Wednesday, April 25, 2007

Mi primer condón

Ya saben ustedes de mi particular afición cuando chiquillo por revisar las cosas de mis papás. No me siento especial, es algo que todos los niños de cinco años hemos hecho, así como calcular el peso atómico del uranio o traducir la biblia del griego antiguo. En fin, lo que me trae hoy aquí, además de un desproporcionado ego y una enfermiza necesidad de aprobación que me mueve a compartir mis cosas con un montón de extraños, es contarles del día que vi mi primer condón.

Es en este momento cuando sus mentes cochambrosas visualizan perversas imágenes con un inocente niño y su cara de sorpresa frente a ese monstruo de un ojo cubierto de venas y látex. Pero siento decepcionar su sed de sexo explícito e historias escabrosas, pues no fue así. Sucedió que un día, cuando el internet no existía, ni mi blog, y los niños no teníamos en que perder el tiempo, me dispuse a buscar las últimas novedades en los cajones de mis papás. Comencé por el que a papá quedaba más a la mano, el de su buró.

Y ahí estaba, un cuadrito de celofán, blanco por un lado y transparente por el otro, a través del cual se podía ver un círculo verde y una curiosa membrana en el mismo tono, translúcida y aplastada a su alrededor. Lo extraño del caso es que a falta de una referencia, pensé que esa llamativa herramienta era la cédula profesional de mi papá. Debo haber escuchado que la guardaba en su cajón, así que ante mi desconocimiento de la documentación vigente en el país y lo que era una mentada cédula, asumí esa excepcional conclusión.

Afortunadamente había superado la fase oral y no sentí el impulso de llevarlo a mi boca, sólo me conformé con mirarlo y explorarlo minuciosamente. No tenía leyenda alguna, igual puede haber sido de látex o de pellejo de gato, nunca lo sabré y no pienso preguntar. Y creyendo que era una cédula me quedé hasta muchos años después, cuando en medio de una misión secreta en la que trabajaba como sexoservidor en un burdel en Bangkok, entendí que aquellas chicas difícilmente tendrían la carrera de Leyes como una segunda opción a su hobby, la prostitución, y que esas cosas pegajosas que aventaban en las esquinas, no eran precisamente sus cédulas profesionales.

21 comments:

Juan Lopez said...

Me encantans tus posts!!!!Siempre tengo que leerlos en cuanto me levanto para comenzar bien el dia. un abrazo y salu2 y presente...

Esteban Lagarde said...

Mi primera experiencia con un condón fue en un concierto y un globo volador de figura muy extraña =/

Rubén said...

Jajajaja una cédula profesional. Yo la primera vez que vi uno fue en un comercial, sabiamente transmitido después de los thundercats, que con sus destapadas vestimentas invitan a los niños al pecado.

Anonymous said...

Yo no recuerdo mi primer encuentro del tercer tipo con un condon, dioss creo que no recuerdo ni el ultimo!!! creo que debo de comer más almendras!!! saludos

obtusa said...

el mio fue en la escuela en una clase de sexualidad y no nos podian explicar bien como se usaba, cuando nos enteramos nos dio mucho asco. Pero que bonito post

acomedido que es acomedida;) said...

Ay Gonzalo que genial eres. Y si son feos pero hay que usarlos nada de hacerlo así a la vaquera



qué blogs méxico se entere!!!

Pixie said...

ahhhhhh, la inocencia....

yo para cuando los conocí en persona, ya estaba lagartona y sabía perfectamente lo que eran...

Pero eso sí, desde pequeña iba al super con mis papás y los veía ahí en el área de cajas... leía "preservativos" y pensaba qué diablos será eso? mentas? chicles? qué es lo que preservan...?

gnomoshky said...

Yo no recuerdo cuándo vi un condón. Pero sí recuerdo cuando lo usé como un experimento morboso, y la cara horrorizada de mi prima cuando vio su "bolis" de limón.

Hey, se acerca el siguiente concierto del Colectivo...

Eras tu? said...

¡Gonzalo! Estoy en la casi seguridad de que ti vi en la calle y te iba a hablar pero ibas llorando! Sí eras tu? Espero que todo marche bien, no puedo parar de pensar en eso, por lo menos dinos si eres tu y que pedo porque la tristeza? Ojala y no

Paola said...

cédula profesional ja ja ja ja ja

Anonymous said...

Creias que tu amiga estaba muerta?

http://www.fin-huyan.blogspot.com/

Anonymous said...

"Oh que bien se está aquí mi dueño amado, ante las gradas de tu santo altar, bebiendo de la fuente de aguas vivas, que brota de tu pecho sin cesar"
eres cristiano verdad? ya te caché!

Sad Cecile said...

jajajajajaja..... entonces, cuando es tu primera vez, es como si te graduaras??? Por eso la peli se llama "El Graduado"???? Pinche Gonzalo, jajajajajaja... ya me hacía falta reírme

San Andrés. said...

Chin! Para mi mala suerte yo si recuerdo la primera vez que me topé con un condón, era de color amarillo y recuerdo que lo que pensé fué: "Qué clase de medicina es y por que esta tan resbalosa? Por qué es amarilla? A que sabrá?" Lo que si me es confuso es si lo mordisqueé dentro de su empaque o sólo lo pellizqué... ah, jamás lo sabré...

zaz!

jaja, saludines Gonzalín!

Elizabeth said...

Cuando Erick los conocio y me pregunto ¿que es eso? le dije que era una bolsita de neopanlacticos ps total son igualitas y en ese entonces no sabia leer XD.

Saludos Gonzalo y presente ;)!

Sunflower said...

Ja, Ja!! Sin comentarios.

Saludos y Presente

jpax said...

Eso del griego antiguo era aburrido :@

Je.

Ah que buscón era eh?. yo con lo que me topé era con una película bien puerca, que unos días antes había dejado un tío en una peda familiar (tengo hartas lagunas de mi infancia gracias a mis tíos). Pues se llamaba Gatúbela, y hasta la fecha, siempre que veo a la minina de Batman o algunas orejas de gato en charol, me es imposible ver casi toda la película delante de mi.

Miau! jajajaja.

Un poco después, descubrí una caja más grande que una de huevos, llenitita de revistas porno, desde guarras, donde solo vienen sueños de uno que otro trailero, hasta las finísimas Playboy. No me duraron mucho, y no precisamente por ciertos fluídos, sino porque me convertí entonces en un proveedor de porno para los pre-adolescentes de 6to de primaria. Ja!. No me he molestado en preguntarme si las revistas eran de mi papá o de alguien más.

Un saludo Don Gonzalo.

Rich said...

jajajaja, no mames.. que cagado!!

sexoservidor en un burdel en Bangkok?!?!

que buena historia

Nisha said...

...más vale tarde que nunca. Jajajajaja!! La cédula profesional! Vaya que los niños solemos ser a veces muy inocentes. Yo también conocí un condón de la misma forma que tú, usmeando en los cajones de la recámara de mis papás, pero yo creí que era algo de medicina. Saludos!

ikktus said...

que gusto regresar y confirmar que sigues siendo genial!

yo los conocí cuando buscaba mi rompecabezas del "Tigre Toño" en la recamara de mi (entonces) único tío soltero, eran mas de uno y variados, de colores con frutas en el empaque y otros tenían como granitos, justo cuando hiba a probar el de fresa me dí cuenta de las revistas donde mujeres de dimensiones extraordinarias lucian como Dios las trajo al mundo.

y algo me dijo que no debía probar.

P.L.N. Marian!! said...

Jajaja.. llegué a tu blog por error y me reí mucho.. saludos