Saturday, September 30, 2006

Son las 5:45 y en estos momentos me acicalo para dar mi primera clase.

En sábado y a las 7 de la mañana. Sólo a mi se me ocurre.

Mil gracias, responderé todos sus comments.

Friday, September 29, 2006

Creo que yo no

Venia muy comodo sentado en el metro, pensando en que lo más importante es la unidad nacional y la concordia y vestir de blanco, porque nadie quiere a los cochinos y revoltosos, pues todos eramos muy felices y prosperos antes de que esos subversivos inconformes aparecieran, no había hambre ni pobreza y todos comíamos felices pan Bimbo remojado en Coca Cola en un estado de dicha y fraternidad incomparables.

Y planeaba redactar una carta de agradecimiento a Televisa por esa campaña tan maravillosa de valores que nos recuerda lo retebonito que es ser mexicano, decente y guadalupano, pero pensaba que una carta no era suficiente para premiar tan encomiable labor, mejor escribiría una telenovela enterita que ensalzara los valores familiares y pusiera en su lugar a los homosexuales y madres solteras que tan descaradamente se muestran hoy día. Pero de pronto, en mi nube de algodón de azúcar, escuché una voz perdida que clamaba en la obscuridad.

Al principio, el clamor de la libertad democratica no me permitió escuchar, era un grito ahogado entre la felicidad de todos a su alrededor, pero conforme la desesperación lo fue haciendo más fuerte, logré entender lo que decía: ...

¡Alguien, disculpe!

¿Cómo qué alguien disculpe? ¿Porqué alguien? ¿Y porqué disculpe? De inmediato busqué de dónde provenía el angustiado lamento y cuando miré por la ventana, del otro lado del andén, había una mujer ciega dando tumbos con su bastón y evidentemente solicitando la ayuda de alguien. Por eso el ¡Alguien, disculpe!. Pero entre toda la marabunta de mexicanos decentes y guadalupanos, ninguno osaba siquiera a mirarla, cuantimenos a ayudarla.

Claro, seguramente buscaba algo más que ayuda para encontrar la salida o bajar las escaleras, debía ser una aprovechada que les pediría ayuda para terminar una carrera universitaria o mantener a sus cuatro hijos ¡Ja! porque los mexicanos además de decentes y guadalupanos, somos muy inteligentes y suspicaces. Y nos apoyamos el uno al otro y somos solidarios... Debi ayudarla yo, pero mi vagón avanzó y sólo oí su voz perderse en la profundidad del tunel y su grito hacerse lejano.


¿Y tú, tienes el valor o te vale?

τετραγράμματον

Wednesday, September 27, 2006

Si vas a comer pepitas

Suelo cargar mi mochila y bolsas del pantalón, llenas de cáscaras de cacahuate y pistache, envolturas de dulce y chocolate, corazones de pera y manzana, cartitas de amor y desamor, chile piquín y polvo de galleta. Y no es que intente mejorar la receta del mole poblano, es sólo que no hallo dónde tirar la basura y la guardo en mi regazo hasta encontrarle un lugar apropiado donde vivir. Eso no significa que exija a los demás convertirse en un basurero ambulante, cada quién hace con su basura lo que mejor le parece, pero con frecuencia me toca presenciar hermosuras como esta:

Siempre he pensado que ser menso no es un pecado ni un delito grave. A fin de cuentas es algo que no podemos elegir. Si así fuera, no existirían los idiotas, pues muy idiotas serían, en no escoger genialidad sobre estupidez. Pero este tipo además de marrano era un completo tarado. Aventaba la basura de tal manera, que toda rebotaba en la ventana y le caía encima. Y yo sentado atrás preguntandome si lo que aventaba eran sus mocos o sus uñas enterradas.

Pronto descubrí aliviado que sólo eran pepitas masticadas. Y cuando el muy zafio cayó en cuenta de que su psicomotricidad no daba para tanto, entendió que para deshacerse de la basura, tendría que sacar medio brazo por la ventana. Y sin ninguna vergüenza, así lo hizo. Entonces le tomé una foto para perpetuar su hazaña. Seguro que no me lee, porque si supiera leer recordaría aquello de "Si vas a comer pepitas, comete la cascarita" letrero infaltable en cualquier micro que se precie, junto con aquellos de

"No tire basura, no sea -imágen de porky-"

"Niños mayores de tres años pagan pasaje, aún sentados en las piernas"

"Para la gente educada, por atras es la bajada"


Uy, corro a la puerta de atrás, no vaya a pensar el chofer que soy un pelagatos.

