Wednesday, May 31, 2006

De dioses y monstruos

Estaba yo el otro día inusualmente puntual esperando frente al Tláloc en Reforma y no llegaban por mí. Creo que me estaban haciendo pagar por todas las veces que llego tarde, pero eso no es justo. Dejen el trabajo de la cobranza de mis pecados a Diosito que todo lo ve, no le anden usurpando funciones. Ustedes nomás ámenme como a si mismos y ya.

Como buen mexicano amantísimo de su ciudad que es chinampa en un lago escondido, nunca me había parado frente al Tláloc, nomás pasaba en coche o micro frente a él tan grandotote y me persignaba muy propio yo. El chiste es que mientras estuve ahí esperando, ví como un señor tomaba agua cochina de la fuente. Yo creo es por eso de que los mexicanos todo lo revolvemos. Perdón, quise decir que nuestro sincretismo es maravilloso y el tomar agua puerca de la fuente de Tlaloc es para un mexicano lo que tomar agua de Lourdes es para un francés. Voy a organizar una peregrinación por sí las moscas.

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Se la sirvió en un bote de bonafina y se la llevó. Ahí ya se iba.

Bueno, pero algo que noté, fue que existen horas pico para tomarse la codiciadísima foto con la deidad. Me tocó ver a una familia reggaetonera, yo creo dominicana o puertorriqueña, porque parecían salidos del Carrusel de las Américas y vestían acá muy rappero bling-bling. Ellos querían tomarse fotos en la fuente en infinidad de poses reggaetoneras sensuales y provocativas.

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Favor de notar que la mexicana está enojada y de brazos cruzados mientras los reggaetoneros posan.


Y mientras, una mexicana que nada vendía, los miraba toda angustiada y cariacontecida porque no le desocupaban la fuente. Y ella había traído a su novio venido en barco desde las Europas para tomarse la foto juntos, o para enseñarselo al Tláloc, yo ya no sé con eso del sincretismo. A lo mejor el hombre barbado venido del mar era una ofrenda y la familia reggaetonera le salvó la vida, porque al final la pareja se cansó de esperar y se fue a buscar otro monumento menos concurrido o deidad menos milagrosa.

Se les vio haciendo cola en el monumento a la madre, la fuente de petróleos y sí, creanlo o no en nuestra fuente pirata de la Cibeles.

maigre

Tuesday, May 30, 2006

Zen

Pues si. Que me invitaron a un cumpleaños feliz. Que fui. Que era en el Lipstick. Que el Lipstick es un antro gay. Y yo no caí en cuenta hasta que me topé en la puerta con un argentino descamisado. Pero no del partido Peronista ni seguidor de la difunta Evita no, andaba nomás sin camisa enseñando las carnes sin ningún pudor ni razón política como bien hacen nuestros descalzonados. Con estos fríos.

Aunque con eso de "Lipstick" ni modo que fuera un club de paddle-tenis o un despacho de abogados. Por si no lo conocen, el lugar es como la casa de los sustos de Chapultepéc, pero con música de Britney Spears. Bonito pues. Y ahora que hago cuentas, ya he visitado tres antros gay, aunque dos por unos minutos solamente. Creo que si acompletas cinco, te dan credencial de miembro viríl.

Y aunque llevo una vida monástica, de recogimiento y entrega absoluta a la contemplación, ya encarrilado le seguí con la fiesta nomás pa ver hasta donde podía mantener lo blanco de mi plumaje entre el fango y cuán fiel le soy a mi amor que no es de este mundo. Sino qué chiste, hay que poner a prueba la santidad pa ganarse el lugar en el altar y las limosnitas de los fieles al calor de las veladoras.

Tons me fui a un par de rápidos y convenientes ambigús que dieron lugar a la verdadera fiesta de media noche, en una gira por El Centro Cultural España, el Jacalito, el Bar Toro, el Jacalito de vuelta y el parque México a las 5 de la mañana, cuando hacer pipí en un arbol es penado, pero ¿Si un arbol cae en medio del bosque y no hay nadie para oírlo, hace ruido? ¿Y si a ese arbol se lo orinan y no hay gendarme, es delito? !Responded!

En el Centro Cultural, tiramos un barandal. En el Jacalito nos agarraron las nalgas sin excepción. El Bar Toro es un lugar tan pobre, que la cantinera agíta las bebidas con el dedo, el baño tiene una cortinita de tela transparentosa y la mascota es el mismísimo Pancho Cachondo, no una botarga. Él es grande como un toro y también bastante buey, cual botarga. Bailó reggaetón, parloteó de política y agasajó con una rosa a Laura, la festejada.

