Saturday, April 07, 2007

Caperuzo

Cuando abrieron el metrobús hace ya más de un año, había un letrerito que así decía: "Prohibido hablar con el chofer". Pensarán ustedes que eso atenta contra sus derechos humanos y los derechos reproductivos de aquellas mujeres que se sienten atraídas por microbuseros y que ansiosas buscan marido en cada ruta subiendo a ligar sentadas en un motor caliente que viene quedando frío ante sus calores uterinos, pero por cruel que parezca, resulta muy conveniente.

Anoche fue musical con el Colectivo Cats. No les diré como estuvo pero eran las 5 de la mañana y la gente no paraba de bailar y frotar a su prójimo como a sí mismo, todos buscando olvidar la pena del Viernes Santo. Muy espiritual todo. El chiste es que después fuimos a desayunar a "El popular" único lugar decente que está abierto toda la noche, donde las meseras ya nos conocen y temerosas nos esperan. Otro día con más calma les contaré sobre el lugar y mis recomendaciones culinarias, ahora debo volver al tema que hoy me ocupa, la política de silencio con los choferes del metrobús.

Eran ya las ocho de la mañana y por razones que sólo a Dios y a un servidor incumben, estaba en la estación Dr. Gálvez listo para abordar el metrobús. Cómo el párvulo que soy, gusto de sentarme junto al chofer porque la vista de la ciudad a través de la ventana frente al camión es maravillosa. Así que tomé mi asiento y dispúseme a gozar del desierto Distrito Federal. En eso, producto de una vida disipada y el ajetreo de la noche anterior, un bostezo escapo de entre mis labios. Y dirán ustedes ¿eso qué tiene de particular? ¿qué tiene de increíble tan simple función corporal? Pues nada, pero sucede que no bien había terminado mi bostezo, escuché una voz que decía:

Échese un sueñito joven

Confundido por el pasón de oxigeno que acababa de llegar a mi cerebro, miré a mi alrededor tratando de encontrar el origen de tan confianzuda sugerencia. Y sí, había sido el chofer. Desesperado busqué el letrerito de "Prohibido hablar con el chofer" como un último recurso para señalarlo con el dedo al tiempo que apretaba fuerte mis labios y así hacerle entender que lo nuestro era imposible, que al hablar cometíamos un crimen. Pero nada, del mentado letrero ni sus luces. Así que me preparé a contestarle, pero ¿qué se supone que deba uno responder cuando le dicen échese un sueñito joven? ¿cómo explicarle que si no duermo en mi cama, menos iba a hacerlo en el asiento de su metrobús?


¿Hasta dónde vas?


Vaya, por lo menos ésto era fácil de responder, así que armado de toda la amabilidad de la que pude hacer acopio contesté... Poliforum... Y no me malentiendan, en otro momento hubiera respondido todas sus preguntas, pero debido a los eventos recientes prefería ir pensando, en silencio, solo con mi amoratada pena. Lo malo es que este señor no parecía querer callarse y estaba yo al borde del colapso, cuando en eso dijo:

¿Estudias la prepa?

Caí de espaldas. ¿Qué no veía el paso de los siglos sobre mí? la última vez que fui a la prepa Gabino Barreda era director y Río de la Loza se dedicaba a dar clases y no a ser un congestionado circuito de la capital. Así que le respondí que sí y dejé que creara en su mente una bonita imágen de estudiante sacrificado y madrugador. Pero siguió:

¿Y ahorita vas a trabajar o a la fiesta?

Supe en ese momento que decirle la verdad sobre mi procedencia destrozaría la mágica ilusión que había creado a mi alrededor. No podía contarle de la decadencia y excesos de la noche anterior. Y tampoco soy tan desalmado como para decirle que iba a trabajar para sostener mis estudios en la prepa. Así que incapaz de inventar algo mejor le dije:


Voy a ver a mi abuelita.


Y con mi canastita de panquecillos presuroso me bajé.

22 comments:

Juan Lopez said...