Monday, September 25, 2006

Blogger precioso

Terminaba mi diaria jornada y me vengo a enterar por un comment, que la jornada de ayer salió este, el blog que dice lo que otros callan, en LaJornada. Pero a estas horas de la madrugada ya empieza una nueva jornada y yo creo que en LaJornada de hoy no salgo, a menos que me vuelvan tira cómica o ya se hayan enterado que a mi también me llamó Kamel Nacif y me dijo papi mi rey. Y si, también me llamó blogger precioso.

Pero por favor, no me juzguen. Yo no acepto embutes, ni salgo con menores de edad, pues me gusta la gente madura, centrada y que me invite la comida; pero es que el señor Nacif hace unos pantalones Levi's pirata, pre-cio-sos. No saben como ayudan a ocultar la chaparrera y levantar esa nalguita que los años y la gravedad han castigado y tanto enloquece a las chicas. Así que nuestra relación es puramente comercial y ni nos hablamos mucho y ni nos caemos bien y las cortamos la otra vez en el recreo.

Y últimadamente esa ni es mi voz, si sueno re feo y yo soy tenor. Seguro contrataron a los desempleados actores de Los Simpson para montar un doblaje y desprestigiarme políticamente, pero no lo lograrán. Por favor, díganme que cuento con su apoyo y no dejarán que unos cuantos periodicazos manchen este plumaje que por tanto lodo ha pasado sin embarrarse. Y también diganme si compraron LaJornada de ayer y dónde la consigo para enmarcarla junto a las otras publicaciones de renombre y reapellido que me han recomendado como al ácido fólico y las verduras de hoja verde.

Friday, September 22, 2006

¿No que no?

Me rehuso a aprender a conducir. Todos aquellos que insisten en que debo hacerlo, parecen no entender que no he nacido para manejar un pinchurriento auto, sino el destino de pueblos y civilizaciones, la humanidad y el universo en su conjunto. Pero igual tengo que moverme de algún modo mientras eso sucede, así que hago uso y abuso de los transportes que encuentro a mi disposición y aunque casi siempre utilizo metro y microbús, a veces cuando me agarran las prisas, debo recurrir a un taxi.

Procuro sentarme en la parte de atrás como todo chico decente y en recuerdo a esos días en que iba en la carroza cometiendo pecados carnales a espaldas del cochero que discreto fustigaba a los caballos para ir más rápido. Por eso y porque los taxistas siempre tienen muy adelante el asiento del copiloto y sentado ahí juntitos me siento como si fueramos policías judiciales o quién sabe qué. Además sentarse atrás garantiza gran espacio y libertad de movimiento.


Pero si te toca un bien comido chofer que se desparrama por ambos lados y viste grandes túnicas, esa libertad será sólo un ideal revolucionario. Miren mis piernas apachurradas al borde de la dislocación bajo la humanidad del señor taxista. Tuve que hacer uso de mis habilidades como contorsionista y mis articulaciones dobles. Sin duda la cajuela habría sido más comoda. Y resulta que el futuro nos ha alcanzado y ahora los taxistas no se conforman con sonido estereofónico y peluche en el tablero. Hoy día ellos quieren ver la tele en pantallas de cristal líquido.

Lo que no habría pronosticado ni en mis cuartetas más apocalípticas o mis visiones más disparatadas, habría sido que a mediados del 2006, con la era de Acuario a la vuelta de la esquina y sus avances tecnológicos al alcance de la humanidad, subiría a un taxi a disfrutar de un capítulo más de Marimar.

¿Debo aprender a manejar?

Wednesday, September 20, 2006

¿A qué huele tu shampoo?

Cuando los hombres dejamos nuestros cabellos crecer a la vieja usanza de apóstoles y piratas, amargas críticas enfrentamos de aquellos conservadores que nos ven más como pelilargas doncellas, que como apuestos y desenfadados guerreros. Nos arriesgamos también a que en el metro, caballeros de esos que ya no hay, nos ofrezcan su lugar y que despistadas señoras, ante nuestros desinteresados actos de cortesía, contesten "gracias señorita"

Y si está claro que no es cosa fácil eso de traer el pelo largo, entonces no entiendo la razón de esto.