Muchos taxis y choféres filósofos después, regresamos a la Condesa y luego a desayunar a un cerrado café La Habana, para acabar en el Sanborns de los azulejos con un salón para nosotros solitos y una cocinera que cantaba reggaetón, seguramente intoxicada por el exceso de almidón que le ponen en los uniformes a las pobres. De ahí me fui en una misión ultrasecreta con ultra Niche y ultra Plaqueta.

Cada parrafito debió haber sido un post con más detalles, pero no me dio tiempo y si no les cuento desde el viernes en un día, para el siguiente fin apenas iría en las torteadas del jacalito. Se me atrasan los posts y luego ya ni tienen sentido. ¿O alguien compraría el periódico del jueves pasado?


Aviseme para venderselo

Friday, May 26, 2006

The people vs Gonzalo Flynt

En esta mala hora, cuando todos ustedes duermen y sólo las suripantas trabajan, yo intento hacer 25, 345 875 trabajos finales. O sea que técnicamente hoy tampoco puedo postear. Creo que debo comenzar a administrar el tiempo y sólo publicar diario si el post pasa de 40 comments, así sabré si tienen urgencia o todavía aguanta unas cuantas leidítas, porque ya no me rinde el día.

Figúrense que debido a mis constantes llegadas a las 4 de la mañana, mis vecinos comienzan a sospechar soy velador de medio tiempo. Pero sí a eso le suman este cuerpo que arrastra multitudes al pecado y el caminar barranquillero que me cargo, tal vez piensen soy prostituto de tiempo completo. Entonces se organizarán en la siguiente asamblea vecinal para comprar macetas, escupirme, apedrearme y lanzarme de la vecindad con una gran letra escarlata en el mandíl.

Tan decente yo. Pero cómo explicarle a esta turba enardecida de analfabetas insurrectos. Y es que mis tenis viejos rechinones no me ayudan nada porque anuncian mi llegada desde cuadras antes y despiertan al vecindario con su chacoteo entre los charcos. Y ellos no entienden que mis pantalones están raídos y agujereados porque soy un estudiante desempleado y que si se me asoma una nalga es por falta de ropa y no por exceso de sensualidad.

Amar ha sido mi único pecado

Y lo pago con toneladas de tarea que no hago, pero que eventualmente se acumula para estas épocas y me complica la existencia. Ya me voy a hacerla. Ya casi. Perenme tantito. Creo que la palabra de la semana es "figúrense" porque ya la repetí dos días. Osh, soy como esos mexicanos cuyo vocabulario no es mayor de 300 palabras. Incluído el osh. Figúrense wey.

Le amo aún

?

Thursday, May 25, 2006

Brillante Copiloto

La ociosidad, madre de todos los vicios, llevóme a aprovechar la indefensión de una pobre mujer, que incauta conducía junto a mi por las caóticas calles de la ciudad, para llenar su cara de coquetos, pegajosos y poco masculinos brillos. Sucede que en esa parte del coche donde la gente guarda lo mismo monedas y colillas que chicles masticados y papel con mocos, encontré un tubo de brillos de esos que usan las niñas coquetas y descocadas de hoy día.

Entonces recordé cuando era muy chico y pensaba que el lápiz labial era una salchicha de la que mi envidiosa mamá no quería convidarme. Y cuán impotente me sentía de no poder alcanzar donde lo guardaba para darle una mordida. Pero hoy soy grande y ya todo lo alcanzo, así que alcancé el brillo, lo abrí y apliqué generosamente sobre cachete y pómulo de la indefensa y ahora harto brillosa mujer.

Pero oh destino aciago, habría yo de pagar mi fechoría. Al despedirme y sin nada de por medio que el más cándido e inocente de los besos, quedé cubierto del revelador y culposo brillo adolescente. Y no me di cuenta, hasta que comencé a recibir halagos y alguien tuvo a bien decir en mi rostro había un brillo difícilmente atribuible al embarazo o a una reciente sesión amatoria. Pues me guardo para el matrimonio. Y con esas lentejuelillas en la cara ya no hallaba yo como explicar que no me dedicaba al show travesti ni al burlesque en cabaret.


Es sólo que mi destino es brillar en sociedad

Serotonina

Wednesday, May 24, 2006

¿Dónde está El Vainillino Cotorro cuando se le necesita?

