Monday, April 16, 2007

Hasta que se me hizo Manuelito

Por fin después de tanto esperar volví a sentir un temblor. Comenzaba a pensar que mi relación con la tierra había llegado a un punto de asquerosa rutina y que ella no me deseaba más, que no querría tocarme y hacerme suyo como mi cuerpo a gritos clamaba. Temía estar condenado a una anorgasmia geológica, pues aunque había temblado con cierta regularidad, era incapaz de disfrutarlo con la intensidad de mis años mozos. No sentía sus caricias, podía quedarme dormido mirando el techo mientras temblaba a mi alrededor.

Pero de pronto el viernes, ya pasadas las doce, cuando sólo algunos se entregaban a una cópula de jueves por la noche y la gente decente dormía en sus mamelucos de franela dejando para un día no laborable sus actividades amatorias, la tierra comenzó a moverse. No podía contener mi gozo al sentir al mundo entero vibrando bajo mis pies con tal intensidad. Corrí a la ventana para observar temblorosa a la ciudad y me fasciné ante el espectáculo que la vida me ofrecía.

Y apenas acabaron de apagarse las luces y chisporrotear los transformadores, miré abajo y encontré multitudes angustiadas en medio de la calle vistiendo aquellos mismos atuendos calientitos de franela. Los temblores son eventos ante los cuales no queda más que disfrutar. No podemos hacer nada para detenerlos y toda angustia y prisa por correr servirá de bastante poco si es que la hora de la muerte está próxima. He pasado todo el fin de semana tratando de explicar las bondades de un temblor pero nadie parece entender.

Había enumerado mis argumentos, pero ahora quiero que vosotros me enlisteis las cosas positivas que puede traer un temblor además de las consabidas muerte y destrucción. Ánden, si es que no hallan cosas buenas igual me convencen y la siguiente me vuelvo un mar de llanto y me tiro al suelo en cruz pidiendo perdón por mis pecados hasta que pase el temblor.

21 comments:

Elizabeth said...

Mucha adrenalinaa!!! y me sale lo heroína. XD.

saludos Gonzalo y Presente ;)

debolsillo said...

Después de 23 años viviendo en un lugar donde no hay sismos no recuerdo qué se siente.
¡Salve Gonzalo!

Jorge Pedro said...

yo amo los temblores.

Juan Lopez said...

Yo tambien disfruto mucho de los sismos aunque nunca he experimentado un orgasmo geologico como me imagino te paso a ti esta vez.......Saludos.....

Rubén said...

Pueden arrullar a los bebés para hacerlos dormir.

acomedido que es acomedida;) said...

pues a mi si me dan miedo osea que creo que lo unico bueno es que le gustan a su majestad;)

pero mejor corro a blogs méxico para ver que oiensan alla

Pixie said...

a mí me parecen espeluznantes... *escalofrío*

Ginger said...

Hola de nuevo, de seguro ya ni te acuerdas de mi, ni modo es mi culpa por venir a leer tus post y no comentar, pero buenooo lo que me sigue sorprendiendo, es ¿como sabes tanto de anatomia y fisiologia? jajaja sabes mas que yo y eso que estudio medicina eh, dudo que hagas investigacion bibliografica antes de escribir un post O SI???...te mando un abrazo y un beso!

::†×¡ßaLßa †:: said...

son chidos los temblores ver las caras d la gent, y aunq en el kinder t enseñan q hacer en caso d sismo: no corro, no grito, no empujo es lo primero q hacen. Tambien ver como los edificios se tambalean como q se kieren caer, como q no, como q asustan como q no. yo estaba bien getas, no senti y me trauma habermelo perdido, pero bueno.

manuelito said...

hasta que se me hizo a mi


apachurro!

Sunflower said...

Vaya donde yo vivo los terremotos no se dan, pero una experiencia asi me imagino que a algunos les a de dar por poner sus prioridades en orden, o minimo preguntarse la razon de su existencia...Bueno, eso digo yo :)

Presente!

jpax said...