You're too funny........Presente y un abrazo rompehuesos....

Yahuitl Mendieta said...

(carcajadas y más carcajadas)

saludos

翼のおれたエンジェル said...

Jajajajaja
Me remites a una versión revisitada que armamos una vez en un grupo, donde el lobo era un oficial de tránsito y Caperucita una bailarina exótica en un vocho rojo (sin ofender, claro).
Que vida tan disipadamente divertida, te felicito.
Saludines,
Angelín

FAUSTO said...

ay amigo eres una ternurita.
en serio.

pinches choferes chismosos.

en fin...

"el popular", no lo conozco...

oye cuando quedamos en el bullpen eh???

Vicadin said...

de perdida estaba guapo el chofer?
digo por aquello de la vista, minimo jeje

debolsillo said...

Es lo que tiene no beber alcohol ( y beber sangre. Hace lucir joven. En mi cuento Caperucita llevaba "una canastita con un pastel y una jarrita de miel" (que batidero).

¡Salve Gonzalo!

Rubén said...

Es como cuando te encuentras a una de tus maestras viejecillas en la calle y te quieren sacar la platica y tu cerebro implota ante el desconocimiento de la situación.

rfr said...

no escuchaste un sonido de alerta y fuiste iluminado con un reflector mientras la escena se congelaba, mostrando la sonrisa libidinosa del chofer, que asoma la punta de la lengua, mientras en off chabelo te decía que no mi cuate, que dile no a esa persona y repórtalo al inspector del metrobus de tu mayor confianza... y tú en cámara lenta te llevas la mano a la barbilla como reflexionando en lo que te ofrece el amable chofer y sopesando las opciones que te ofrece y como eres fan de chabelo decides que sí que debes decirle que no pasas a la catafixia, que no quieres lo que trae en la bolsa izquierda de su pantalón y sales corriendo de la escena, entonces sale chabelo ondeando el brazo diciendo que así se hace mi cuate...? no? ah!

Anonymous said...

que delicia es leerte.

u-u-u-unico

obtusa said...

estoy en el suelo riendome, sobre todo por eso que dices que no se te ocurre que inventar y aqui nos tienes agarrados leyendote a todos con lo que te inventas

Elizabeth said...

Tu si que la pasas bien eh?

Saludos y presente ;)!

Sunflower said...

Presente, y muy chistoso tu relato!!

Jorge Pedro said...

jojojó con la mesera del popular.

acomedido que es acomedida ;) said...

me fui de vacaciones retranquila pensando que igual tu no escribes en fin de semana y mira


perdoneme su majestad!!

corro a blogs méxico!

*konstanza* said...

hahahahahhaha XD lol.

ami = me pasaba algo asi pero en verdad nunca tanto, osea fue tiempo atras pero ya que importa total estoy aqui para decir hahahahah muy gracioso

Anonymous said...

Ah, conque al Jorge Pedro si lo invitas a tus reven. que cabra que no nos tomas en cuenta

San Andrés. said...

Agh!! Es como cuando los taxistas empiezan a "hacer platica"

Hay que ser valiente para algo asi, bien bajado ese balón Gonzalín! jajaja!

abrazos!

Paola said...

ja ja ja ja
y sigo riendo...

ikktus said...

y tenía los ojos grandes, para verte mejor?

y la nariz grande, para olerte mejor?

y el hocico grande, para comerte mejor?

!hubieras agarrado al wey ese a canastazos! ¿que no sabe que es harto peligroso hablarle de zopetón a alguien cuando se esta dando un pason de oxígeno al cerebro?

Anonymous said...

eres el mejor

Zu san said...

Concuerdo: eres el mejor. Me haces reir y eso me hace leerte todo el tiempo. Tengo en la memoria dos post tuyos excelsos y con este, tres... saludos

jpax said...

Jejeje yo me saco de onda cuando me hacen plática, creo que ya me acostumbré a que antes de que me hablen suene un jingle y aparezca una ventana... chale.

Un saludo Don Gonzalo!.