Generalmente soy tolerante con respecto a los aromas, cada quien es dueño de su tufo y lo que ocurre bajo sus sobacos, además uno de los privilegios irrenunciables de viajar en metro es el aroma estéreo zurround, pero creo que hoy amanecí un poco sensible.

Figúrense que tuve que cambiarme de vagón.

Y es que olía tan feo que hasta tristeza daba. Era como aroma a indigente, ese olorcito que sólo se logra después de mucho tiempo de no bañarse y que combina en su esencia sudor, mugre y todos los fluídos y los no tan fluídos de los que los humanos son conducto.

Pipí incluída, porque cuando uno vive en la calle, seguido se orina uno de miedo. Y hasta lágrimas, porque cuando uno vive en la calle, se pone sensible uno. Todo esto aderezado con olor a perro mojado, porque cuando uno es indigente, se abraza a un perrito para no tener frío uno. Bueno no, los dos.

El chiste es que olía a indigente y después de buscar infructuosamente al culpable, no hallé más que hacer que concentrarme y pensar en:

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¡La Chica Fresita!

Lamentablemente la magia de sus artificiales notas aromáticas no logró llevarme por el anhelado viaje ácido en taxi, así que huí presuroso al vagón de junto. Pero esta fue una mañana especialmente apestosa para los mexicanos, porque este vagón olía a pescado. Quién sabe qué estarían dando en los desayunos del DIF.

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Por favor si huele a camarón, tome su derecha y si lo suyo es el perro mojado, siga a la izquierda. Gracias

Tuesday, May 23, 2006

Shavuot

Death is not an option

Monday, May 22, 2006

Tianguis

Tamara ya me había dicho un montón de veces que era el paraíso de las ofertas. Me mandó allá cuando necesitaba un traje y un disfraz jocoso para el Halloween, pero me perdí, llegué al lugar equivocado y nunca encontré el oásis de ofertas ni los montones de ropa chistosa prometidos. Todo mundo vestía ropas únicas, irrepetibles, inencontrables en las baratas de Mazaryk, con harto peluche y leopardo, todo por 5 pesitos en el tianguis de ropa usada. Mientras yo, dilapidaba mi malhabida fortuna en exclusivos diseños.

Y es que tampoco me emocionaba mucho la idea de ponerme la ropa de cadáveres y adictos al crack que se encueran a cambio de unas monedas pa'l vicio y entons su ropa acaba por acá en el tianguis, salpicada toda de sangre y picoteada por las agujas, llena de sífilis y gonorrea y rubeola y escarlatina y acné juvenil.

Si no me gusta ni comprar libros usados, porque me pongo a pensar abajo de cuantas almohadas habrán estado o si los leían en el baño, porque la gente lee en las circunstancias más raras y casi siempre en cueros o mal vestidos. Y mientras están concentrados leyendo se sacan los mocos y se rascan la entrepierna, la entrenalga y luego se lamen el dedo con el que se sacaron el moco y rascaron sus hendiduras para cambiar de página. Y dejan al pobre libro todo amarillo y tostado como almidonado.

Cuantimás con la ropa, que está en contacto directo con el sobaco y las partes pudendas. Pero más que la mugre, me preocupa la vibra, la energía shamánica que habrá quedado impregnada en esas prendas. No quiero ser poseído por el espíritu de algúna gringa loca que enseñó las chichis en el springbreak y aventó su camiseta mojada para que acabara en el montón del que yo me vestiré, no señor. Pero aún así, Elena me convenció y fuimos en escuadrón a comprar y conocer.

Pensé que sería una lugar horrible. Y tenía razón. Pero es muy divertido. Aunque también muy triste, porque creo que hay gente que va a comprar ahí por genuina necesidad y no por hacer desesperar a sus papás. Y luego escogen lo más feo. Sentí regacho. Se me hizo un nudo en la garganta. Pero no por su mal gusto, sino por su situación. Bueno, también por el mal gusto. Y además no encontré casi nada para mi, nomás un par de cosas que ni me voy a poner, para qué me hago menso. Ahora se lavan a 80º centigrados por si me animo.


Tengo que volver.

ecoute ton coeur

Friday, May 19, 2006

El post acelga

Si hay algo que puede dar más coraje que un blog que no se actualiza -aparte de que te utilicen como un objeto sexual- es un blog que se actualiza, pero no se publica. ¿Cómo así? dirá usted lector que nos visita desde Barranquilla, Colombia ¿Qué transa? Dirá usted lector que nos visita desde las verdes praderas de la Agrícola Oriental. Pues eso pasa cuando en la prisa mañanera aprietas ENTER y cuando llegas a las 4 de la mañana del día siguiente, te das cuenta en un mar de llanto que tu post está cómodamente guardado como borrador.