Jejeje comparto el placer por la madre tierra Don Gonzalo. Según la novela de Azteca, quesque los hombres se ponen bien acá, bien hornies pues y que le dan cañón y es cuando nacen más hijos. Pero pues... sin temblor como que también no? (parafraseándolo a usté: me han dicho).

A mí lo que me gusta es ver cómo se tambalean los carromatos, con sus inútiles alarmas, el reboco de las paredes botándose, los libros amenazando con suicidarse desde lo alto del librero, las casas rechinando, las ventanas dando reflejos de la casa de los espejos y la gente corriendo.

Lo he de confesar, me agrada ver a la gente histérica. Cómo se agarran de los pelos y se les va el aire y hacen su pancho, y luego se tranquilizan rezando... se ven patéticos. Pues ya si te tocó, pues te tocó, no? me caga cuando se ponen a llorar cuadno no saben nada. En todo caso hay que ponerse así pero cuando se sabe que lo inevitable pasó con algún conocido o familiar, pero no antes, no me vengan.

Lo que me gusta también es reportar el temblor en el sitio del sismológico Nacional, porque cuando uno describe la intensidad del sismo, vienen unas opciones bien locas, como por ejemplo, algo así como "calles rompiéndose, fugas de gas, vehículos volcados" jajajaja me acuerdo de la película chafa ésa de terremoto, y de cómo los gringuitos lo pueden todo.

Nos tocará ver cómo se forma un nuevo continente? me cae que eso estaría de poquísima. Ahí sí me vengo! jajajaja.

Un saludo. (sorry por el post en sus comments :P)

FAUSTO said...

lista de cosas:

1. te das cuenta quien de todos tus vecinos es el mas fodong@ (el voyeurismo)
2. te das cuenta de quien de tus vecin@s esta mejor de lo que imaginabas.
3. une a la familia
4. te hace ver que es mejor que padecer de tornados, huracanes, maremotos, tsunamis etc etc etc.
5. te hace notar lo importante que es no perder el estilo... nunca... mejor morir en el intento.

Anonymous said...

Pues a mi si me gustan los temblores... pero asi muchisimo tiempo que no he podido disfrutar de uno...creo que llevo como unos 7 años de no sentir un temblor..

Mauricio said...

Pues ha llegado la primera vez que comento en el blog suyo (lo prometido es deuda) ... de los temblores puedo decir que lo mejor es disfrutar de la histeria colectiva (cuando se producen en lugares públicos) y lo peor de un temblor se produce momentos después, cuando las mismas personas que participaron de ese salto de conciencia masivo te preguntan: ¿lo sentiste?

... Saludos

obtusa said...

Ay Gonzalo eres el rey

Anonymous said...

¡de acuerdo Ginger! Tambien me sorprende cuanto sabe Gonzalo de ciencias biológicas y de la salud! haces de cuenta que fuera médico! (tambien pensaba si hacia investigación antes de cada post) pero luego lo conocí y me di cuenta que el muy cabrón es una enciclopedia con patas y te habla de lo que le preguntes como si fuera especialista. chingón

Fegocomo said...

En caso de que ocurra por la noche, una de las ventajas es conocer la moda en pijamas del barrio. En caso de que sea durante el día, es que eso significa que no habrá más clases ni trabajo.

Salutes,

FGCM

Alina said...

Hola!
Es la primera vez que visito tu blog
es el mas interesante, entretenido, y original que he visto.
Yo quisiera haber sentido el sismo, me muero por sentir uno, y no he tenido suerte.
Lo bueno de los temblores es que todo el mundo piensa que el dia final está mas cerca, reflexionan y ojalá, hagan conciencia para cuidar al planeta, que cada dia esta un poco peor que el anterior.
Menos mal que hay gente como tú, que le agregas buen humor a la vida.
Seguiré leyendo tus posts!
Saludos
Me encanta tu estilo, tan intelectual y fresco a la vez.

Alina

Vicadin said...

se cayó un cuadro en mi depa.
ja

Yahuitl Mendieta said...

zas... hiciste que me riera de algo que me aterrorizó un poquitín en su momento... (por supuesto, yo era de ésas con pijama de franela) malvado, ¡pero chido!