Mucho que lavar

¿Para qué diantres dejar crecer su cabello si lo llevarán toda la vida amarrado como señora fodonga que se dispone a lavar en el río? No lo entiendo. Con el pelo amarrado nos vemos como unas señoras feas, bigotonas, hinchadas y cachetonas. Y si la comodidad es el motivo, lo mejor es dejarse de niñerías y optar por el casquete corto. El pelo largo es para hombres de verdad.

Pero al fin de cuentas, cada quien hace de su cola lo que mejor le parece. El problema fue que este joven se sentó frente a mi y cada que movía la cabeza despedía un penetrante olor a shampoo aroma herbal. Y si hay algo que me cae gordo además del pelo amarrado, es el shampoo con aroma herbal. Y es que no alcanzo a comprender porque habiendo aroma a chicle y tutti-frutti, alguien querría que su cabello huela a epazote y ruda.

Pero lo peor, fue la idea de estar oliendo los largos cabellos de alguien a quien no me unía sangre, amor o concubinato. Nuestro único lazo era la temporal pobreza que me hace dejar de lado carruaje y caballos y me obliga a utilizar el metro. Como podrán ver, eso de cargar un relicario relleno de pelos del ser amado, no es una costumbre tan descabellada como parece. Aunque esto implique de hecho, descabellar tantito al objeto de nuestro afecto. Todo sea por tenerlos cerca en caso de emergencía aroma-herbal.

Plomo

Saturno

Monday, September 18, 2006

En la Feria de San Marcos

A pesar de que mi origen es extraterrestre y por mis venas corre sangre de reyes, tiranos y un mosquito anopheles que me pegó la malaria por ahí del siglo XVII, harto folklórico encuentro involucrarme en las celebraciones patrias de estos salvajes tan pintorescos entre los cuales me tocó vivir. No hay como verlos caer embrutecidos por el alcohol y el fervor patriótico, mientras sus hijos escurrientes de mocos corren en calzoncillos reventando cohetes, en aras de la prosperidad y paz social en la que viven. Qué bonito.

Así que contraviniendo a la prudencia clasemediera aspiracional que aconseja no salir a mezclarse con la chusma perredista que todavía no levanta su tiradero en el Zócalo, salí a ver si es cierto que la noche del 15 todo es peligroso y hay zombies borrachos que te revientan huevos en la cabeza, te chupan el cerebro, te violan con un asta bandera y ya envuelto en el lábaro patrio, te tiran del Castillo de Chapultepéc como un héroe mancillado. Pero lo único que encontré fue mexicanos sedientos de algo más que concordia y unidad nacional.

Decepcionado, compré unos festivos huevos rellenos de confetti, salmonella y escherichia coli y me dirigí al cumpleaños de MaríaJosé, cuya mamá tuvo la genial idea de tenerla en 15 de Septiembre para evitarse la pena de comer el horrible y omnipresente pozole y en su lugar disfrutar rica y transparentosa comida de hospital. El pecado estuvo presente en todas sus divertidas formas, lo que garantizó una noche sin igual en la que bailamos y gritamos hasta el amanecer, acompañados por la música de los Colectivos Cats y Bitches y los éxitos inolvidables de ayer y hoy.

Lamentablemente mis culpas pagué los siguientes días, en forma de compromisos varios en los que el menú fue el insufrible e inevitable pozole, que hoy habita mis pesadillas y brota por mis orejas. Y el cual pasó de provocarme una simpatica aversión, a una completa y absoluta ansia antipozolista. Por lo que apenas ascienda al trono aboliré la jornada laboral de ocho horas y el pozole.

Así que trabajen y coman pozole mientras puedan.

Estaño

Júpiter

Friday, September 15, 2006

Las patrullas de Auxilio UNAM

Una estrella más



del Canal de las Estrellas

Hierro

Marte

Wednesday, September 13, 2006

Gonzalo Celestino

Ya una vez les conté acerca de lo que opino de los libros viejos. Que siento feo pues se me figura que robé la biblioteca de un ánima bendita del purgatorio. Que huelen a almohada y librero ajeno y humedad y que el olor a humedad implica hongos y microorganismos que se te meten por la nariz y llegan a tus pulmones y se los comen y que según investigaciones recientes, si alguien se ha comido tus pulmones respirar puede resultar difícil. Pero encontré un montón de polémica, sobre todo de románticas chicas que decían que el olor a libro era lo más rico y evocativo y que deberían embotellarlo junto al olor a juguete nuevo y sobaquito de bebé.