Y ahí está bien.

No, no está bien y genera gran frustración porque ha perdido toda frescura y su destino es el basurero como todo aquello que se ha olvidado en lo más recóndito del refri para nunca ser comido. Como todos esos kilos y kilos de acelga que tu madre compra esperanzada en aumentar tu consumo de hierro y verduras verdes y cuyo fin último es hacerse pachicho y negro, igual que tu espíritu cuando te utilizan como objeto sexual. Pero está escrito que para esos son las acelgas, para podrirse en el refri, o digame alguien una receta, mascarilla o cosa útil para lo que sirvan.

Mas el espíritu tiene un propósito mayor al de cualquier acelga o verdura verde sin importar su contenido en fibra, pero si lo supiera no estaría aquí sintiendome una acelga y abundando en el apasionante tema de la vida amorosa de verduras, cereales y tubérculos. Bueno ya, el chiste es que el post de ayer se quedó por error guardado y ya nunca verá la luz. Y da coraje, además de un motivo más para evadir la realidad y fiestear hasta las cuatro de la mañana. Y luego postear hasta las 5. Y nunca más dormir. Si ustedes supieran todito por lo que paso, seguro me querrían más.

Esa conjugación del verbo querer siempre me ha dado comezón. Los quierro.

Thursday, May 18, 2006

Wednesday, May 17, 2006

Gelatino style

Este es un grito desesperado a mis congéneres alrededor del mundo. Un llamado de angustia a la cordura y la conservación de las buenas costumbres. Y la cejas. Si, por medio de la presente exhorto a todos los hombres en edad de merecer, paren de hurtar las pinzas de depilar de su abuela y dejen para ella y sus tias viejitas el placer de verse al espejo como Gordolfo Gelatino.

Entiendanlo, las cejas de comilla no nos hacen ver más bonitos que ninguno, ni nos afinan las facciones. Si acaso nos hacen parecer la muñeca diabólica de Vacaciones de terror, aquél filme épico con Pedrito Fernandez, o travesti sin maquillaje o una niña muy fea y muy cachetona con finas cejas y cara verde por la barba que le está saliendo. Si lo dudan miren la diferencia.

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A ver, ¿cómo es que este muchacho de dientes atiburonados que parece va a tirarnos la mordida, se convirtió en tan güera señora de mirada coqueta, peinado de salón y cara verde?

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¿En que momento dejaron a este niño sin supervisión y sin amarrarle las manos para que acabara como travesti recien salido de una redada?

¡Novias, esposas, amasias y concubínas!

Si en verdad nos quieren o sienten algo por nosotros, no nos dejen agarrar sus cosas. Guarden bien sus cosméticos y maquillaje y no nos dejen meter la mano en su bolsa. Y las pinzas B-A-J-O L-L-A-V-E. Por favor y por si a algún despistado le queda duda, comenten que tan guapos les parecemos con cejitas de vedette. Igual y sí está bien y yo soy el que está atrasado.

perhaps... perhaps...perhaps

Tuesday, May 16, 2006

Día del maestro

Hoy fue mi primer día del maestro siendo algo así como 45% maestro y curiosamente estoy muy ocupado haciendo la tarea, una clase-exposición de Lísenin Comprejénchon y me es imposible postear.

Pero quería agradecerles a todos los que me felicitaron aquí y en la vida real por este día y aprovechar también para decirles que no muy me acomoda, me siento raro, incomodo, sucio y usurpador de funciones, porque todavía no soy maestro y yo más bien soy como del día del niño y del arbol y la bandera y esas cosas.

No estoy listo para celebrar el día del maestro o el compadre, nomás de imaginarlo siento que me crece bigote y panza y que estoy a un paso del día del abuelo. Creo que también me asusta la posibilidad de que se me etiquete.

Yo no quiero ser el maestro Gonzalo, ni el Lic. Gonzalo, ni el Dr. Gonzalo, ni el comandante Gonzalo , ni Gonzalito el cartero. Yo soy el que yo soy y quiero ser todo y que todos los días sean mi día.

Tal vez sería menos duro si me mandan unos cuantos regalitos para que la transición no sea tan difícil... ¡No! ... ¡No cederé!... De todos modos manden los regalos igual es chicle y pega. Siempre que me es imposible postear, acabo posteando.

Lecciones pendientes

Me dejaste a medio curso.

