cuarentona, amorfa y viajando en transporte público. ¿Viste? Nadie...
Saludines
Angelín