Friday, June 01, 2007

Mis pulmones mancillados en su doncellez

El otro día venía yo tan cómodamente sentado como se puede venir en esos asientos ortopédicos desgracianalgas del metro, cuando un tipo se me paró a un lado y comenzó a respirar fuerte sobre mi cabeza. Deben saber ustedes que pocas cosas me molestan más que alguien respirando fuerte sobre mi cabeza. Y es que no soporto la sensación del aire tibio recién reciclado en quién sabe qué pulmones cayendo cual brisa sobre mi cabello y menos aún la idea de respirar ese mismo aire. Es horriblemente íntimo e involuntariamente romántico, como una relación bronquio-sexual. Peor aún, es como una violación respiratoria porque te están metiendo a la fuerza su dióxido de carbono y eso debería estar penado con castración nasal.

Y sí, eso de respirar aires ajenos es particularmente frecuente cuando duermes con alguien y ese alguien ha caído en tan profundo sueño que su respiración se vuelve lenta, pausada y en algunos desafortunados casos silbadora y con feroces ronquidos. En esos momentos procuren sincronizar sus respiraciones para que no se tengan que fumar su alma y los romeritos que cenó la noche anterior. Pero es muy complicado, yo al final me angustio y termino matándoles lentamente mientras duermen, a menos que les ame con locura, cosa algo difícil cuando les estás cobrando por hora más el cuarto, aunque no imposible no sean pesimistas crean en el amor caramba.

Total que después de cabecear inutilmente tratando de esquivar el relleno pulmonar de aquella bestia, me levante lo tomé por el cuello y nos líamos a golpes a ver quién respiraba al último. Y adivinaron, respiré mejor.

10 comments:

debolsillo said...

Odio que me respiren en la cara, me da la sensación de que no me llega bastante oxígeno, de que me ahogo. Por eso cuando duermo con alguien me suelo poner de espaldas. Pero es que me resulta insoportable.
¡Salve Gonzalo!

Corriendo despacio said...

Menos no merecía el mu imbécil. Es lo que merecen todos los que le respiran a uno tan de cerca.

Gnomoshky said...

Gonzalo, te recuerdo que ése que exsalaba bióxido de carbono fusión con torta de queso de puerco con quesillo y chipotle, era yo. Me lo pediste para recordar esos tiempos en los que en el orfanato del Padre Cuéllar, éste te obligaba de dormir a su lado después de una Corona Franciscana, en donde la letanía mariana, era un suplicio en cada "ruega por nosotros"...
Yo me negué, te lo recuerdo; pero insistente amenazaste a muerte de no hacerlo. Pero creo que no fue suficiente sonoro mi retumbar bronconal, por lo que me sustituiste por la lesbiana con camisa de Megadeth...

jessica_luna_púrpura said...

ajajjajaj, eso o que te estornuden o escupan, pinches cerdos!!!!! yiack!!
y sobre la respiracion romanticona cuando se reposa el amor, ah!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!esha shi me gushta! :D

Anonymous said...

Mmmm yo quisiera respirar en tu nuquita mientras cogemos bien rico, ya despues me puedes matar si quieres morire tranquilo

Agridulce said...

agggh aaaghh!! no, yo ni por amor me aguanto eso, perturbar mi sagrado sueño por una batalla de respiros, nuncamente

Juan Lopez said...

Me mata la risa con tus ocurrencias..... Salu2 y un abrazo.....

Feyo said...

Las cosas de la vida. Siento curiosidad por ir a la capital y sentir la adrenalina a tope al subirme a el metro.

Paquita María Sánchez said...

asi, todo flaquito como coyoacan joe, me cuesta creer que hayas golpeado a alguien en tu vida. Vida real, no aca, en la "blogosfera". por cierto, hace poco, tambien en el metro, una persona me echaba su aliento calientito y maloliente mientras pregonaba la palabra de dios. ufff...

PD. Gracias por tu mensaje, muy lindo. Tengo fallitas tecnicas con mi celular y no pude contestarte. Pero sabes que te quiero MIL.

Tomás, no hay más said...

¡Guácatelas! En fin, voy de salida. Padre tu "espacio". Ji, ji.