Monday, May 15, 2006

I wanna take you to a

El viernes hubo una fiesta muy rara con unos franceses. Rara porque más parecía fiesta de 15 años o boda mexicana. Todos estaban sentados en su mesa como esperando que les sirvieran la crema de esparragos con un bolillito o pasaran los papás de la novia a saludar. Y yo no quiero decir que las europeas no saben bailar. Pero si que me han tocado las más arritmicas. Seguro que nos mandan a los peores bailarines para que aprendan y los que se quedan allá son todos gracia y agilidad. Ahá.

Pero los mexicanos bailamos y sudamos hasta que nos prendieron la luz. Y ya entrados en gastos nos fuimos a casa de un francés que tenía una pecera con un contenido turbio y oscuro, cuyos habitantes no podiamos encontrar. Luego nos dijo que eran tortugas. Pero no sé podían ver entre el contenido espeso y chocolatoso del agua. Nosotros decíamos que apestaban, que había que cambiarles el agua y él decía que no olía a nada, que así estaban bien muchas gracias.

Así que nos fuimos a casa de otro que no tuviera tortugas en su tinta y acabamos en un piso con la mejor vista de la Condesa. Bueno, eso me dijeron pero yo me asomé y sólo vi un montón de tendederos y cuartos de servicio, nada bonito ni muy interesante, como que el ingeniero les hizo la maldad y el balcón estaba mal ubicado. Lo único que se veía era la torre de mexicana y los tendederos. Pero eso se compensaba porque tenían un baño cubierto de espejos de los pies a la cabeza que volvía hacer pipí en un espectáculo multimedia de luz y sonido.

Ni siquiera pude volver a mi cama porque al otro día tenía que estar en la inauguración de otro departamento, este si con una vista espectacular del Centro y la Catedral. Es maravilloso porque en realidad es un despacho transformado en loft, todo espacioso y en un edificio perfecto para cometer un crímen o que te persiga un psicópata, con grandes pasillos oscuros y escaleras interminables, además de un elevador viejo y que rechina. Y para acabar, el edificio está junto a un antro de moda, así que sólo tienes que bajar y pedirle al cadenero -que es tu vecino- una tacita de azúcar y que te deje pasar.

Y al antro fuimos. Muchas tacitas de azúcar después y luego de habernos chutado a un rapero mexicano muy malo, muy aburrido y muy pelón, salímos por esos rumbos del centro y llegamos a un antro de vicio y perdición como sólo en las películas había visto. Juraba yo que las sillas volarían por nuestras cabezas, que balas perdidas saldrían a nuestro encuentro. Pero cual sería mi sorpresa cuando vi a dos señores gordos bigotones bailando quebradita todos románticos ellos: Sí señores, estaba en mi primer antro gay.

Sólo estuvimos unos minutos y luego pasamos a otro en el que estuvimos menos. Y es que no son garantía de diversión o cosa parecida, no señor. La gente va nomás sanamente a tomar, botanear y ligarse al compadre, creo.

Nirvana

21
gratulerer med dagen

Friday, May 12, 2006

Alarma!!!

La locura se ha manifestado en mi en todas sus coloridas formas y desde la más tierna infancia. Todo desorden encuentra en mi cabeza cálido refugio y y el trastorno obsesivo compulsivo no fue la excepción. Nunca pude dormir bajo el ojo vigilante de mis padres como los otros niños, debía esperar a que todos durmieran y entonces, seguro que todo había terminado y no me perdía de nada, tal vez dormir.

No soportaba la idea de que el mundo permaneciera girando mientras yo dormía y eso trajo dolores de cabeza a mi jóven madre que vivía angustiada por mis exabruptos constantes, buscando respuestas a mis preguntas interminables y rastreando actividades para cansarme y lograr por fin durmiera temprano. Pero llegada la hora de dormir, esperaba a que ella y todos cayeran rendidos y me levantaba a jugar con fuego y transmutación de la materia.

Contábales entonces de mis accesos obsesivo compulsivos. Estos eran alimentados por una afición desmedida a el ALARMA!, pasquín obligado de la nota roja mexicana, que publicaba únicamente la verdad y que yo leía a hurtadillas en la peluquería, llenando mi cabeza de historias de tamaleras asesínas, chacales y lilos. Pero sobre todo, de familias muertas trágicamente por haber dejado el pozole en la estufa toda la noche. Entonces vivía siempre muy angustiado porque nos fueramos a morir. Nomás que mi mamá ni hacía pozole y su mayor riesgo culinario consistía en hacer yoghurt con búlgaros que siempre se le morían.