Pues para todas ustedes muy queridas y cultas lectoras, acabo de encontrar lo que estaban buscando y tal vez ni sabían, la solución a sus problemas y el refugio para sus inconformidades: El hombre con aroma a libro viejo

Se sentó junto a mi en el metro e inmediatamente nos invadió con su penetrante aroma a biblioteca de lo oculto. Llevaba tres costales llenos de libros como el señor Tlacuache, ese que robaba niños en un costal, nomás que sin niños. Y los revisaba como la más valiosa de las mercancías. De reojo alcancé a leer algunas dedicatorias y entre los títulos, había uno perteneciente a un niño del Colegio Israelita por ahí de 1962 y otro con una declaración amorosa a una Valeria, que seguramente no apreciaba en gran medida la lectura ni al menso que se lo dedicó o no habría acabado en el metro y leyéndola yo.

El olor a libro viejo de este señor era tal, que resultaba picante. Entonces pensé que así como para algunas el aroma a atleta y lucha grecorromana resultaba cautivador, para otras, más enfocadas a la cultura y las artes, un novio con olor a libro viejo sería ideal, así que tomé la foto para ponerlo a su consideración. Luego le tomé otra para que vieran como llevaba tres costales y me sentí un poco mal de verlo cargando tanto, con lo pesados que son los libros.

Órale, no sean tímidos, anímense a compartir vida y costales con este señor.

Oro

Sol

Monday, September 11, 2006

Chorreado

Estoy quebrado y necesito urgentemente un par de millones de dólares para mantener viva la causa insurgente y el tren de vida al que estoy acostumbrado. Por favor, no me juzguen a la ligera, antes tomen en cuenta lo difícil de mi situación, pero estoy tan desesperado que incluso he pensado en... trabajar. Lo sé, es horrible y atenta precisamente contra ese tren de vida que casi parece metro, pero mientras no empiece a recibir una quincena como Máximo Regente Universal creo que no me quedará opción.

Lo malo es que como no sea de ramero, no se me ocurre otra cosa. Y no me refiero a vender ramas. Es lo único que sé hacer. Bueno, no es que lo sepa hacer, no crean que me hago publicidad, esa la guardo para mi anuncio en el periódico, lo que pasa es que eso lo sabemos hacer todos ¿no? ya lo traemos en los genes como quien dice, así como comer y respirar. Y creo que es la única función básica de la que puedo sacar una lanita, ¿o saben de algún lugar en donde me paguen por comer? Lo hago mejor que nadie.

Estoy tan desamparado que la pobreza me está haciendo alucinar. Hace un rato me pareció ver una cucaracha bajando entre mis maletas Louis Vuitton ¿se fijan? pronto imaginaré ratas y mendígos durmiendo junto a mi edredón de mink y plumas. Por si fuera poco, estoy comiéndome unos dulces húmedos y pegajosos que encontré en un pantalón mientras buscaba a ver si de casualidad no había olvidado 20 mil pesos la última vez que me los puse. Y no. Sólo los dulces. Y ya me los acabé. Y ya tengo hambre otra vez.

Cobre

Venus

Saturday, September 09, 2006

Marty McFly Clothing Co.

En pleno verano de 2006, superado al fin el primer lustro del siglo 21, en un mundo ya sin hambre, acné o enfermedades relevantes, las siempre amorosas transnacionales, preocupadas por la gente y su futuro, no dejan de pensar en lo verdaderamente importante para la humanidad. Es así que PHILIPS, esa casa que en el pasado nos ha entretenido, cocinado y depilado la entrepierna, presenta el invento que cambiará nuestras vidas y nos hará olvidar por un rato esas patinetas voladoras que nomás nadie halla como inventar. Todavía.

Conozcan Lumalive
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¡Sí! Ahora nadie podrá decir que tu personalidad no es chispeante, serás una de esas personas que iluminan la habitación con sólo entrar. Y en este caso será literal, no necesitarás carisma, gracia, ni ninguna de esas estupideces que hacían a la gente especial antes de Lumalive. ¿Se les hace poco? ¡Insensatos! Eso es apenas el principio, Lumalive nos tiene preparado algo aún mejor. Gracias a esta nueva tecnología por fin podremos traer a la vida a:
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¡Los Cariñositos!