De cualquier manera antes de acostarme revisaba cuatro millones de veces que la estufa y sus pilotos estuvieran apagados. Subía a dormir y luego bajaba otras cuatro millones de veces a ver si las había cerrado bien. Y así salvé su vida durante muchas noches, hasta el advenimiento de una nueva generación de estufas anti-obsesivos compulsivos en las que no puede haber fugas ni derrames y que dejan tiempo para postear y vagar de madrugada en busca de aventuras en las azoteas. Lo malo es que son tan efectivas en su seguro anti niños, que no las puedo prender y cuando lo intento, hacen unos rechinidos que nos asustan mucho a mi y al perro.

Amor et melle et felle

Thursday, May 11, 2006

Firma de Boletas

El dïa de las madres en México es una regresión colectiva nacional. Como un festival gigante en el que encuentras a hombres y mujeres mayores, de carteras y esfínteres independientes, peinados como Churrumais -con limoncito- o con trenzas y colas de caballo harto apretadas, de esas que estiran el pellejo, hacen ojos de alcancía y corresponden a la vieja usanza de las niñas de la escolta.

Las mamás por su parte se visten como para firma de boletas -el parametro de elegancia y la pasarela donde las mamás presumen sus mejores galas y a sus hijos los menos burros- Sin importar su edad, aparecen todas copetudas, con grandes cantidades de maquillaje y un frasco entero de perfume dulzón. O a veces aprovechan para disfrazarse. Ayer vi a una señora vestida de encaje rosa mexicano de los pies a la cabeza. Ni siquiera sabía que había encaje de ese color.

Todos los hijos se reúnen en algún restaurante lujosísimo en el que no hicieron reservación y tienen que esperar horas afuera junto a un montón de otros igual de poco previsores. Entonces terminan en algúna fondita o acaban convenciendo a su santa madrecita de cocinar algo en la comodidad de su hogar. Los que si alcanzaron lugar, tienen que esperar a que les arrejunten unas mesas para que quepan todos los hermanos panzones y sus esposas güeras teñidas de raíces negras.

Ya sentados puedes regodearte viendo como en todas las mesas se repiten los personajes, aparte de los hijos e hijas relamidos, en todas hay un hijo fanfarrón, generalmente el de la esposa más güera y que presume y vocifera y quiere pagar la cuenta, o eso dice hasta que hay que pagarla de verdad. También hay un personaje que contrasta con la elegancia del resto y llega con almohadazo, cara de crudo y chanclas. Ese es el hijo borrachín y desempleado, consentido de la mamá, porque nadie lo comprende.


Y así hasta el año que entra

De repente en mi vida

hay algo que me tiene

Wednesday, May 10, 2006

Matar a un ruiseñor

Venía bajando las escaleras que van del paradero del metro Universidad a la calle y paré sólo a comprar unos cuantos dulces que me hicieran olvidar la amargura de tu engaño. La buena señora de los dulces ya sabía que venderme y adivinó lo que quería antes que yo lo dijera. Sólo atiné a decir gracias, volteé apresurado y di un grande y casi fatídico salto a la calle.

Imparable sobre mi, venía un automovil. Era ya inevitable, la calle es tan angosta y el espacio en la banqueta tan poco, que practicamente había saltado a su encuentro. En la fracción de segundo que pasó mientras lo veía venir, recordé que muchas veces había pensado que hacer en caso de atropellamiento. Era un chevy azul-gris. Calculé que si acaso, me rompería las piernas y me pregunté cómo le haría para llegar a la escuela.

Pensé también que siempre había querido leer un libro, tocar el clavicordio y me pregunté si te había dicho te amo la última vez que te vi. Ni una cosa ni la otra. Recordé entonces soy inmortal y que además un Chevy dificilmente podría matar un ruiseñor, pero de todas maneras este venía sobre mi y había poco que hacer. Así que sin espacio para correr e imposibilitado para volar frente a los ojos de todos, me preparé para recibir el golpe.

Pero igualito que en las peliculas, el coche alcanzó a frenar apenas rozó mis pantalones. Eso si, hubo gritos y aspavientos alrededor, además del rechinido de las llantas en el pavimento. El reflejo del sol en el parabrisas me impidió ver quién manejaba, pero ni de su parte ni de la mía hubo reclamos, ni fijate imbecil, ni saludos adelantados a las madrecitas. Yo me sentía culpable, supongo el Chevy también y ambos seguimos nuestro camino.

Y después llegué a la escuela y tuve una aventura que por si aún no creen en la magia y sincronicidad que me circunda, fue atestiguada por alguien sin que yo lo supiera, pero que lo vino a contar en los comments. Hoy no tengo clases y quiero responder sus comments, pero antes tengo que ir a festejar con la media docena de vírgenes que se adjudican mi maternidad

Volveré

Amor animi arbitrio sumitur, non ponitur

Tuesday, May 09, 2006

Serendipity

Justo cuando las audiciones para Latin American Idol se habían cerrado y sentía que la fama instantanea se me escapaba de las manos, el siempre bueno y fiel blog me dio tremenda lección. A pesar de que vosotros en repetidas ocasiones me habían recomendado hablar de blogs a mis alumnos de inglés que no son mis alumnos pero que si son, siempre me había resistido, porque sentía sería un pretexto para hacer publicidad externa al blog y la verdad es que no hay necesidad, todos ustedes han llegado aquí gracias a la Divina Providencia y a que buscan pornografía en Google y la pureza y beatitud de mis letras los manda para acá.

El chiste es que no iba a hablar de mi blog y tendría una identidad secreta, viviendo la pinchurrienta vida de un tímido estudiante, compraría unos espejuelos de fondo de botella, relamería mi peinado y fajaría mi pantalón a la altura de los hombros para ocultar mis músculos y esta sensualidad animal que no puedo controlar. Ya estaba listo para vivir una triple y casi anónima vida, cuando el otro día al terminar la clase, Ángel, afanoso estudiante me abordó y dijo:

Oye, yo leo tu blog

O sea que se me cayó la identidad secreta y a lo mejor un día de estos con más calmita les digo en una clase que es un blog. Pero esperense, ahí no acaba todo, al siguiente día comía con una amiga un accidentado y simplón club sandwich que tenía más palillos que jamón, cuando un amable comensal se me acercó desde otra mesa y dijo:

Oye tú eres Gonzalo de Gonzalópolis, ¿verdad?

¿Y qué creen? Que si era yo. Y él era Francisco, intrépido blogger que seguramente han leído. Caigo de espaldas. Es verdaderamente increíble que en una ciudad con más de 20 millones de habitantes y con un blog en un medio tan reducido como internet, me tope con gente que me ha leído y me reconozca ¿Se imaginan cuando tenga mi media hora en horario estelar? ¿Aún dudan que dominaré el mundo y los ratings y la taquilla y el torneo de Wimbledon?

Y es que esto me recuerda que no ha sido la primera vez, ya en una ocasíón conocí a Mar saliendo del metro, a Di en la cineteca nacional el mismo día que había comentado en mi blog por vez primera, ChilePrieto y muchos otros que dicen haberme visto en el metro, la escuela y otros tantos testimonios que más bien pertenecen al folklore popular y a la fenomenología OVNI, pero que también agradezco. Cuando me vean hablen con confianza, no muerdo. Bueno si, pero casi ni duele. Ya. Este blog no es leído por todo México no no hagamos tarugos, así que somos víctimas del universo que cruza nuestros caminos y crea casualidades imposibles. Gracias.

El otro día en el concierto de Depeche Mode por ejemplo, mientras iba a mi lugar, alguíen jaló mi túnica. Era Sofía, y pasaríamos todo el concierto a unos metros de distancia. ¿Se imaginan, encontrarnos entre 50 000 personas? ¿Les parece poco?, pues luego me entró urgencia por ir al baño y entre la multitud apelmazada apareció mi más grande amor. Y luego llovió.

De profundis clamavi cor meum, epur corde tua non contestat et anima mea non requiescat

Dead man walking

Monday, May 08, 2006

¿Cuántas?

En los últimos posts he hablado de animales que sufren y son mutilados, se rebelan o son piñatas y tienen satisfactorias vidas sexuales. Todo como un mecanismo inconsciente para evadir los temas que en realidad me punzan y lastiman en el chiclocentro de sabor.

Ahora podría hablarles de lo que es sentir el tutti frutti masticado en tu interior, cuando en lugar de contar las chupadas para llegar al corazón, te truenan el caramelo macizo de una mordida. Pero es demasiado largo de contar, tal vez el mundo nunca lo sabrá.

De unos días para acá se me antojó ser gordo. De esos que se les asoma el ombligo y la nalga porque ya nada les queda. Quería tener pliegues y agitarme cuando subía las escaleras. Y que me temblaran las carnes cuando pasaramos terrenos pedregosos.