Bueno, nadamás falta inventar un oso transgénico maricón, que se deje tatuar la nalga y se ponga su suetercito con Lumalive

Azogue

Mercurio

Thursday, September 07, 2006

Sigo con antojo de paleta, pero hoy casi me cuesta el hocico

Años ha que no me pasaba. Solía ocurrirme con esas paletas de uva y grosella, las bien llamadas Vampiro, pues seguido se llevaban un pedazo de mis labios y hasta sangre me sacaban. Y ahí estaba yo al otro día, con la boca enmorongada, pero listo para una chupada más de Vampiro.

Es normal cuando eres muy chico, muy menso o recien llegado a este planeta y las aún desconocidas leyes de la física, te juegan crueles novatadas. Pero no tendría que pasar con una inocente paleta de crema, creada solo para engordarte y sacarte granos, no para provocarte mutilaciones severas
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Pero mis labios ya no son los pequeños regordetes que solía chupar el vampiro. Los golpes de la vida los han hecho corriosos y resistentes, aunque harto sensuales y besadores, si señor
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Ya nadie les saca sangre.

Plata

Luna

Tuesday, September 05, 2006

La Ciudad Universitaria bajo el agua me recuerda a Whitechapel

Tenía un enfermizo antojo por un paleta helada cubierta de chocolate y nuez, pero caía una tormenta perfecta y todavía no terminaba la clase, así que salí corriendo cuando la lluvia húbose calmado un poco y me dirigí a Copilco donde sabía encontraría una paletería abierta a pesar de lo entrado de la noche y lo inclemente de la lluvia. Pero la tormenta se volvió en tifón antes de que llegara y tuve que refugiarme en un puestucho oscuro y abandonado, que junto a las sombras que corrían entre la lluvia, me recordaron las sangrientas calles de Whitechapel cuando los asesinatos del destripador.

Así que corrí entre la inmundicia como en aquellos oscuros días y también como en aquellos tiempos buscando satisfacer un ansia mórbida, aunque hoy por algo menos visceral. Pero encontré las vías de C.U. inundadas igual que todas las calles aledañas. Y cuando pasé por la casa del Peje, sentí el agua puerca y helada entrando por mis zapatos, subiendo hasta mis tobillos y levantando los pelillos de las piernas que avisaban que la mierda estaba subiendo de nivel. Cuando por fin llegué a la paletería ya estaban cerrando, pues nadie en sus cabales iba a comprar una paleta en medio de la tormenta
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Me la dieron con todo y su faldita roja, la cual pronto se llenó de agua puerca y lluvia ácida, dandole un primoroso sabor que aún conservo entre mis labios. Pero todavía faltaba cruzar las inundaciones más profundas para llegar al metro que si, también estaba anegado
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Este hombre es el encargado de jalar la cadena para que todo se vaya al caño

Monday, September 04, 2006

De los creadores de "Me gusta comer cosas moradas" llega para ustedes:




"Con este, si me baño"


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Bueno, con el que sea pero con este más a gusto.

Saturday, September 02, 2006

Usar acondicionador no es de hombres

Bañábame yo plácida y tranquilamente, justo como no debe hacer alguien a quien ya se le hizo muy tarde para llegar a la escuela, pero que debe tomar el tiempo necesario para borrar esas manchas que deja el pecado y que el jabón no puede quitar y que además se autoadministra el amor que la vida le ha negado en forma de hartas burbujas y apapachos al calor de la regadera, cuando llegó el aciago momento de decidir.

¿Acondicionador, o no acondicionador?

Generalmente lo evito, pues me atormenta la idea de estar tres minutos con la cabeza chueca esquivando el agua de la regadera porque en la etiqueta dice que debo esperar tres minutos para enjuagarlo y tener cabello sedoso y manejable y la verdad es que no tengo idea de qué hacer en esos tres minutos, ni como contarlos y me pregunto cuántos himnos nacionales o padres nuestros equivaldrán a tres minutos y si tengo que rezarlos rápido o lento y me angustio mucho nomás de pensarlo

Pero al final decidí darle un descanso al machismo recalcitrante para ver que se sentía no tener nudos en la cabeza, así que procedí con toda calma a tomar la botella. Pero en eso, aturdido por los vapores del baño y con las manos llenas de jabón y leche de burra, fui víctima de mis dedos, hábiles en el uso de armas y técnicas amatorias, pero que sucios me traicionaron y dejaron que la botella saliera volando hasta aterrizar frente al W.C.
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En el suelo se abrió y explotó en una hecatómbe de cuerpo y sedosidad que cubrió la taza del baño y la acondicionó de la raíz a la punta

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Y fue de tal magnitud, que le faltaron dos cuadritos para llegar al techo.

Cualquiera