Pero por terrenos pedregosos sigo y nada que me tiemblan las carnes. Ya se cumplió un mes de la muerte de mi abuelo. Aún es muy raro asistir a ceremonias por la muerte de Gonzalo Fragoso. Algo me mueve cada que escucho mi nombre entre despedidas y honores.


Cierro los ojos e imagino que asisto a mis propias exequias
All I ever wanted

Friday, May 05, 2006

Paris Pérez

Para todos esos malinchistas que piensan que la alta sociedad mexicana es anticuada, falta de brillo y carente de personajes dignos del jet set internacional. Y que nuestras socialités son escasas de roce y carisma. O que deberían aprender de otras y dar muestra de sensibilidad y amor al prójimo en cuatro patas cargando a sus perritos en coquetas bolsas cerca del corazón.

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Yo les presento a la nueva estrella del jet set mexicano. Señoras y señores, pongamonos de pie para recibir a: Paris Pérez.

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Orgulloso nos muestra un abdomen tan prominente como su abolengo, enmarcado con esa manita regordeta, acinturada por el reloj y que acomodada a la cadera en disposición tan coqueta, pareciera pedir a gritos un faldón para bailar el jarabe tapatío.

Pero lo más importante es que junto al trasero que generoso se desparrama del asiento y anuncia pronto reventar el pantalón, surge apretada de entre la bolsita, la prueba de que nuestro Paris, también carga a su perrito muy cerquita al corazón.

Si, porque el corazón de Paris está tan crecido por el colesterol, que el perro en la bolsa está tan cerca del miocardio, como si fuera abrazado a su pecho. Pero además este perro no cumple sólo una función de ornato, no señor, el custodia desde la bolsita, las llaves del negocio de Paris, el Pérez hotel garage.

MMM!

Wednesday, May 03, 2006

Mighty cowboy mouse

Ya sirve mi mouse. No fue la pelusa de mi ombligo sin pelusa que no teniendo ombligo en que refugiarse, buscó guarida en los más oscuros rincones de mi mouse, no. Ruego a todos esos teoricos de la pelusa que piensan que la pelusa no se crea ni se destruye, sólo se esconde en el mouse, replanteen sus hipótesis, según las cuales al no haber pelusa en mi ombligo, la parte de pelusa universal que me toca, debe encontrar cobijo en algún lugar en mi contexto, para así mantener el balánce universal de la pelusa.

Eso no fue, porque como buen obsesivo compulsivo y en la desesperación por usar la máquina, tuve a bien desarmarlo y sacarle la bolita esa y revisarlo bien y sobre todo aplicar el consabido y efectivísimo remedio para todo mal de la electrónica, particularmente eficaz en videojuegos y equipos de computación: Le di un soplido. Pero no resultó porque no era cosa de pelusa. Creo que más bien es un virus de esos cochinos que le dan a mi computadora por ser una suripanta que fuma y me habla de tú.

Pero todo es mi culpa por andar tomando fotos de cuerpos que se contonean pecaminosos a ritmo del reggaetón de Sodoma y Gomorra

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Ellos son Eros Ludens. Son todos gracia y elegancia, técnica depurada y sentimiento llevado a las tablas. Lágrimas. Nomás que algo en ellos me recuerda a Pedro Picapiedra en su troncomóvil, pero no sé qué.

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Ah, ya.

Pero si creen que eso es demasiado para sus castos ojos, esperen contemplar lo que vieron los míos.

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Pornografía de piñatas. Lo único que nos faltaba, perrillas de tepalcate y papel picado.

Qué bacano.

Miss Bill - Bill Miss

Tuesday, May 02, 2006

Rata

Mi mouse no servía, no movía el cursor ni pa atrás ni pa adelante, entonces no podía escribir ni hacer nada y ya estaba preparandome para postear desde la escuela o algún café internet de esos donde va la gente a chatear caliente. Y de pronto, empezó a funcionar.

Alguien explíqueme por favor.

Aún actúa extraño como si tuviera voluntad propia y además las páginas se me regresan solas. No estoy seguro si son espíritus chocarreros o es algún virus que le entró por su promiscuidad y las contínuas actividades de riesgo a que la someto.

Y ahora no sé ni que contarles porque ya se me juntó lo del fin de semana con lo del lunes y todo se desordenó. Y además ya que funciona, me tengo que ir. Otro post que ni es post. Les quería dejar una bonita foto de mi fin de semana, pero adivinen qué ¡No puedo publicarla!

agradezcan a blogger y a mi porquería de computadora por este post desangelado y sin foto.

Reveal